San Gabriel de la Dolorosa (1838 – 1862)

Destacado

https://hablemosdereligion.com/wp-content/uploads/2018/01/Gabriel-de-la-Dolorosa2-675x1024.jpg
Celebración 27 de febrero

El bailarín que llegó a la santidad.

Nació en Asís (Italia) en 1838. Su nombre en el mundo era Francisco Possenti. Era el décimo entre 13 hermanos. Su padre trabajaba como juez de la ciudad.

A los 4 años quedó huérfano de madre. El papá, que era un excelente católico, se preocupó por darle una educación esmerada, mediante la cual logró ir dominando su carácter fuerte que era muy propenso a estallar en arranques de ira y de mal genio.

Tuvo la suerte de educarse con dos comunidades de excelentes educadores: los Hermanos Cristianos y los Padres Jesuitas; y las enseñanzas recibidas en el colegio le ayudaron mucho para resistir los ataques de sus pasiones y de la mundanalidad.

El joven era sumamente esmerado en vestirse a la última moda. Y sus facciones elegantes y su fino trato, a la vez que su rebosante alegría y la gran agilidad para bailar, lo hacían el preferido de las muchachas en las fiestas. Su lectura favorita eran las novelas, pero le sucedía como en otro tiempo a San Ignacio, que al leer novelas, en el momento sentía emoción y agrado, pero después le quedaba en el alma una profunda tristeza y un mortal hastío y abatimiento. Sus amigos lo llamaban “el enamoradizo”. Pero los amores mundanos eran como un puñal forrado con miel”. Dulces por fuera y dolorosos en el alma.

En una de las 40 cartas que de él se conservan, le escribe a un antiguo amigo, cuando ya se ha entrado de religioso: “Mi buen colega; si quieres mantener tu alma libre de pecado y sin la esclavitud de las pasiones y de las malas costumbres tienes que huir siempre de la lectura de novelas y del asistir a teatros donde se dan representaciones mundanas. Mucho cuidado con las reuniones donde hay licor y con las fiestas donde hay sensualidad y huye siempre de toda lectura que pueda hacer daño a tu alma. Yo creo que si yo hubiera permanecido en el mundo no habría conseguido la salvación de mi alma. ¿Dirás que me divertí bastante? Pues de todo ello no me queda sino amargura, remordimiento y temor y hastío. Perdóname si te di algún mal ejemplo y pídele a Dios que me perdone también a mí”.

Al terminar su bachillerato, y cuando ya iba a empezar sus estudios universitarios, Dios lo llamó a la conversión por medio de una grave enfermedad. Lleno de susto prometió que si se curaba de aquel mal, se iría de religioso. Pero apenas estuvo bien de salud, olvidó su promesa y siguió gozando del mundo.

Un año después enferma mucho más gravemente. Una laringitis que trata de ahogarlo y que casi lo lleva al sepulcro. Lleno de fe invoca la intercesión de un santo jesuita martirizado en las misiones y promete irse de religioso, y al colocarse una reliquia de aquel mártir sobre su pecho, se queda dormido y cuando despierta está curado milagrosamente. Pero apenas se repone de su enfermedad empieza otras vez el atractivo de las fiestas y de los enamoramientos, y olvida su promesa. Es verdad que pide ser admitido como jesuita y es aceptado, pero él cree que para su vida de hombre tan mundano lo que está necesitando es una comunidad rigurosa, y deja para más tarde el entrar a una congregación de religiosos.

Estalla la peste del cólera en Italia. Miles y miles de personas van muriendo día por día. Y el día menos pensado muere la hermana que él más quiere. Considera que esto es un llamado muy serio de Dios para que se vaya de religioso. Habla con su padre, pero a éste le parece que un joven tan amigo de las fiestas mundanas se va a aburrir demasiado en un convento y que la vocación no le va a durar quizá ni siquiera unos meses.

Pero un día asiste a una procesión con la imagen de la Virgen Santísima. Nuestro joven siempre le ha tenido una gran devoción a la Madre de Dios (y probablemente esta devoción fue la que logró librarlo de las trampas del mundo) y en plena procesión levanta sus ojos hacia la imagen de la Virgen y ve que Ella lo mira fijamente con una mirada que jamás había sentido en su vida. Ante esto ya no puede resistir más. Se va a donde su padre a rogarle que lo deje irse de religioso. El buen hombre le pide el parecer al confesor de su hijo, y recibida la aprobación de este santo sacerdote, le concede el permiso de entrar a una comunidad bien rígida y rigurosa, los Padres Pasionistas.

Al entrar de religioso se cambia el nombre y en adelante se llamará Gabriel de la Dolorosa. Gabriel, que significa: el que lleva mensajes de Dios. Y de la Dolorosa, porque su devoción mariana más querida consiste en recordar los siete dolores o penas que sufrió la Virgen María. Desde entonces será un hombre totalmente transformado.

Gabriel había gozado siempre de muchas comodidades en la vida y le había dado gusto a sus sentidos y ahora entra a una comunidad donde se ayuna y donde la alimentación es tosca y nada variada. Los primeros meses sufre un verdadero martirio con este cambio tan brusco, pero nadie le oye jamás una queja, ni lo ve triste o disgustado.

Gabriel lo que hacía, lo hacía con toda el alma. En el mundo se había dedicado con todas sus fuerzas a las fiestas mundanas, pero ahora, entrado de religioso, se dedicó con todas las fuerzas de su personalidad a cumplir exactamente los Reglamentos de su Comunidad. Los religiosos se quedaban admirados de su gran amabilidad, de la exactitud total con la que cumplía todo lo que se le mandaba, y del fervor impresionante con el que cumplía sus prácticas de piedad.

Su vida religiosa fue breve. Apenas unos seis años. Pero en él se cumple lo que dice el Libro de la Sabiduría: “Terminó sus días en breve tiempo, pero ganó tanto premio como si hubiera vivido muchos años”.

Su naturaleza protestaba porque la vida religiosa era austera y rígida, pero nadie se daba cuenta en lo exterior de las repugnancias casi invencibles que su cuerpo sentí ante las austeridades y penitencias. Su director espiritual sí lo sabía muy bien.

Al empezar los estudios en el seminario mayor para prepararse al sacerdocio, leyó unas palabras que le sirvieron como de lema para todos sus estudios, y fueron escritas por un sabio de su comunidad, San Vicente María Strambi. Son las siguientes: “Los que se preparan para ser predicadores o catequistas, piensen mientras estudian, que una inmensa cantidad de pobres pecadores les suplica diciendo: por favor: prepárense bien, para que logren llevarnos a nosotros a la eterna salvación”. Este consejo tan provechoso lo incitó a dedicarse a los estudios religiosos con todo el entusiasmo de su espíritu.

Cuando ya Gabriel está bastante cerca de llegar al sacerdocio le llega la terrible enfermedad de la tuberculosis. Tiene que recluirse en la enfermería, y allí acepta con toda alegría y gran paciencia lo que Dios ha permitido que le suceda. De vómito de sangre en vómito de sangre, de ahogo en ahogo, vive todo un año repitiendo de vez en cuando lo que Jesús decía en el Huerto de los Olivos: “Padre, si no es posible que pase de mí este cáliz de amargura, que se cumpla en mí tu santa voluntad”.

La Comunidad de los Pasionistas tiene como principal devoción el meditar en la Santísima Pasión de Jesús. Y al pensar y repensar en lo que Cristo sufrió en la Agonía del Huerto, y en la Flagelación y coronación de espinas, y en la Subida al Calvario con la cruz a cuestas y en las horas de mortal agonía que el Señor padeció en la Cruz, sentía Gabriel tan grande aprecio por los sufrimientos que nos vuelven muy semejantes a Jesús sufriente, que lo soportaba todo con un valor y una tranquilidad impresionantes.

Pero había otra gran ayuda que lo llenaba de valor y esperanza, y era su fervorosa devoción a la Madre de Dios. Su libro mariano preferido era “Las Glorias de María”, escrito por San Alfonso, un libro que consuela mucho a los pecadores y débiles, y que aunque lo leamos diez veces, todas las veces nos parece nuevo e impresionante. La devoción a la Sma. Virgen llevó a Gabriel a grados altísimos de santidad.

A un religioso le aconsejaba: “No hay que fijar la mirada en rostros hermosos, porque esto enciende mucho las pasiones”. A otro le decía: “Lo que más me ayuda a vivir con el alma en paz es pensar en la presencia de Dios, el recordar que los ojos de Dios siempre me están mirando y sus oídos me están oyendo a toda hora y que el Señor pagará todo lo que se hace por él, aunque sea regalar a otro un vaso de agua”.

Y el 27 de febrero de 1862, después de recibir los santos sacramentos y de haber pedido perdón a todos por cualquier mal ejemplo que les hubiera podido dar, cruzó sus manos sobre el pecho y quedó como si estuviera plácidamente dormido. Su alma había volado a la eternidad a recibir de Dios el premio de sus buenas obras y de sus sacrificios. Apenas iba a cumplir los 25 años.

Poco después empezaron a conseguirse milagros por su intercesión y en 1926 el Sumo Pontífice lo declaró santo, y lo nombró Patrono de los Jóvenes laicos que se dedican al apostolado.

Fuente: aciprensa.com

Imagen: hablemosdereligion.com

Enlaces recomendados:

La presencia interior

La cuaresma interior

San Pedro Damián (1007 – 1072)

Destacado

Doctor de la Iglesia

Hoy se celebra a San Pedro Damián, Doctor de la Iglesia

Nació en Ravena (Italia) el año 1007. Quedó huérfano muy pequeñito y un hermano suyo lo humilló terriblemente y lo dedicó a cuidar cerdos y lo trataba como al más vil de los esclavos. Pero de pronto un sacerdote, el Padre Damián, se compadeció de él y se lo llevó a la ciudad y le costeó los estudios. En honor a su protector, en adelante nuestro santo se llamó siempre Pedro Damián.

El antiguo cuidador de cerdos resultó tener una inteligencia privilegiada y obtuvo las mejores calificaciones en los estudios y a los 25 años ya era profesor de universidad. Pero no se sentía satisfecho de vivir en un ambiente tan mundano y corrompido, y dispuso hacerse religioso.

Estaba meditando cómo entrarse a un convento, cuando recibió la visita de dos monjes benedictinos, de la comunidad fundada por el austero San Romualdo, y al oírles narrar lo seriamente que en su convento se vivía la vida religiosa, se fue con ellos. Y pronto resultó ser el más exacto cumplidor de los severísimos reglamentos de su convento.

Pedro, para lograr dominar sus pasiones sensuales, se colocó debajo de su camisa correas con espinas (cilicio, se llama esa penitencia) y se daba azotes, y se dedicó a ayunar a pan y agua. Pero sucedió que su cuerpo, que no estaba acostumbrado a tan duras penitencias, empezó a debilitarse y le llegó el insomnio, y pasaba las noches sin dormir, y le afectó una debilidad general que no le dejaba hacer nada. Entonces comprendió que las penitencias no deben ser tan exageradas, y que la mejor penitencia es tener paciencia con las penas que Dios permite que nos lleguen, y que una muy buena penitencia es dedicarse a cumplir exactamente los deberes de cada día y a estudiar y trabajar con todo empeño.

Esta experiencia personal le fue de gran utilidad después al dirigir espiritualmente a otros, pues a muchos les fue enseñando que en vez de hacer enfermar al cuerpo con penitencias exageradas, lo que hay que hacer es hacerlo trabajar fuertemente en favor del reino de Dios y de la salvación de las almas.

En sus años de monje, Pedro Damián aprovechó aquel ambiente de silencio y soledad para dedicarse a estudiar muy profundamente la Sagrada Biblia y los escritos de los santos antiguos. Esto le servirá después enormemente para redactar sus propios libros y sus cartas que se hicieron famosas por la gran sabiduría con la que fueron compuestas.

Escribió el “libro Gomorriano” (haciendo alusión a la ciudad de Gomorra del Antiguo Testamento) y habló en contra de las costumbres impuras de aquel tiempo. De igual manera escribía sobre los deberes de los clérigos, monjes y recomendaba la disciplina más que ayunos prolongados.

Solía decir: “Es imposible restaurar la disciplina una vez que ésta decae; si nosotros, por negligencia, dejamos caer en desuso las reglas, las generaciones futuras no podrán volver a la primitiva observancia. Guardémonos de incurrir en semejante culpa y transmitamos fielmente a nuestros sucesores el legado de nuestros predecesores”.

Era una persona severa, pero sabía tratar a los pecadores con indulgencia y bondad cuando la prudencia y caridad lo requerían. En sus ratos libres, acostumbraba hacer cucharas de madera y otros utensilios para no permanecer ocioso.

En los ratos en que no estaba rezando o estudiando, se dedicaba a labores de carpintería, y con los pequeños muebles que construía ayudaba a la economía del convento.

Al morir el superior del convento, los monjes nombraron como su abad a Pedro Damián. Este se oponía porque se creía indigno pero entre todos lo lograron convencer de que debía aceptar. Era el más humilde de todos, y pedía perdón en público por cualquier falta que cometía. Y su superiorato produjo tan buenos resultados que de su convento se formaron otros cinco conventos, y dos de sus dirigidos fueron declarados santos por el Sumo Pontífice (Santo Domingo Loricato y San Juan de Lodi. Este último escribió la vida de San Pedro Damián).

Muchísimas personas pedían la dirección espiritual de San Pedro Damián. A cuatro Sumos Pontífices les dirigió cartas muy serias recomendándoles que hicieran todo lo posible para que la relajación y las malas costumbres no se apoderaran de la Iglesia y de los sacerdotes. Criticaba fuertemente a los que son muy amigos de pasear mucho, pues decía que el que mucho pasea, muy difícilmente llega a la santidad.

A un obispo que en vez de dedicarse a enseñar catecismo y a preparar sermones pasaba las tardes jugando ajedrez, le puso como penitencia rezar tres veces todos los salmos de la Biblia (que son 150), lavarles los pies a doce pobres y regalarles a cada uno una moneda de oro. La penitencia era fuerte, pero el obispo se dio cuenta de que sí se la merecía, y la cumplió y se enmendó.

Los dos peores vicios de la Iglesia en aquellos años mil, eran la impureza y la simonía. Muchos sacerdotes eran descuidados en cumplir su celibato, o sea ese juramento solemne que han hecho de esforzarse por ser puros, y además la simonía era muy frecuente en todas partes. Y contra estos dos defectos se propuso luchar Pedro Damián.

Varios Sumos Pontífices, sabiendo la gran sabiduría y la admirable santidad del Padre Pedro Damián, le confiaron misiones delicadísimas. El Papa Esteban IX lo nombró Cardenal y Obispo de Ostia (que es el puerto de Roma). El humilde sacerdote no quería aceptar estos cargos, pero el Papa lo amenazó con graves castigos si no lo aceptaba. Y allí, con esos oficios, obró con admirable prudencia. Porque al que es obediente consigue victorias.

Resultó que el joven emperador Enrique IV quería divorciarse, y su arzobispo, por temor, se lo iba a permitir. Entonces el Papa envió a Pedro Damián a Alemania, el cual reunió a todos los obispos alemanes, y valientemente, delante de ellos le pidió al emperador que no fuera a dar ese mal ejemplo tan dañoso a todos sus súbditos, y Enrique desistió de su idea de divorciarse.

Sus sermones eran escuchados con mucha emoción y sabiduría, y sus libros eran leídos con gran provecho espiritual. Así, por ejemplo, uno que se llama “Libro Gomorriano”, en contra de las costumbres de su tiempo. (Gomorriano, en recuerdo de Gomorra, una de las cinco ciudades que Dios destruyó con una lluvia de fuego porque allí se cometían muchos pecados de impureza). A los Pontífices y a muchos personajes les dirigió frecuentes cartas pidiéndoles que trataran de acabar con la Simonía, o sea con aquel vicio que consiste en llegar a los altos puestos de la Iglesia comprando el cargo con dinero (y no mereciéndolo con el buen comportamiento). Este vicio tomó el nombre de Simón el Mago, un tipo que le propuso a San Pedro apóstol que le vendiera el poder de hacer milagros. En aquel siglo del año mil era muy frecuente que un hombre nada santo llegara a ser sacerdote y hasta obispo, porque compraba su nombramiento dando mucho dinero a los que lo elegían para ese cargo. Y esto traía terribles males a la Iglesia Católica porque llegaban a altos puestos unos hombres totalmente indignos que no iban a hacer nada bien sino mucho mal. Afortunadamente, el Papa que fue nombrado al año siguiente de la muerte de San Pedro Damián, y que era su gran amigo, el Papa Gregorio VII, se propuso luchar fuertemente contra ese vicio y tratar de acabarlo.

La gente decía: el Padre Damián es fuerte en el hablar, pero es santo en el obrar, y eso hace que le hagamos caso con gusto a sus llamadas de atención.

Lo que más le agradaba era retirarse a la soledad a rezar y a meditar. Y sentía una santa envidia por los religiosos que tienen todo su tiempo para dedicarse a la oración y a la meditación. Otra labor que le agradaba muchísimo era el ayudar a los pobres. Todo el dinero que le llegaba lo repartía entre la gente más necesitada. Era mortificadísimo en comer y dormir, pero sumamente generosos en repartir limosnas y ayudas a cuantos más podía.

El Sumo Pontífice lo envió a Ravena a tratar de lograr que esa ciudad hiciera las paces con el Papa. Lo consiguió, y al volver de su importante misión, al llegar al convento sintió una gran fiebre y murió santamente. Era el 21 de febrero del año 1072. Inmediatamente la gente empezó a considerarlo como un gran santo y a conseguir favores de Dios por su intercesión.

El Papa lo canonizó y lo declaró Doctor de la Iglesia por los elocuentes sermones que compuso y por los libros tan sabios que escribió.

Fuentes: aciprensa.com

Imagen: religiondigital.org

Enlaces recomendados:

1º de Cuaresma – Homilía del Padre José

La vocación del hombre

Beato Fray Angélico (1395 – 1455)

Destacado

Juan de Fiésole, Beato

18 de febrero

Fra Angelico, Born on 1395 in Vicchio Italy Death in Feb....

Martirologio Romano: En Roma, beato Juan de Fiésole, apodado “Angélico”, presbítero de la Orden de Predicadores, que, siguiendo de cerca a Cristo, lo que contemplaba interiormente lo expresaba en sus pinturas, para atraer a los hombres a los bienes eternos (1455).

Fecha de beatificación: 3 de octubre de 1982 por el Papa Juan Pablo II.

Breve Biografía

Nacio con el nombre de Guido de Pietro da Mugello en Vicchio de Mugello (Florencia) cerca del año 1390 y murió en Roma el 18 de marzo de 1455). Pintor italiano de principios del Renacimiento que supo combinar la vida de fraile dominico con la de pintor consumado. Fue llamado Angelico y también Beato por su temática religiosa, la serenidad de sus obras y porque era un hombre de extraordinaria devoción. Fue finalmente beatificado por Juan Pablo II en 1982 pasando a ser el “Beato Fray Angelico”.

En 1418 ingresó en un convento dominico en Fiesole y alrededor de 1425 se convirtió en fraile de la orden con el nombre de Juan da Fiesole. Aunque se desconoce quién fue su maestro, se cree que comenzó su carrera artística como iluminador de misales y otros libros religiosos. Después empezó a pintar retablos y tablas.

Entre las obras importantes de sus comienzos se cuentan la Madonna de la estrella (c. 1428-1433, San Marcos, Florencia) y Cristo en la gloria rodeado de santos y de ángeles (National Gallery, Londres), donde aparecen pintadas más de 250 figuras diferentes. También a ese periodo pertenecen dos obras tituladas La coronación de la Virgen (San Marcos y Museo del Louvre, París) y El juicio universal (San Marcos). La madurez de su estilo se aprecia por primera vez en la Madonna dei Linaioli (1433, San Marcos), en donde pinta una serie de doce ángeles tocando instrumentos musicales.

En 1436, los dominicos de Fiesole se trasladaron al convento de San Marcos de Florencia que acababa de ser reconstruido por Michelozzo. Fray Angelico, sirviéndose a veces de ayudantes, pintó numerosos frescos en el claustro, la sala capitular y las entradas a las veinte celdas de los frailes de los corredores superiores. Los más impresionantes son La crucifixión, Cristo peregrino y La transfiguración. El retablo que hizo para San Marcos (c. 1439) es una de las primeras representaciones de lo que se conoce como conversación sacra: la Virgen acompañada de ángeles y santos que parecen compartir un espacio común. Allí pintó una Anunciación.

En 1445, Fray Angelico fue llamado a Roma por el papa Eugenio IV para pintar unos frescos en la capilla del Sacramento del Vaticano, hoy desaparecida. En 1447, pintó los frescos de la catedral de Orvieto junto con su discípulo Benozzo Gozzoli.

Sus últimas obras importantes, los frescos realizados en el Vaticano para decorar la capilla del papa Nicolás V, representan episodios de las Vidas de san Lorenzo y de san Esteban (1447-1449), y probablemente hayan sido pintados por ayudantes a partir de diseños del maestro. Desde 1449 hasta 1452, Fray Angelico fue el prior de su convento de Fiesole.

Murió en el convento dominico de Roma el 18 de marzo de 1455.

Su obra

Descendimiento de la Cruz california , 1435 de Fra ...


Casi nada se sabe de su formación pictórica, aunque en su estilo se aprecia una transición entre elementos temáticos de tipo trecentista o gótico (fondos dorados, alargamiento de las figuras, gusto por el trazado de líneas curvas en los ropajes) y aspectos innovadores más característicos del arte del Quattrocento: sentido del volumen, intentos de profundización en perspectiva y, sobre todo, luminosidad de la atmósfera, elemento este último de poderosa presencia en la obra del maestro. Es probable que su iniciación artística se realizara de la mano del monje camaldulense Lorenzo Monaco.

En las tablas realizadas entre 1420 y 1436 para el convento de San Marcos de Florencia (Adoración de los magos, El beso de Judas) se aprecia una progresiva madurez artística, que alcanza su mejor nivel en La Anunciación y en las dos versiones de La coronación de la Virgen. En el Retablo del Juicio Final, que constituye la culminación de esta serie de composiciones, se aprecia un detenido estudio de la perspectiva y un intenso contraste entre la intensidad expresiva de la felicidad de los elegidos y la representación convencional y fría de los castigos infernales.

En 1436, Fra Angélico inició la serie de pinturas murales del ya citado convento de San Marcos, donde su arte adquiere un mayor sentido del volumen, quizá por influencia de Masaccio. Destacan en estos frescos, entre otras, las escenas de La anunciación, San Pedro mártir, La Virgen con el Niño y ocho santos, La coronación de la Virgen y Cristo peregrino. Su evolución estilística se observa también en los frescos de la capilla Nicolina del Vaticano.

Fra Angélico, que nunca abandonó su trabajo artístico, fue prior del convento dominico de Fiésole entre 1450 y 1452. El artista murió el 18 de febrero de 1455 en el Vaticano, cuando se disponía a decorar las paredes de una capilla hoy desaparecida. Aunque no tuvo discípulos directos, su aportación al desarrollo de la pintura renacentista fue considerable.


En el Museo del Prado de Madrid se conserva una de sus obras más representativas: La Anunciación (1430-1432), realizada para el convento dominico de Fiesole. El Museo Thyssen-Bornemisza posee La Virgen de la humildad, depositada en el MNAC de Barcelona. Los duques de Alba poseen en el Palacio de Liria otra obra de Fray Angelico, La Virgen de la granada, adquirida por un antepasado suyo en Florencia hacia 1816.

La Anunciación (Fra Angélico) - Revista de Arte - Logopress



En el año 2000 fue nombrado patrono de los artistas.

Fuentes: biografiasyvidas.com | catholic.net

Imágenes: thinglink.com | revistadearte.com

Enlaces recomendados:

La aparición de la Vida

Si las palabras fueran aguas

San Valentin

Destacado

San Valentín: el santo que nunca existió - Grupo Milenio

El origen del día de San Valentín se remonta hacia el siglo III, en Roma

El origen del día de San Valentín se remonta al siglo III, en Roma. La leyenta cuenta la emotiva historia de un sacerdote que desafió las órdenes del emperador romano Claudius Aurelius Marcus Gothicus, o Claudio II, que había prohibido la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque a su entender los solteros sin familia y con menos ataduras eran mejores soldados.

El sacerdote cristiano Valentín consideró que el decreto era injusto y en secreto celebraba matrimonios para jóvenes enamorados y por esto fue martirizado y posteriormente ejecutado el 14 de febrero.

El emperador Claudio ordenó que se encarcelara a Valentín. Entonces, el oficial Asterius, encargado de encarcelarle, quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín. Le retó a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que nació ciega. Valentín aceptó y, con el poder de Dios, le devolvió la vista.

Este hecho estremeció a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. Pese a todo, Valentín siguió preso y el débil emperador Claudio finalmente ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de febrero del año 270.

La joven Julia, agradecida, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos.

¿Como llegó ser San Valentín el día de los enamorados?

1. Para abolir la costumbre pagana de que los jóvenes sacaran por suerte nombres de jovencitas, en honor de la diosa del sexo y la fertilidad llamada Februata Juno, celebrada el 15 de este mes, algunos pastores substituyeron esta costumbre, escribiendo nombres de santos. Así con el tiempo la fiesta sería cristianizada y se celebraba en vez San Valentín.

2. El 14 de febrero se envían postales los enamorados porque, según la creencia medieval procedente de Inglaterra y Francia, ese día, es decir, a mediados del segundo mes del año, “todas las aves escogen su pareja”.

Aunque San Valentín sigue siendo reconocido como verdadero santo de la Iglesia, muy poco se sabe de seguro sobre su vida, fuera del hecho de su martirio. Es por eso que el calendario litúrgico celebra el 14 de febrero a los Santos Cirilo y Metodio en vez de a San Valentín.

Fuentes elespanol.com

aciprensa.com

Imagen milenio.com

Enlaces recomendados:

El espíritu del yermo

El silencio como pureza

Nuestra Señora de Lourdes

Destacado

VIRGEN DE LOURDES *** - ♥Un Lugar en el Mundo♥ - Gabitos

El 11 de febrero de 1858, en la villa francesa de Lourdes, a orilla del río Gave, Nuestra Madre, Santa María manifestó de manera directa y cercana su profundo amor hacia nosotros, apareciéndose ante una niña de 14 años, llamada Bernadette (Bernardita) Soubirous.

La historia de la aparición empieza cuando Bernardita, quien nació el 7 de enero de 1844, salió, junto a dos amigas, en búsqueda de leña en la Roca de Masabielle. Para ello, tenía que atravesar un pequeño río, pero como Bernardita sufría de asma, no podía meter los pies en agua fría, y las aguas de aquel riachuelo estaban muy heladas. Por eso ella se quedó a un lado del río, mientras las dos compañeras iban a buscar la leña.

Fue en ese momento, que Bernardita experimenta el encuentro con Nuestra Madre, experiencia que sellaría toda su vida, “sentí como un fuerte viento que me obligó a levantar la cabeza. Volví a mirar y vi que las ramas de espinas que rodeaban la gruta de la roca de Masabielle se estaban moviendo. En ese momento apareció en la gruta una bellísima Señora, tan hermosa, que cuando se le ha visto una vez, uno querría morirse con tal de lograr volverla a ver”.

“Ella venía toda vestida de blanco, con un cinturón azul, un rosario entre sus dedos y una rosa dorada en cada pie. Me saludó inclinando la cabeza. Yo, creyendo que estaba soñando, me restregué los ojos; pero levantando la vista vi de nuevo a la hermosa Señora que me sonreía y me hacía señas de que me acercara. Pero yo no me atrevía. No es que tuviera miedo, porque cuando uno tiene miedo huye, y yo me hubiera quedado allí mirándola toda la vida. Entonces se me ocurrió rezar y saqué el rosario. Me arrodillé. Vi que la Señora se santiguaba al mismo tiempo que yo lo hacía. Mientras iba pasando las cuentas de la camándula Ella escuchaba las Avemarías sin decir nada, pero pasando también por sus manos las cuentas del rosario. Y cuando yo decía el Gloria al Padre, Ella lo decía también, inclinando un poco la cabeza. Terminando el rosario, me sonrió otra vez y retrocediendo hacia las sombras de la gruta, desapareció”.

A los pocos días, la Virgen vuelve a aparecer ante Bernardita en la misma gruta. Sin embargo, al enterarse su madre se disgustó mucho creyendo que su hija estaba inventando cuentos -aunque la verdad es que Bernardita no decía mentiras-, al mismo tiempo algunos pensaban que se trataba de un alma del purgatorio, y a Bernardita le fue prohibido volver a la roca y a la gruta de Masabielle.

A pesar de la prohibición, muchos amigos de Bernardita le pedía que vuelva a la gruta; ante ello, su mamá le dijo que consultara con su padre. El señor Soubiruos, después de pensar y dudar, le permitió volver el 18 de febrero.

Esta vez, Bernardita fue acompañada por varias personas, que con rosarios y agua bendita esperaban aclarar y confirmar lo narrado. Al llegar todos los presentes comenzaron a rezar el rosario; es en ese momento que Nuestra Madre se aparece por tercera vez. Bernardita narra así esta aparición: “Cuando estábamos rezando el tercer misterio, la misma Señora vestida de blanco se hizo presente como la vez anterior. Yo exclamé: ‘Ahí está’. Pero los demás no la veían. Entonces una vecina me acercó el agua bendita y yo lancé unas gotas de dicha agua hacia la visión. La Señora se sonrió e hizo la señal de la cruz. Yo le dije: ‘Si vienes de parte de Dios, acércate’. Ella dio un paso hacia delante”.

Luego, la Virgen le dijo a Bernadette: “Ven aquí durante quince días seguidos”. La niña le prometió hacerlo y la Señora le expresó “Yo te prometo que serás muy feliz, no en este mundo, sino en el otro”.

Luego de este intenso momento que cubrió a todos los presentes, la noticia de las apariciones se corrió por toda el pueblo, y muchos acudían a la gruta creyendo en el suceso, aunque otros se burlaban.

Entre el 11 de febrero y el 16 de julio de 1858 hubo 18 apariciones. Éstas se caracterizaron por la sobriedad de las palabras de la Virgen, y por la aparición de una fuente de agua que brotó inesperadamente junto al lugar de las apariciones y que desde entonces es un lugar de referencia de innumerables milagros constatados por hombres de ciencia.

LAS APARICIONES

En la cuarta aparición, el domingo 21 de febrero, la Santísima Virgen lanzando una mirada de tristeza hacia la multitud, dijo a la niña vidente: “Es necesario rezar por los pecadores”.

Luego, el 25 de febrero, la Santa Madre le dijo: “Vete a tomar agua de la fuente”, la niña creyó que le pedía que vaya a tomar agua del río Gave, pero la Madre le señaló que escarbara en el suelo. Bernardita empezó a escarbar y la tierra se abrió y comenzó a brotar agua. Desde entonces aquel manantial ha manado agua sin cesar, un agua prodigiosa donde se han conseguido milagrosas curaciones de miles y miles de enfermos. Este manantial produce cien mil litros de agua al día continuamente desde aquella fecha hasta hoy.

Al día siguiente, la Virgen María subrayó: “Es necesario hacer penitencia”, entonces Bernardita al momento empezó a realizar algunos actos de penitencia. Asimismo, la Virgen le dijo: “Rogarás por los pecadores…Besarás la tierra por la conversión de los pecadores”. Como la Visión retrocedía, Bernardita la seguía de rodillas besando la tierra.

Más adelante, el 2 de marzo la Virgen le dice a Bernardita que les diga a los sacerdotes que Ella desea que construyan allí un templo y que vayan en procesión.

El 25 de marzo, al verla más amable que nunca, Bernardita le pregunta varias veces: Señora, ¿quiere decirme su nombre? La Virgen sonríe y al fin, ante la continua insistencia de la niña, eleva sus manos y sus ojos hacia el cielo y exclama: “Yo soy la Inmaculada Concepción”.

En la aparición del día 5 de abril, la niña permanece en éxtasis, sin quemarse por la vela que se consume entre sus manos.

Finalmente, el 6 de julio, fiesta de la Virgen del Carmen, Nuestra Señora se apareció más hermosa y más sonriente que nunca he inclinado la cabeza en señal de despedida, desapareció. Ya nunca más la volvió a ver Bernardita en esta tierra. Hasta esa fecha la Virgen se apareció a Bernardita 18 veces, desde el 11 de febrero.

En 1876, se edificó allí la actual Basílica, uno de los lugares de peregrinación del mundo Católico. Bernadette fue canonizada por el Papa Pío XI el 8 de diciembre de 1933.

De esta manera, Lourdes se convirtió en uno de los lugares de mayor peregrinaje en el mundo, millones de personas acuden cada año y muchísimos enfermos han sido sanados en sus aguas milagrosas.

La fiesta de Nuestra Señora de Lourdes se celebra el día de su primera aparición, el 11 de febrero.

EL MENSAJE DE LA VIRGEN

El Mensaje que la Santísima Virgen dio en Lourdes, puede resumirse en los siguientes puntos:

1.- Es un agradecimiento del cielo por la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, que se había declarado cuatro años antes por Pio IX (1854), al mismo tiempo que así se presenta Ella misma como Madre y modelo de pureza para el mundo que está necesitado de esta virtud.

2.- Derramó innumerables gracias de sanaciones físicas y espirituales, para que nos convirtamos a Cristo en su Iglesia.

3.- Es una exaltación a la virtud de la pobreza y humildad, aceptadas cristianamente al escoger a Bernadette como instrumento de su mensaje.

4.- Un mensaje importantísimo en Lourdes es el de la Cruz. La Santísima Virgen le repite que lo importante es ser feliz en la otra vida, aunque para ello sea preciso aceptar la cruz. “Yo también te prometo hacerte dichosa, no ciertamente en este mundo, sino en el otro”.

5.- En todas la apariciones vino con su Rosario: La importancia de rezarlo.

6.- Importancia de la oración, de la penitencia y humildad (besando el suelo como señal de ello); también, un mensaje de misericordia infinita para los pecadores y del cuidado de los enfermos.

7.- Importancia de la conversión y la confianza en Dios.

FUENTE: aciprensa.com

Enlaces recomendados:

Forastero en tierra extraña

El Santo Nombre

Santa Josefina Bakhita (1869?- 1947)

Destacado

Religiosa de Sudán y Hermana Universal

Colaboração: Padre Evaldo César de Souza, CSsR

Celebración 8 de febrero

No se conocen datos exactos sobre su vida, se dice que podría ser del pueblo de Olgossa en Darfur, y que 1869 podría ser el año de su nacimiento. Creció junto con sus padres, tres hermanos y dos hermanas, una de ellas su gemela.

La captura de su hermana por unos negreros que llegaron al pueblo de Olgossa, marcó mucho en el resto de la vida de Bakhita, tanto así que más adelante en su biografía escribiría: “Recuerdo cuánto lloró mamá y cuánto lloramos todos”.

En su biografía Bakhita cuenta su propia experiencia al encontrarse con los buscadores de esclavos. “Cuando aproximadamente tenía nueve años, paseaba con una amiga por el campo y vimos de pronto aparecer a dos extranjeros, de los cuales uno le dijo a mi amiga: ‘Deja a la niña pequeña ir al bosque a buscarme alguna fruta. Mientras, tú puedes continuar tu camino, te alcanzaremos dentro de poco’. El objetivo de ellos era capturarme, por lo que tenían que alejar a mi amiga para que no pudiera dar la alarma.

Sin sospechar nada obedecí, como siempre hacia. Cuando estaba en el bosque, me percate que las dos personas estaban detrás de mí, y fue cuando uno de ellos me agarró fuertemente y el otro sacó un cuchillo con el cual me amenazó diciéndome: ‘Si gritas, morirás! Síguenos!'”.

Los mismos secuestradores fueron quienes le pusieron Bakhita al ver su especial carisma.

Luego de ser capturada, Bakhita fue llevada a la ciudad de El Obeid, donde fue vendida a cinco distintos amos en el mercado de esclavos.

Nunca consiguió escapar, a pesar de intentarlo varias veces. Con quien más sufrió de humillaciones y torturas fue con su cuarto amo, cuando tenía más o menos 13 años. Fue tatuada, le realizaron 114 incisiones y para evitar infecciones le colocaron sal durante un mes. “Sentía que iba a morir en cualquier momento, en especial cuando me colocaban la sal”, cuenta en su biografía.

El comerciante italiano Calixto Leganini compró a Bakhita por quinta vez en 1882, y fue así que por primera vez Bakhita era tratada bien.

“Esta vez fui realmente afortunada – escribe Bakhita – porque el nuevo patrón era un hombre bueno y me gustaba. No fui maltratada ni humillada, algo que me parecía completamente irreal, pudiendo llegar incluso a sentirme en paz y tranquilidad”.

En 1884 Leganini se vio en la obligación de dejar Jartum, tras la llegada de tropas Mahdis. Bakhita se negó a dejar a su amo, y consiguió viajar con él y su amigo Augusto Michieli, a Italia.

La esposa de Michieli los esperaba en Italia, y sabiendo la llegado de varios esclavos, exigió uno, dándosele a Bakhita. Con su nueva familia, Bakhita trabajo de niñera y amiga de Minnina, hija de los Michieli.

En 1888 cuando la familia Michieli compró un hotel en Suakin y se trasladaron para allá, Bakhita decidió quedarse en Italia.

Bakhita y Minnina ingresaron al noviciado del Instituto de las Hermanas de la Caridad en Venecia, tras ser aconsejadas por las hermanas. Esta congregación fue fundada en 1808 con el nombre de Instituto de las Hermanas de la Caridad en Venecia, pero son más conocidas como Hermanas de Canossa.

Recién en el Instituto, Bakhita conoció al Dios de los cristianos y fue así como supo que “Dios había permanecido en su corazón” y le había dado fuerzas para poder soportar la esclavitud, “pero recién en ese momento sabía quién era”. Recibió el bautismo, primera comunión y confirmación al mismo tiempo, el 9 de enero de 1890, por el Cardenal de Venecia. En este momento, tomó el nombre cristiano de Josefina Margarita Afortunada.

“¡Aquí llego a convertirme en una de las hijas de Dios!”, fue lo que manifestó en el momento de ser bautizada, pues se dice que no sabía cómo expresar su gozo. Ella misma cuenta en su biografía que mientras estuvo en el Instituto conoció cada día más a Dios, “que me ha traído hasta aquí de esta extraña forma”.

La Señora de Michieli volvió de Sudán a llevarse a Bakhita y a su hija, pero con un gran coraje, Bakhita se negó a ir y prefirió quedarse con las Hermanas de Canossa. La esclavitud era ilegal en Italia, por lo que la señora de Michieli no pudo forzar a Bakhita, y es así que permaneció en el Instituto y su vocación la llevó a convertirse en una de las Hermanas de la Orden el 7 de diciembre de 1893, a los 38 años de edad.

Fue trasladada a Venecia en 1902, para trabajar limpiando, cocinando y cuidando a los más pobres. Nunca realizó milagros ni fenómenos sobrenaturales, pero obtuvo la reputación de ser santa. Siempre fue modesta y humilde, mantuvo una fe firme en su interior y cumplió siempre sus obligaciones diarias.

Algo que le costó demasiado trabajo fue escribir su autobiografía en 1910, la cual fue publicada en 1930. En 1929 se le ordena ir a Venecia a contar la historia de su vida. Luego de la publicación de sus memorias, se convirtió en un gran personaje, viajando por todo Italia dando conferencias y recolectando dinero para la orden.

La salud de Bakhita se fue debilitando hacia sus últimos años y tuvo que postrarse a una silla de ruedas, la cual no le impidió seguir viajando, aunque todo ese tiempo fue de dolor y enfermedad. Se dice que le decía la enfermera: “¡Por favor, desatadme las cadenas… es demasiado!”. Falleció el 8 de febrero de 1947 en Schio, siendo sus últimas palabras: “Madonna! Madonna!”

Miles de personas fueron a darle el último adiós, expresando así el respeto y admiración que sentían hacia ella. Fue velada por tres días, durante los cuales, cuenta la gente, sus articulaciones aún permanecían calientes y las madres cogían su mano para colocarla sobre la cabeza de sus hijos para que les otorgase la salvación. Su reputación como una santa se ha consolidado. Josefina ha sido recordada y respetada como Nostra Madre Moretta, en Schio.

Fue santificada por el pueblo, por lo que en 1959 la diócesis local comenzó las investigaciones para encontrarla venerable. Todo salió muy bien y fue así que el 1 de diciembre de 1978 fue declarada Venerable. Por tanto, el proceso para declararla santa empezó con gran auge y el 17 de mayo de 1992 fue beatificada por Juan Pablo II y se declaró día oficial de culto el 8 de febrero.

En la ceremonia de beatificación, el Santo Padre reconoció el gran hecho de que transmitiera el mensaje de reconciliación y misericordia.

Ella misma declaró un día: “Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa”.

S.S. Juan Pablo II la canonizó el 1 de octubre del 2000. Lo cual, para los católicos africanos es un gran símbolo que era necesario, para que así los cristianos y las mujeres africanas sean honradas por lo que sufrieron en momentos de esclavitud.

Verdaderamente, Bakhita es la santa africana y la historia de su vida es la historia de un continente, válida para los católicos, protestantes, musulmanes o seguidores de cualquier otro tipo de religión tradicional. Su espiritualidad y fuerza la han convertido en Nuestra Hermana Universal, como la llamó el Papa.

“Sed buenos, amad al Señor, orad por los que no le conocen. ¡Qué gran bendición es conocer a Dios!”

“Yo soy definitivamente amada, suceda lo que suceda; este gran Amor me espera. Por eso mi vida es hermosa.”

“Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa”.

SANTA JOSEFINA BAKHITA

Fuente: aciprensa.com | devocionario.com

Imagen: paroquiadesaojudastadeu.org.br

Enlaces recomendados:

Una actitud amigable

El desierto en el mundo

La presentación del Señor

Destacado

Fiesta de las Candeleras

2 de febrero

MARGARITA LA MENSAJERA: 2 DE FEBRERO - LA PRESENTACIÓN DEL ...

Aunque esta fiesta del 2 de febrero cae fuera del tiempo de navidad, es una parte integrante del relato de navidad. Es una chispa de fuego de navidad, es una epifanía del día cuadragésimo. Navidad, epifanía, presentación del Señor son tres paneles de un tríptico litúrgico.

Es una fiesta antiquísima de origen oriental. La Iglesia de Jerusalén la celebraba ya en el siglo IV. Se celebraba allí a los cuarenta días de la fiesta de la epifanía, el 14 de febrero. La peregrina Eteria, que cuenta esto en su famoso diario, añade el interesante comentario de que se “celebraba con el mayor gozo, como si fuera la pascua misma”‘. Desde Jerusalén, la fiesta se propagó a otras iglesias de Oriente y de Occidente. En el siglo VII, si no antes, había sido introducida en Roma. Se asoció con esta fiesta una procesión de las candelas. La Iglesia romana celebraba la fiesta cuarenta días después de navidad.

Entre las iglesias orientales se conocía esta fiesta como “La fiesta del Encuentro” (en griego, Hypapante), nombre muy significativo y expresivo, que destaca un aspecto fundamental de la fiesta: el encuentro del Ungido de Dios con su pueblo. San Lucas narra el hecho en el capítulo 2 de su evangelio. Obedeciendo a la ley mosaica, los padres de Jesús llevaron a su hijo al templo cuarenta días después de su nacimiento para presentarlo al Señor y hacer una ofrenda por él.

Esta fiesta comenzó a ser conocida en Occidente, desde el siglo X, con el nombre de Purificación de la bienaventurada virgen María. Fue incluida entre las fiestas de Nuestra Señora. Pero esto no era del todo correcto, ya que la Iglesia celebra en este día, esencialmente, un misterio de nuestro Señor. En el calendario romano, revisado en 1969, se cambió el nombre por el de “La Presentación del Señor”. Esta es una indicación más verdadera de la naturaleza y del objeto de la fiesta. Sin embargo, ello no quiere decir que infravaloremos el papel importantísimo de María en los acontecimientos que celebramos. Los misterios de Cristo y de su madre están estrechamente ligados, de manera que nos encontramos aquí con una especie de celebración dual, una fiesta de Cristo y de María.

La bendición de las candelas antes de la misa y la procesión con las velas encendidas son rasgos chocantes de la celebración actual. El misal romano ha mantenido estas costumbres, ofreciendo dos formas alternativas de procesión. Es adecuado que, en este día, al escuchar el cántico de Simeón en el evangelio (Lc 2,22-40), aclamemos a Cristo como “luz para iluminar a las naciones y para dar gloria a tu pueblo, Israel”.

La fiesta de la Presentación celebra una llegada y un encuentro; la llegada del anhelado Salvador, núcleo de la vida religiosa del pueblo, y la bienvenida concedida a él por dos representantes dignos de la raza elegida, Simeón y Ana. Por su provecta edad, estos dos personajes simbolizan los siglos de espera y de anhelo ferviente de los hombres y mujeres devotos de la antigua alianza. En realidad, ellos representan la esperanza y el anhelo de la raza humana.

Al revivir este misterio en la fe, la Iglesia da de nuevo la bienvenida a Cristo. Ese es el verdadero sentido de la fiesta. Es la “Fiesta del Encuentro”, el encuentro de Cristo y su Iglesia. Esto vale para cualquier celebración litúrgica, pero especialmente para esta fiesta. La liturgia nos invita a dar la bienvenida a Cristo y a su madre, como lo hizo su propio pueblo de antaño: “Oh Sión, adorna tu cámara nupcial y da la bienvenida a Cristo el Rey; abraza a María, porque ella es la verdadera puerta del cielo y te trae al glorioso Rey de la luz nueva”.

Al dramatizar de esta manera el recuerdo de este encuentro de Cristo con Simeón, la Iglesia nos pide que profesemos públicamente nuestra fe en la Luz del mundo, luz de revelación para todo pueblo y persona.

En la bellísima introducción a la bendición de las candelas y a la procesión, el celebrante recuerda cómo Simeón y Ana, guiados por el Espíritu, vinieron al templo y reconocieron a Cristo como su Señor. Y concluye con la siguiente invitación: “Unidos por el Espíritu, vayamos ahora a la casa de Dios a dar la bienvenida a Cristo, el Señor. Le reconoceremos allí en la fracción del pan hasta que venga de nuevo en gloria”.

Se alude claramente al encuentro sacramental, al que la procesión sirve de preludio. Respondemos a la invitación: “Vayamos en paz al encuentro del Señor”; y sabemos que este encuentro tendrá lugar en la eucaristía, en la palabra y en el sacramento. Entramos en contacto con Cristo a través de la liturgia; por ella tenemos también acceso a su gracia. San Ambrosio escribe de este encuentro sacramental en una página insuperable: “Te me has revelado cara a cara, oh Cristo. Te encuentro en tus sacramentos”.

Función de María. La fiesta de la presentación es, como hemos dicho, una fiesta de Cristo antes que cualquier otra cosa. Es un misterio de salvación. El nombre “presentación” tiene un contenido muy rico. Habla de ofrecimiento, sacrificio. Recuerda la autooblación inicial de Cristo, palabra encarnada, cuando entró en el mundo: “Heme aquí que vengo a hacer tu voluntad”. Apunta a la vida de sacrificio y a la perfección final de esa autooblación en la colina del Calvario.

Dicho esto; tenemos que pasar a considerar el papel de María en estos acontecimientos salvíficos. Después de todo, ella es la que presenta a Jesús en el templo; o, más correctamente, ella y su esposo José, pues se menciona a ambos padres. Y preguntamos: ¿Se trataba exclusivamente de cumplir el ritual prescrito, una formalidad practicada por muchos otros matrimonios? ¿O encerraba una significación mucho más profunda que todo esto? Los padres de la Iglesia y la tradición cristiana responden en sentido afirmativo.

Para María, la presentación y ofrenda de su hijo en el templo no era un simple gesto ritual. Indudablemente, ella no era consciente de todas las implicaciones ni de la significación profética de este acto. Ella no alcanza a ver todas las consecuencias de su fiat en la anunciación. Pero fue un acto de ofrecimiento verdadero y consciente. Significaba que ella ofrecía a su hijo para la obra de la redención con la que él estaba comprometido desde un principio. Ella renunciaba a sus derechos maternales y a toda pretensión sobre él; y lo ofrecía a la voluntad del Padre. San Bernardo ha expresado muy bien esto: “Ofrece a tu hijo, santa Virgen, y presenta al Señor el fruto bendito de tu vientre. Ofrece, para reconciliación de todos nosotros, la santa Víctima que es agradable a Dios’.

Hay un nuevo simbolismo en el hecho de que María pone a su hijo en los brazos de Simeón. Al actuar de esa manera, ella no lo ofrece exclusivamente al Padre, sino también al mundo, representado por aquel anciano. De esa manera, ella representa su papel de madre de la humanidad, y se nos recuerda que el don de la vida viene a través de María.

Existe una conexión entre este ofrecimiento y lo que sucederá en el Gólgota cuando se ejecuten todas las implicaciones del acto inicial de obediencia de María: “Hágase en mi según tu palabra”. Por esa razón, el evangelio de esta fiesta cargada de alegría no nos ahorra la nota profética punzante: “He aquí que este niño está destinado para ser caída y resurgimiento de muchos en Israel; será signo de contradicción, y una espada atravesará tu alma, para que sean descubiertos los pensamientos de muchos corazones” (Lc 2,34-35).

El encuentro futuro. La fiesta de hoy no se limita a permitirnos revivir un acontecimiento pasado, sino que nos proyecta hacia el futuro. Prefigura nuestro encuentro final con Cristo en su segunda venida. San Sofronio, patriarca de Jerusalén desde el año 634 hasta su muerte, acaecida en el año 638, expresó esto con elocuencia: “Por eso vamos en procesión con velas en nuestras manos y nos apresuramos llevando luces; queremos demostrar que la luz ha brillado sobre nosotros y significar la gloria que debe venirnos a través de él. Por eso corramos juntos al encuentro con Dios”.

La procesión representa la peregrinación de la vida misma. El pueblo peregrino de Dios camina penosamente a través de este mundo del tiempo, guiado por la luz de Cristo y sostenido por la esperanza de encontrar finalmente al Señor de la gloria en su reino eterno. El sacerdote dice en la bendición de las candelas: “Que quienes las llevamos para ensalzar tu gloria caminemos en la senda de bondad y vengamos a la luz que brilla por siempre”.

La candela que sostenemos en nuestras manos recuerda la vela de nuestro bautismo. Y la admonición del sacerdote dice: “Ojalá guarden la llama de la fe viva en sus corazones. Que cuando el Señor venga salgan a su encuentro con todos los santos en el reino celestial”. Este será el encuentro final, la presentación postrera, cuando la luz de la fe se convierta en la luz de la gloria. Entonces será la consumación de nuestro más profundo deseo, la gracia que pedimos en la poscomunión de la misa:

Por estos sacramentos que hemos recibido, llénanos de tu gracia, Señor, tú que has colmado plenamente la esperanza de Simeón; y así como a él no le dejaste morir sin haber tenido en sus brazos a Cristo, concédenos a nosotros, que caminamos al encuentro del Señor, merecer el premio de la vida eterna.

Fuente: aciprensa.com

Imagen: mensajedelamormisericordioso.blogspot.com

Enlaces de interés:

Presentación Fiesta de las candelas

San Juan Bosco

Destacado

Juan nació en I Becchi (Italia) el 16 de agosto de 1815. Su madre, Margarita, estaba casada con Francisco, que se había quedado viudo y tenía un hijo llamado Antonio. Cuando Juan tenía tan solo 2 años se le murió su padre y la familia comenzó a vivir serias dificultades económicas, pero sobre todo, dificultades de relación ya que Antonio tenía envidia de Juan.

La pobreza y la orfandad marcarán su infancia campesina, pero con la ayuda de personas muy concretas descubre la paternidad de un Dios que lo sostiene y acompaña en lo cotidiano.

Desde chico siente el llamado al sacerdocio. Juan logra hacer realidad su deseo y continúa sus estudios al tiempo que trabaja en diferentes oficios: dando lecciones particulares, siendo mozo de café y aprendiz de sastre, entre otros.

A la edad de 9 años Juan tuvo un sueño profético que marcó toda su vida: él sería pastor y guía de los niños y jóvenes más necesitados. Tenía pues que estudiar y prepararse bien y, como en casa había muchas dificultades, tuvo que buscar trabajo en un pueblo cercano. Allí, pudo alternar su trabajo en el campo y el establo con el estudio y la oración. Más adelante, en 1829 don Calosso, (capellán de Murialdo) se ofrece como su primer profesor de latín y su primer guía espiritual, pero murió repentinamente en noviembre de 1830. Juan, consciente de la misión que tendrá entre los jóvenes, no ahorra ningún esfuerzo para poder continuar con sus estudios. Camina 20 kilómetros diarios, vive como pensionista en la casa de un sastre y músico del pueblo, aprende múltiples oficios para ganarse el pan… duerme debajo de una escalera y trabaja como aprendiz de taller, camarero, empleado en un establo, etc. Esta fuerte inquietud vocacional le empuja a fundar con sus amigos la Sociedad de la Alegría,… a entrar en el Seminario… y, en 1841, a ordenarse sacerdote. ¡Su sueño se va haciendo realidad! ¡Ahora puede dedicarse de lleno a los jóvenes más necesitados!

En 1842, ya ordenado sacerdote, Juan se encuentra con los muchachos que pueblan la cárcel de la ciudad de Turín. Impactado por esta experiencia comienza a recorrer las calles de esa ciudad, descubriendo el rostro de tantos chicos explotados por sus patrones y abandonados. Desde su propia historia de privaciones, y entendiendo siempre a Dios como un Padre bueno, Juan dará una respuesta concreta a esa juventud pobre, abandonada y en peligro. 

Será conocido entonces como Don Bosco. Y su genial creación, el oratorio, será para los jóvenes casa que recibe con cariño, patio para encontrarse con amigos, escuela que prepara para la vida y parroquia para conocer a Jesús. Desde los talleres y las aulas de Valdocco, el barrio de Turín, que vio nacer su obra, el oratorio se expande primero a Francia y España, para luego cruzar el océano y llegar a América. 

La Sociedad Salesiana se inicia en el año 1854, para asegurar en un futuro la estabilidad de sus obras y de su espíritu. Pero ¿Y quién se va a dedicar a las niñas y las jóvenes más pobres?… No sabemos hasta qué punto inquietaba a D. Bosco la situación de abandono en que vivían las niñas y las jóvenes en aquella sociedad. Lo que sí es cierto que el tema le preocupaba y ocupaba… Él quería fundar una congregación femenina que se ocupara de las chicas y consideró providencial el encuentro en 1862 con D. Pestarino (párroco de Mornés); éste le contó la existencia de un grupo de jóvenes que llevaban adelante un taller y un oratorio con las niñas y jóvenes de su pueblo. Sabemos que D. Pestarino le habló especialmente de la joven, María Mazzarello.

Cuando D. Bosco va a Mornés, en 1864, descubre por él mismo que esta joven, María Mazzarello, está haciendo con las niñas y jóvenes de Mornés lo mismo que él está haciendo con los niños y jóvenes en Turín. María, por su parte, manifiesta que “las palabras de D. Bosco eran como el eco de una voz que sentía en el corazón, sin saberla expresar; como la traducción de sus mismos sentimientos; como algo esperado siempre y que finalmente llegaba” y expresa “Don Bosco es un santo, y yo lo siento”.

Así, en 1872, Don Bosco, con María Mazzarello, funda el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.

La primera expedición misionera parte para Argentina en el año 1875 y está formada por salesianos e Hijas de María Auxiliadora. En este mismo año nacen los Cooperadores, considerados por don Bosco como «Salesianos Externos».

Don Bosco muere el día 31 de enero de 1888, es beatificado por el Papa Pío XI el 2 de junio de 1929 y declarado santo el 1 abril de 1934.

Fuentes: trinidad.salesianos.edu | donbosco.org.ar

Imagen: salesianmissions.org

Enlaces recomendados:

Presentación sobre San Juan Bosco

Homilía del Padre José

Santo Tomás de Aquino

Destacado

Santo Tomas De Aquino

Celebración 28 de enero

Santo Tomás de Aquino nace en el castillo de Roccaseca (Italia) el año 1225. Hijo de los condes de Aquino recibe la primera educación religiosa y científica en la abadía de Montecasino, para pasar después a la universidad de Nápoles. Allí el contacto con fray Juan de San Juliano fue causa de que, a sus dieciséis años, frecuentase la comunidad de los hermanos predicadores, siendo el principio de su vocación a la vida apostólica. A los diecinueve años ingresa en la Orden de Predicadores.

Esta opción juvenil de Sto. Tomás deberá ratificarla más de una vez; primero, frente a su aristocrática familia que, de novicio, le secuestra y le pone en calabozo durante seis meses en el castillo de Roccaseca; y, posteriormente, frente a los maestros de París, que no le permiten la docencia en la universidad por su condición de fraile mendicante.

Tomás de Aquino en París

Por indicación de Fray Juan Teutónico, Maestro de la Orden, termina sus estudios en París y Colonia, bajo la guía de Fray Alberto Magno, quien le convence de la necesidad de profundizar en Aristóteles, el filósofo de la razón, la razón es don de Dios y a él debe ordenarse.

A los treinta y dos años Tomás de Aquino es maestro de la cátedra de teología de París. En Tomás, la Palabra de Dios en la Escritura tiene la primacía sobre las otras ciencias, y hace de la oración la fuente más fecunda de sus investigaciones. Mientras permanece en París, Tomás y los hermanos Predicadores elaboran en comunidad filosofía y teología, para después hacerla presente en la universidad.

Obras teológicas y filosóficas

Escribe muchas obras que destacan por su profundidad, admirando a maestros y estudiantes por la claridad, la distinción, la sutileza y la verdad con que procedía en la explicación de tantas y tan distintas materias, como son de ver en los cuatro grandes libros que escribió sobre el Maestro de las Sentencias.

En estos años dio de sí tales muestras arguyendo, discutiendo y respondiendo que, según el sentir de la universidad, sólo Dios podía dar tanto ingenio, y así era en verdad. Por toda Europa volaba su fama, llevada por los que de todas partes iban a estudiar a la Sorbona y luego regresaban a sus tierras cantando la sabiduría del maestro.

Después de París, impartiría docencia en Roma y en Nápoles. Fueron los tres años y medio que estuvo en París los más productivos de su vida. Es el período más activo y original, en el que sigue predominando el aristotelismo, aunque fusionado con elementos neoplatónicos. Comenzó la segunda sección de la segunda parte de la Suma Teológica, dedicada a cada una de las virtudes y sus correspondientes vicios, y se propuso otra magna tarea, la de comentar toda la obra de Aristóteles.

En 1261 se celebró en Orvieto el capítulo provincial de la Orden de la provincia romana. Era el primero al que santo Tomás asistía como predicador general. En él fue nombrado lector del convento dominico de Orvieto, ciudad en la cual entablará una gran amistad con el papa Urbano IV, quien le hizo varios encargos:

  • La preparación de una Glosa continua de los cuatro evangelios, llamada Catena aurea.
  • La redacción de un opúsculo titulado Contra los errores de los griegos en el que examina las cuatros grandes cuestiones que habían provocado el cisma entre las iglesias de Oriente y Occidente: la procesión del Espíritu Santo, el primado del Papa, la utilización del pan ázimo y la existencia del purgatorio.
  • Y la preparación de la liturgia del Corpus Christi mediante la elaboración de varios himnos eucarísticos.

En 1265, tras cuatro años de magisterio en Orvieto, recibió el encargo de abrir un estudio provincial en Roma. El lugar elegido fue el convento de Santa Sabina, donde había vivido santo Domingo. Como maestro regente en Teología, una de las novedades que introdujo en el colegio de Roma fue la celebración de disputas. Se conservan muchas de ellas como Cuestiones disputadas sobre el mal (1266-67), una respuesta al maniqueísmo cátaro.

Por otro lado, las deficiencias que encontró en las Sentencias de Pedro Lombardo, obra clásica para la enseñanza de teología, le llevaron a pensar en la preparación de una nueva obra que fuera más sistemática. Así, comenzó en estos años de 1265 a 1267 la Suma teológica, su magna obra. Trabajó en ella hasta el final de su vida pero no llegó a terminarla. La obra tiene tres grandes partes, dedicadas, respectivamente, a Dios en sí mismo; Dios como creador de todas las cosas espirituales y materiales, y Dios como fin de todo lo causado.

El 6 de diciembre de 1273, a partir de una visión mística, santo Tomás interrumpe definitivamente su actividad como escritor. Tomás había decidido no volver a coger la pluma ni a dictar, como solía, a su secretario Reinaldo de Piperno. Un silencio misterioso, que ocupó los últimos meses de su vida y que recuerda a aquel otro silencio al que aludían sus compañeros de estudios cuando le apodaron “el buey mudo”, mutus bos. La muerte le sobrevino poco después, cuando se dirigía al II Concilio ecuménico de Lyon, convocado por el papa Gregorio X. El 7 de marzo de 1274 moría, en la abadía cisterciense de Fossanova, el que será proclamado doctor de la Iglesia. En 1369 Urbano V ordenó que su cuerpo fuese trasladado al convento dominico de los Jacobinos de Toulouse, primer convento de la orden, fundado por santo Domingo en 1215.

Semblanza Espiritual

Alternó la enseñanza con la predicación. Actuó con eficaces intervenciones ante la curia pontificia en favor de los mendicantes. Destacó por su gran candor de vida y una fiel observancia de la vida conventual.

La misión de la Orden, es decir, el ministerio multiforme de la Palabra de Dios en la pobreza voluntaria, en él se centró en una continua dedicación al trabajo teológico; investigar incansablemente la verdad, contemplarla con amor y entregarla a los demás en escritos y en la predicación directa. Empleó su capacidad totalmente al servicio de la verdad, ansioso de encontrarla, recibiéndola de donde quiera que viniese y participarla a los demás.

Tuvo siempre un comportamiento humilde y cordial. Su obra demuestra la estrecha coherencia entre la razón humana y la divina revelación.

Santo Tomás de Aquino fue devotísimo de Cristo Salvador, especialmente de la cruz y de la eucaristía, que exaltó en sus composiciones litúrgicas para la fiesta del Corpus Christi. Tuvo una ferviente devoción filial a la Madre de Dios, la Virgen María.

Obra y pensamiento de Santo Tomás de Aquino

Santo Tomás de Aquino fue uno de los autores más prolíficos de la Edad Media y, desde luego, el autor del que más trabajos se conservan. Su ingente obra puede dividirse en cinco clases de escritos: comentarios bíblicos, comentarios filosóficos o teológicos (sobre Aristóteles, Boecio, etc.), cuestiones disputadas, opúsculos sobre temas diversos y las dos sumas, Suma contra los gentiles y Suma teológica.

Su obra y su legado, que se ha denominado tomismo, es esencialmente aristotélico aunque aparecen también muchos elementos agustinianos y, por tanto, platónicos. En ella están presentes casi todas las principales preocupaciones del pensamiento filosófico y teológico medieval:

La relación entre razón y fe

La postura de Tomás de Aquino es un intento de encontrar una conciliación entre ambas. En primer lugar, establece una clara distinción entre ellas: la razón solo puede conocer de abajo arriba a partir de los datos de los sentidos; en cambio, la fe conoce de arriba abajo, a partir de la revelación divina. A continuación establece la idea de no contradicción entre fe y razón: las verdades racionales y las verdades de fe no pueden estar en contradicción pues la verdad es una sola. No obstante, distingue dos tipos de verdades: las naturales o racionales, que son proporcionadas por la razón humana, y las sobrenaturales, que son reveladas por la fe. Santo Tomas cree que hay ciertas verdades que sobrepasan la capacidad de la razón humana y que solo se alcanzan mediante la fe, como es, por ejemplo, que Dios es uno y trino. Pero hay otras que sí pueden ser alcanzadas por la razón natural, como es la existencia de Dios. Dios ha revelado algunas de esas verdades que la razón puede conocer por sí sola. Estas verdades son llamadas preámbulos de la fe, que sólo pueden ser conocidas por unos pocos hombres, y no sin errores y dudas, para distinguirlas de los artículos de la fe, aquéllos que no son cognoscibles por la razón natural.

También distingue un doble orden de conocimiento, el filosófico y el teológico que difieren por sus objetos: lo alcanzable por la razón natural y los misterios escondidos de Dios, respectivamente. La coincidencia entre la fe y la ciencia, la teología y la filosofía, está en la certeza. La distinción y la primacía de la fe sobre la razón no implica un conflicto entre ambas, porque hay una única verdad. La fe está por encima de la razón y, sin embargo, no es posible una verdadera disensión entre ellas. Admitirla supondría atentar contra la unidad de la verdad. Por tanto, santo Tomás, a diferencia del averroísmo, establecía una relación armónica entre razón y fe, adaptando así el aristotelismo al pensamiento cristiano. La filosofía y la teología deben colaborar en su común búsqueda de la verdad, aunque por caminos distintos. Por tanto, para él, no era posible la absoluta independencia de la teología y la filosofía que se postulaba en el averroísmo.

La existencia de Dios

Para santo Tomás, por tanto, la existencia de Dios no es un artículo de fe sino un preámbulo de la fe que se puede demostrar mediante el empleo de la razón. Así, demuestra la existencia de Dios a partir de la existencia real de cosas cuya propia existencia solo se explica como efecto de una única causa. Se trata de una demostración a posteriori, es decir, lo anterior se explica por lo posterior, la causa se explica por sus efectos. Formuló, de este modo, cinco vías para demostrar la existencia de Dios a partir del principio de que todo lo que sucede tiene una causa. Se trata del principio aristotélico de causalidad: todo lo que se mueve es movido por otro pero tiene que haber una primera causa que no es causada: Dios. Las cinco vías que utilizó santo Tomás para explicar la existencia de Dios son las siguientes:

  • Desde el movimiento del mundo, hasta el motor inmóvil, es decir, el movimiento del mundo exige un primer motor.
  • Desde las causas subordinadas a su vez causadas, hasta la causa primera incausada, es decir, la causalidad en el mundo exige una causa primera.
  • Desde la contingencia del mundo hasta el ser necesario, es decir, la contingencia de los seres exige un ser necesario.
  • Desde los grados de perfección de las criaturas, hasta el ser infinitamente perfecto. Toma ahora elementos platónicos y neoplatónicos como los principios de los grados del ser y la perfección. Según éste último, Dios es el modelo supremo al que imitan imperfectamente las criaturas. Así, si Dios es la perfección misma, las criaturas participan e imitan esa perfección.
  • Desde el orden del mundo en el que todas las criaturas actúan por un fin, hasta la inteligencia suprema ordenadora.

Esencia y existencia

Sin embargo, Tomás de Aquino no acepta el aristotelismo en su integridad. Así, maneja también conceptos ajenos a él como es la distinción esencia-existencia. Según santo Tomás la esencia sería aquello por lo que algo es lo que es, independientemente del hecho de que exista o no. La esencia puede existir o no existir, es mera posibilidad de existencia. Por tanto, las esencias son contingentes, por lo tanto, pueden o no suceder, no son necesarias. Si las esencias no coinciden con su existencia, no existen necesariamente: han debido recibir la existencia de Dios, el cual es libre para crear o no crear.

Concepción del hombre

Santo Tomás adopta la concepción aristotélica del hombre pero introduce importantes modificaciones para adaptarla al cristianismo. Frente al dualismo platónico, en que se inspira la corriente agustiniana, afirma que el hombre es una sola substancia compuesta de cuerpo y alma.

El conocimiento

La doctrina tomista del conocimiento parte también del modelo aristotélico: cree que hay un entendimiento agente, encargado de elaborar conceptos universales o ideas a partir de la imagen que proporcionan los sentidos, y un entendimiento paciente encargado de retener los conceptos que le proporciona el agente. Pero, a diferencia de los que pensaban Siger de Brabante y otros averroístas, Tomás de Aquino no considera que estos entendimientos sean eternos, únicos y comunes a todos los hombres y que, por tanto existan separados del individuo. Para santo Tomás el hombre individual es quien realiza la actividad abstractiva y quien conoce porque, de otra manera, la individualidad del hombre quedaría reducida puramente a lo corpóreo, negándose así, la inmortalidad personal de su alma.

Oración de Sto Thomás de Aquino para antes del estudio

Oh inefable Creador nuestro, altísimo principio y fuente verdadera de luz y sabiduría,
dígnate infundir el rayo de tu claridad sobre las tinieblas de mi inteligencia,
removiendo la doble oscuridad con la que nací: la del pecado y la ignorancia!
¡Tu, que haces elocuentes las lenguas de los pequeños, instruye la mía, e infunde en mis labios la gracia de tu bendición!
Dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facilidad para atender,
sutileza para interpretar
y gracia abundante para hablar.
Dame acierto al empezar,
dirección al progresar
y perfección al acabar
¡Oh Señor! Dios y hombre verdadero, que vives y reinas por los siglos de los siglos.  Amén

Fuentes: arteguias.com | dominicos.org

Imagen: copvs.blogspot.com

Enlaces relacionados:

Presentación sobre Santo Tomás de Aquino

Algo de Filocalía

San Francisco de Sales (1567 – 1622)

Destacado

Patrón de los periodistas

8 consejos de San Francisco de Sales para una buena confesión

Celebración 24 de Enero

San Francisco nació en el castillo de Sales, en Saboya, el 21 de agosto de 1567. Fue bautizado al día siguiente en la Iglesia de Thorens, con el nombre de Francisco Buenaventura.

De niño Francisco fue muy delicado de salud ya que nació prematuro; pero gracias al cuidado que recibía, se pudo recuperar y fortalecerse con los años. La madre de Francisco fue Francisca de Boisy una mujer sumamente amable y profundamente piadosa.

Su madre le enseñaba el catecismo y le narraba bellos ejemplos religiosos. Y cuando el pequeño Francisco se encontraba con otros niños por el camino o en el prado, les repetía las enseñanzas y narraciones que había escuchado de labios de su mamá. Se estaba entrenando para lo que sería su más preciado trabajo: enseñar catecismo.

Su padre, Don Francisco, tenía temor de que su hijo fuera a crecer flojo de voluntad porque la mamá lo quería muchísimo y podía hacerlo crecer algo consentido y mimado.

Entonces le consiguió de profesor a un sacerdote muy rígido y muy exigente, el Padre Deage. Este será su preceptor durante toda su vida de estudiante. Era un hombre perfeccionista en sus exigencias. Este preceptor lo ayudará mucho en su formación pero le hará pasar muchos ratos amargos, por exigirle demasiado. Francisco no protestará nunca y en cambio le sabrá agradecer siempre, pero para su comportamiento futuro tomará la resolución de exigir menos detalles importunos y hacer más amables a quienes él tenga que dirigir.

A los 8 años entró en el Colegio de Annecy, y a los 10 años hizo su Primera Comunión junto con la Confirmación. Desde ese día se propuso no dejar pasar un día sin visitar a Jesús Sacramentado en el Templo o en la Capilla del colegio.

Un gran deseo de consagrarse a Dios consumía al joven, que había cifrado en ello la realización de su ideal; pero su padre (que al casarse había tomado el nombre de Boisy) tenía destinado a su primogénito a una carrera secular, sin preocuparse de sus inclinaciones. A los 14 años, Francisco fue a estudiar a la Universidad de París que, con sus 54 colegios, era uno de los más grandes centros de enseñanza de la época.

Desde el principio, guiado, por su director, el Padre Déage, se trazó un programa de acción: Cada semana confesarse y comulgar. Cada día atender muy bien a las clases y preparar las tareas y lecciones para el día siguiente. Dos horas diarias de ejercicios de equitación, de esgrima, de baile.

Pronto se distinguió en retórica y en filosofía; después se entregó apasionadamente al estudio de la teología. Cada día estaba más decidido a consagrarse a Dios y acabó por hacer voto de castidad perpetua, poniéndose bajo la protección de la Santísima Virgen. Pero no por ello faltaron las pruebas.

Vivir en gracia de Dios en aquellos ambientes no era nada fácil. Sin embargo, Francisco supo alejarse de toda ocasión peligrosa y de toda amistad que pudiera llevarle a ofender a Dios y logró conservar así el alma incontaminada y admirablemente pura. Francisco tenía 18 años.

Su carácter era muy inclinado a la ira, y muchas veces la sangre se le subía a la cara ante ciertas burlas y humillaciones, pero lograba contenerse de tal manera que muchos llegaban hasta imaginarse que a Francisco nunca le daba mal genio por nada. Pero entonces el enemigo del alma, al ver que con las pasiones más comunes no lograba derrotarlo, dispuso atacarlo por un nuevo medio más peligroso y desconocido.

Empezó a sentir en su cerebro el pensamiento constante y fastidioso de que se iba a condenar, que se tenía que ir al infierno para siempre. La herejía de la Predestinación, que predicaba Calvino y que él había leído, se le clavaba cada vez más en su mente y no lograba apartarla de allí. Perdió el apetito y ya no dormía. Estaba tan impresionantemente flaco y temía hasta enloquecer. Lo que más le atemorizaba no eran los demás sufrimientos del infierno, sino que allá no podría amar a Dios.

Pero el remedio definitivo, que le consiguió que esta tentación jamás volviese a molestarle fue al entrar a la Iglesia de San Esteban en París, y arrodillarse ante una imagen de la Santísima Virgen y rezarle la famosa oración de San Bernardo:

“Acuérdate Oh piadosísima Virgen María, que jamás oyó decir que hayas abandonado a ninguno de cuantos han acudido a tu amparo, implorando tu protección y reclamando tu auxilio. Animado con esta confianza, también yo acudo a ti, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante tu soberana presencia. No desprecies mis súplicas, Madre del Verbo Divino, antes bien, óyelas y acógelas benignamente. Amén”.

En el 1588, partió para la ciudad italiana de Padua; su padre le había dado la orden de estudiar abogacía, doctorarse en derecho. Estudiaba derecho durante cuatro horas diarias para poder llegar a ser abogado. Otras cuatro horas estudiaba Teología, la ciencia de Dios, porque tenía un gran deseo: llegar a ser sacerdote.

Durante su estadía en Padua, dice el mismo Francisco, que lo que más le ayudó fue la amistad y dirección espiritual de ciertos sacerdotes jesuitas muy sabios y muy santos.

A los 24 años obtuvo el doctorado en leyes, y fue a reunirse con su familia en el castillo de Thuille, a orillas del lago de Annecy. Ahí llevó durante 18 meses, por lo menos en apariencia, la vida ordinaria de un joven de la nobleza. El padre de Francisco tenía gran deseo de que su hijo se casara cuanto antes y había escogido para él a una encantadora muchacha, heredera de una de las familias del lugar. Sin embargo, el trato cortés, pero distante, de Francisco hicieron pronto comprender a la joven que este no estaba dispuesto a secundar los deseos de su padre.

El santo declinó, por la misma razón, la dignidad de miembro del senado que le había sido propuesta, a pesar de su juventud.

Hasta entonces Francisco sólo había confiado a su madre y a su primo Luis de Sales y a algunos amigos íntimos, su deseo de consagrarse al servicio de Dios. Pero había llegado el momento de hablar de ello con su padre. El Señor de Boisy lamentaba que su hijo se negara a aceptar el puesto en el senado y que no hubiese querido casarse, pero ello no le había hecho sospechar, ni por un momento, que Francisco pensara en hacerse sacerdote.

Después de mucha lucha pero con el consentimiento de su padre Francisco se ordenó sacerdote el 18 de diciembre de 1593. A partir de ese momento, se entregó al cumplimiento de sus nuevos deberes con un celo que nunca decayó. Ejercitaba los ministerios sacerdotales entre los pobres, con especial cariño; sus penitentes predilectos eran los de cuna humilde.

Las condiciones religiosas de los habitantes del Chablais, en la costa sur del lago de Ginebra, eran deplorables debido a los constantes ataques de los ejércitos protestantes, y el duque de Saboya rogó al Obispo Claudio de Granier que mandase algunos misioneros a evangelizar de nuevo la región. El Obispo envió a un sacerdote de Thonon, capital del Chablais; pero sus intentos fracasaron. El enviado tuvo que retirarse muy pronto. Entonces el Obispo presentó el asunto a la consideración de su capítulo, sin ocultar sus dificultades y peligros. De todos los presentes, Francisco fue quien mejor comprendió la gravedad del problema, y se ofreció a desempeñar ese duro trabajo.

Francisco tuvo que emprender el viaje, sin la bendición de su padre quien consideraba esto una locura, el 14 de septiembre de 1594, día de La Santa Cruz. Partió a pie, acompañado solamente por su primo, el canónigo Luis de Sales, a la reconquista del Chablais.

El gobernador de la provincia se había hecho fuerte con un piquete de soldados en el castillo de Allinges, donde los dos misioneros se las ingeniaron para pasar las noches a fin de evitar sorpresas desagradables. En Thonon quedaban apenas unos 20 católicos, a quienes el miedo impedía profesar abiertamente sus creencias. Francisco entró en contacto con ellos y los exhortó a perseverar valientemente. Los misioneros predicaban todos los días en Thonon, y poco a poco, fueron extendiendo sus fuerzas a las regiones circundantes.

El camino al castillo de Allinges, que estaban obligados a recorrer, ofrecía muchas dificultades y, particularmente en invierno, resultaba peligroso. Una noche, Francisco fue atacado por los lobos y tuvo que trepar a un árbol y permanecer ahí en vela para escapar con vida. A la mañana siguiente, unos campesinos le encontraron en tan lastimoso estado que, de no haberle transportado a su casa para darle de comer y hacerle entrar en calor, el santo habría muerto seguramente. Los buenos campesinos eran calvinistas. Francisco les dio las gracias en términos tan llenos de caridad, que se hizo amigo de ellos y muy pronto los convirtió al catolicismo.

San Francisco hacía todos los intentos para tocar los corazones y las mentes del pueblo. Con ese objeto, empezó a escribir una serie de panfletos en los que exponía la doctrina de la Iglesia y refutaba la de los calvinistas. Aquellos escritos, redactados en plena batalla, que el santo hacía copiar a mano por los fieles, para distribuirlos, formarían más tarde el volumen de las “controversias”. Los originales se conservan todavía en el convento de la Visitación de Annecy. Aquí empezó la carrera de escritor de San Francisco de Sales, que a este trabajo añadía el cuidado espiritual de los soldados de la guarnición del castillo de Allinges, que eran católicos de nombre y formaban una tropa ignorante y disoluta.

Poco a poco el auditorio de sus sermones en Thonon fue más numeroso, al tiempo que los panfletos hacían efecto en el pueblo. Por otra parte, aquellas gentes sencillas admiraban la paciencia del santo en las dificultades y persecuciones, y le otorgaban sus simpatías. El número de conversiones empezó a aumentar y llegó a formarse una corriente continua de apostatas que volvían a reconciliarse con la Iglesia.

Cuando el Obispo Granier fue a visitar la misión, 3 o 4 años más tarde, los frutos de la abnegación y celo de San Francisco de Sales eran visibles.

Francisco de Sales, Obispo:

Monseñor de Granier, quien siempre había visto en Francisco un posible coadjutor y sucesor, pensó que había llegado el momento de poner en obra sus proyectos. El santo se negó a aceptar, al principio, pero finalmente se rindió a las súplicas de su Obispo, sometiéndose a lo que consideraba como una manifestación de la voluntad de Dios. Al poco tiempo, le atacó una grave enfermedad que lo puso entre la vida y la muerte. Al restablecerse fue a Roma, donde el Papa Clemente VIII, que había oído muchas alabanzas sobre la virtud y las cualidades del joven sacerdote decano, pidió que se sometiese a un examen en su presencia. El día señalado se reunieron muchos teólogos y sabios.

El mismo Sumo Pontífice, así como Baronio, Bernardino, el cardenal Federico Borromeo (primo del santo) y otros, interrogaron al santo sobre 35 puntos difíciles de teología. San Francisco respondió con sencillez y modestia, pero sin ocultar su ciencia. El Papa confirmó su nombramiento de coadjutor de Ginebra, y Francisco volvió a su diócesis, a trabajar con mayor ahínco y energía que nunca.

En 1602 fue a París donde le invitaron a predicar en la capilla real, que pronto resultó pequeña para la tal multitud que acudía a oír la palabra del santo, tan sencilla, tan conmovedora y tan valiente. Enrique IV concibió una gran estima por el coadjutor de Ginebra y trató en vano de retenerle en Francia.

A la muerte de Claudio de Granier, acaecida en el otoño de 1602, Francisco le sucedió en el gobierno de la diócesis. Fijó su residencia en Annecy, donde organizó su casa con la más estricta economía, y se consagró a sus deberes pastorales con enorme generosidad y devoción.

Con su abundante correspondencia alentó y guió a innumerables personas que necesitaban de su ayuda. Entre los que dirigía espiritualmente, Santa Juana de Chantal ocupa un lugar especial. San Francisco la conoció en 1604, cuando predicaba un sermón de cuaresma en Dijón. La fundación de la Congregación de la Visitación, en 1610, fue el resultado del encuentro de los dos santos.

En 1610, Francisco de Sales tuvo la pena de perder a su madre (su padre había muerto años antes). El santo escribió más tarde a Santa Juana de Chantal: “Mi corazón estaba desgarrado y lloré por mi buena madre como nunca había llorado desde que soy sacerdote”. San Francisco habría de sobrevivir por nueve años a su madre, nueve años de inagotable trabajo.

En 1622, el duque de Saboya, que iba a ver a Luis XIII en Aviñón, invitó al santo a reunirse con él en aquella ciudad. Movido por el deseo de abogar por la parte francesa de su diócesis, el obispo aceptó al punto la invitación, aunque arriesgaba su débil salud un viaje tan largo, en pleno invierno.

Parece que el santo presentía que su fin se acercaba. Antes de partir de Annecy puso en orden todos sus asuntos y emprendió el viaje como si no tuviera esperanza de volver a ver a su grey. En Aviñón hizo todo lo posible por llevar su acostumbrada vida de austeridad; pero las multitudes se apiñaban para verle y todas las comunidades religiosas querían que el santo obispo les predicara.

En el viaje de regreso, San Francisco se detuvo en Lyon, hospedándose en la casita del jardinero del convento de la Visitación. Aunque estaba muy fatigado, pasó un mes entero atendiendo a las religiosas. Una de ellas le rogó que le dijese qué virtud debía practicar especialmente; el santo escribió en una hoja de papel, con grandes letras: “Humildad”.

Durante el Adviento y la Navidad, bajo los rigores de un crudo invierno, prosiguió su viaje, predicando y administrando los sacramentos a todo el que se lo pidiera. El día de San Juan le sobrevino una parálisis; pero recuperó la palabra y el pleno conocimiento. Con admirable paciencia, soportó las penosas curaciones que se le administraron con la intención de prolongarle la vida, pero que no hicieron más que acortársela.

En su lecho repetía: “Puse toda mi esperanza en el Señor, y me oyó y escuchó mis súplicas y me sacó del foso de la miseria y del pantano de la iniquidad”.

En el último momento, apretando la mano de uno de los que le asistían solícitamente murmuró: “Empieza a anochecer y el día se va alejando”.

Su última palabra fue el nombre de “Jesús”. Y mientras los circundantes recitaban de rodillas las Letanías de los agonizantes, San Francisco de Sales expiró dulcemente, a los 56 años de edad, el 28 de diciembre de 1622, fiesta de los Santos Inocentes. Había sido obispo por 21 años.

El día 29 de diciembre la ciudad entera de Lyon fue desfilando por la humilde casita donde había muerto el querido santo. Y era tanto el deseo de la gente de besarle las manos y los pies, que los médicos no lograban llevarse el cadáver para hacerle la autopsia.

San Francisco fue beatificado por el Papa Alejandro VII en el 1661, y el mismo Papa lo canonizó en el 1665, a los 43 años de su muerte.

En el 1878 el Papa Pío IX, considerando que los tres libros famosos del santo: “Las controversias”(contra los protestantes); La Introducción a la Vida Devota” (o Filotea) y El Tratado del Amor de Dios (o Teótimo), tanto como la colección de sus sermones, son verdaderos tesoros de sabiduría, declaró a San Francisco de Sales “Doctor de la Iglesia”, siendo llamado “El Doctor de la amabilidad”.

Fuente: aciprensa.com

Imagen: desdelafe.mx

Enlaces recomendados:

Homilía del Padre José

Presentación Pescadores de Hombres

San Antonio Abad

Destacado

17 de enero

San Antonio Abad | InfoVaticana

Cuando murieron sus padres, Antonio tenía unos dieciocho o veinte años, y quedó él solo con su única hermana, pequeña aún, teniendo que encargarse de la casa y del cuidado de su hermana.

Habían transcurrido apenas seis meses de la muerte de sus padres, cuando un día en que se dirigía, según costumbre, a la iglesia, iba pensando en su interior «los apóstoles lo habían dejado todo para seguir al Salvador, y cómo, según narran los Hechos de los apóstoles, muchos vendían sus posesiones y ponían el precio de venta a los pies de los apóstoles para que lo repartieran entre los pobres; pensaba también en la magnitud de la esperanza que para éstos estaba reservada en el cielo; imbuido de estos pensamientos, entró en la iglesia, y dio la casualidad de que en aquel momento estaban leyendo aquellas palabras del Señor en el Evangelio:

Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo– y luego vente conmigo».

Así lo hizo el rico heredero, reservando sólo parte para una hermana, a la que entregó, parece, al cuidado de unas vírgenes consagradas.

Llevó inicialmente vida apartada en su propia aldea, pero pronto se marchó al desierto, adiestrándose en las prácticas eremíticas junto a un cierto Pablo, anciano experto en la vida solitaria.

En su busca de soledad y persiguiendo el desarrollo de su experiencia, llegó a fijar su residencia entre unas antiguas tumbas. ¿Por qué esta elección? Era un gesto profético, liberador. Los hombres de su tiempo -como los de nuestros días – temían desmesuradamente a los cementerios, que creían poblados de demonios. La presencia de Antonio entre los abandonados sepulcros era un claro mentís a tales supersticiones y proclamaba, a su manera, el triunfo de la resurrección. Todo -aún los lugares que más espantan a la naturaleza humana – es de Dios, que en Cristo lo ha redimido todo; la fe descubre siempre nuevas fronteras donde extender la salvación.

Pronto la fama de su ascetismo se propagó y se le unieron muchos fervorosos imitadores, a los que organizó en comunidades de oración y trabajo. Dejando sin embargo esta exitosa obra, se retiró a una soledad más estricta en pos de una caravana de beduinos que se internaba en el desierto.

No sin nuevos esfuerzos y desprendimientos personales, alcanzó la cumbre de sus dones carismáticos, logrando conciliar el ideal de la vida solitaria con la dirección de un monasterio cercano, e incluso viajando a Alejandría para terciar en las interminables controversias arriano-católicas que signaron su siglo.

Sobre todo, Antonio, fue padre de monjes, demostrando en sí mismo la fecundidad del Espíritu. Una multisecular colección de anécdotas, conocidas como “apotegmas” o breves ocurrencias que nos ha legado la tradición, lo revela poseedor de una espiritualidad incisiva, casi intuitiva, pero siempre genial, desnuda como el desierto que es su marco y sobre todo implacablemente fiel a la sustancia de la revelación evangélica. Se conservan algunas de sus cartas, cuyas ideas principales confirman las que Atanasio le atribuye en su “Vida”.

Antonio murió muy anciano, hace el año 356, en las laderas del monte Colzim, próximo al mar Rojo; al ignorarse la fecha de su nacimiento, se le ha adjudicado una improbable longevidad, aunque ciertamente alcanzó una edad muy avanzada.

La figura del abad delineó casi definitivamente el ideal monástico que perseguirían muchos fieles de los primeros siglos.

No siendo hombre de estudios, no obstante, demostró con su vida lo esencial de la vida monástica, que intenta ser precisamente una esencialización de la práctica cristiana: una vida bautismal despojada de cualquier aditamento.

Fuente: aciprensa.com

Imagen: infovaticana.com

Enlaces recomendados:

Homilía Padre José

Amigo de Dios

Presentación: Aquí estoy Señor, para hacer tu voluntad

Bautismo del Señor

Destacado

10 de enero

BAUTISMO DEL SEÑOR: MEMORIA DE NUESTRO PROPIO BAUTISMO ...

Los lugares bíblicos tienen con frecuencia un significado teológico. El mar, el monte, el desierto, la Galilea de las naciones, Samaria, las tierras del otro lado del lago de Genesaret… son mucho más que simples indicaciones geográficas (a menudo ni siquiera exactas).

Lucas no especifica el lugar del bautismo de Jesús; Juan, sin embargo, lo especifica: “tuvo lugar en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando” (Jn 1,28). La tradición ha localizado justamente el episodio en Betabara, el vado por el que también el pueblo de Israel, guiado por Josué, atravesó el río, entrando en la Tierra Prometida. En el gesto de Jesús se hacen presentes el recuerdo explícito del paso de la esclavitud a la libertad y el comienzo de un nuevo éxodo hacia la Tierra Prometida.

Betabara tiene otra particularidad menos evidente pero igualmente significativa: los geólogos aseguran que este es el punto más bajo de la tierra (400 m bajo el nivel del mar).

La elección de comenzar precisamente aquí la vida pública no puede ser simple casualidad. Jesús, venido de las alturas del cielo para liberar a los hombres, ha descendido hasta el abismo más profundo con el fin de demostrar que quiere la Salvación de todos, aun de los más depravados, aun de aquellos a quienes la culpa y el pecado han arrastrado a una vorágine de la que nadie imagina que se pueda salir. Dios no olvida ni abandona a ninguno de sus hijos.

* Para interiorizar el mensaje, repetiremos:

Ha aparecido la gracia de Dios, portadora de Salvación para todos los hombres.”

Fuente: Desconocida

Imagen: catequesis.archimadrid.es

Enlaces recomendados:

Presentación Bautismo del Señor

El lugar de descanso

Epifanía del Señor

Destacado

6 de enero

Tierra de paso, objeto de discordias, encrucijada de pueblos, culturas, razas, lenguas, Palestina ha sido invadida y ocupada, a turno, por los faraones de Egipto y los príncipes de Mesopotamia. 

El deseo de venganza contra estos opresores había sido cultivado por largo tiempo en Israel (cf. Sal 137,8-9). Sin embargo, la venganza y la represalia no entraban en los planes de Dios. Un profeta anónimo del siglo III a.C. revela, por el contrario, cuáles eran en realidad los sueños de Dios: “¡Un día los egipcios darán culto a Dios con los asirios. Aquel día Israel será mediador entre Egipto y Asiria; será una bendición en medio de la tierra porque el Señor Todopoderoso los bendice diciendo: «¡Bendito mi pueblo, Egipto, y la obra de mis manos, Asiria, y mi herencia, Israel!»” (Is 19,23-25).

Una profecía sorprendente, inaudita, increíble: Israel está destinado a ser el mediador de la salvación para sus dos enemigos históricos, los asirios y los egipcios. 

Un siglo antes, otro profeta había anunciado: “El Señor conducirá a todos los extranjeros a su monte santo y los colmará de la alegría de su casa” (cf. Is 56,6-7). 

El sueño de Dios se realizó cuando surgió en Jacob, como el Señor había prometido (cf. Nm 24,17), la estrella, Cristo el Señor. Su luz disipa las tinieblas creadas por odios ancestrales y convoca a todas las gentes a formar una única familia. Es este el mensaje de esperanza de la Epifanía, la fiesta de la luz.

* Para interiorizar el mensaje, repetiremos:

Su luz hará florecer la justicia y abundar la paz,hasta que se apague la luna.”

Fuente: macaubulletin

Imagen: mvcweb.org

Enlaces recomendados:

Presentación” Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría”

Homilía del padre José – Epifanía

La Oración de Jesús

Destacado

icono-cristo_cefalu

«Cuando oras -dijo con sabiduría un escritor ortodoxo de Finlandia-, todo tú debes permanecer en silencio… Todo tú debes estar en silencio; deja que la oración hable.» Alcanzar el silencio: de todas las cosas ésta es la más dura y la más decisiva en el arte de orar.

El silencio no es sólo negativo -una pausa entre palabras, un cese temporal del discurso sino que, bien entendido, es altamente positivo: una actitud de atento estado de alerta, de vigilancia, y sobre todo de escucha. El hesicasta, la persona que ha conseguido la hesiquía, la quietud interior o silencio, es, por excelencia, el que escucha. Escucha la voz de la oración en su propio corazón, y comprende que esta voz no es la suya propia sino la de Otro que habla dentro de él.

La relación entre el orar y el guardar silencio se hará más clara si consideramos cuatro cortas definiciones. La primera es del Diccionario Conciso Oxford, que describe la oración como «…solemne petición a Dios… fórmula utilizada al orar.» La oración se vislumbra aquí como algo expresado en palabras, y más específicamente como un acto de petición a Dios para que otorgue algún beneficio. Estamos aún en el nivel de oración más externa que interna. Pocos podemos quedar satisfechos con tal definición.

Nuestra segunda definición, de un starets ruso del siglo pasado, es mucho menos exterior. En la oración, dice el Obispo Teófano el Recluso (1815-1894), «lo principal es estar ante Dios con la mente en el corazón, y continuar estando ante Él incesantemente día y noche, hasta el final de la vida.» El orar, definido de esta forma, ya no es simplemente pedir cosas, y de hecho puede existir sin el empleo de palabras. No es tanto una actividad momentánea como un estado continuo. Orar es estar ante Dios, entrar en una relación inmediata y perso- nal con él; es saber en todos los niveles de nuestro ser, desde el instintivo hasta el intelectual, desde el subconsciente al supraconsciente, que estamos en Dios y que Él está en nosotros.

Para afirmar y profundizar nuestras relaciones personales con otros seres humanos, no es necesario hacer continuamente peticiones o usar palabras; cuanto mejor nos conocemos y nos amamos unos a otros, menos necesitamos expresar verbalmente nuestra común actitud. Ocurre lo mismo en nuestra relación personal con Dios.

En estas dos primeras definiciones se insiste sobre todo en lo que hace la persona más que en lo hecho por Dios. Pero en la relación de oración, es la parte divina y no la humana la que lleva la iniciativa y cuya acción es fundamental. Esto se desprende de nuestra tercera definición, tomada de San Gregorio el Sinaíta (+1346). En un pasaje muy elaborado, donde acumula un epíteto sobre otro en su esfuerzo por describir la verdadera realidad de la ora ción interior, finaliza de repente con inesperada sencillez: «¿Por qué hablar tanto? La oración es Dios, que obra todas las cosas en todos los hombres.» La oración es Dios -no es algo que yo inicio sino algo que comparto; no es ante todo algo que yo hago sino algo que Dios está haciendo en mí: en la frase de San Pablo, «no yo, sino Cristo en mí» (Ga 2, 20).

El camino de la oración interior está indicado exactamente en las palabras de San Juan el Bautista sobre el Mesías: «Es preciso que Él crezca y que yo disminuya» (Jn 3, 30). Es en este sentido que la oración debe ser silenciosa. «Tú debes guardar silencio; deja que la oración hable» -más precisamente, deja que Dios hable. La verdadera oración interior es dejar de hablar y escuchar la voz sin palabras de Dios dentro de nuestro corazón; es dejar de hacer cosas por nosotros mismos, y entrar en la acción de Dios.

Extraído de:

El poder del Nombre

La Oración de Jesús en la Espiritualidad Ortodoxa de Kallistos Ware, Obispo de Diokleia

Imagen: gurdjieffargentina.com

Enlaces recomendados:

Presentación: “A cuantos lo recibieron…”

Homilía del Padre José – 2º domingo de Navidad

Santa María, Madre de Dios.

Destacado

1 de enero


Feliz Año Nuevo a todos y que la Virgen María a quien dedicamos esta fiesta nos acompañe durante todo este 2021. Vamos a celebrar asimismo la circuncisión del Señor, tal como nos narra Lucas en su Evangelio. La ceremonia de la circuncisión servía, además, para poner nombre al nuevo miembro de la religión Judía. Recibió el nombre de Jesús que significa “Dios salva”, tal como dijo el ángel a San José. Celebramos también la Jornada Mundial de la Paz, obra pontificia de gran tradición e importancia. Este año el Papa Francisco nos da un mensaje titulado: La Paz como camino de Esperanza: Diálogo, Reconciliación y Conversión ecológica”. Enormes contenidos que, asimismo, honran a Maria, Madre de Todos.



MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS


1.- Breves lecturas hoy, por su extensión pero profundísimas por su contenido. Festejamos a María y así en la primera lectura se ofrece, del Libro de los Números, nada menos que la bendición que Dios dictó a Moisés para que los israelitas invocaran al Señor. María es nuestro camino hacia Dios.



2.- Pablo en la Carta a los Gálatas, menciona que Jesús “nació de mujer” y así ser todos los hombres y mujeres Hijos de Dios. Ese es el gran milagro que Dios Padre ha hecho a través de Maria.


S.- Este salmo 66 se utilizaba como fórmula litúrgica para dar gracias a Dios por la bondad de las cosechas. Y es un poema de gran fuerza que expresa el agradecimiento a un Dios que ayuda siempre y que se ocupa de sus criaturas. Es una buena forma para alabar a Dios en este primer día del año.


3.- San Lucas habla de la circuncisión del Niño Jesús y es lo que también festejamos hoy. La circuncisión era –y es—para los judíos como nuestro Bautismo. Por medio de la circuncisión se entraba en el Templo, en la familia religiosa de Dios. Y se imponía el nombre al pequeño. Maria y José sabían que el pequeño se llamaría Jesús. Pero, además, en este evangelio de hoy aparece la Virgen en una actitud contemplativa “María guardaba todas estas cosas meditándolas en su corazón”, con ello nos invita a nosotros a concentrarnos en lo esencial, olvidando lo que poco importa.


Lectura de Postcomunión



MONICIÓN


Es una oración breve y bella que, incluso, hemos cantado muchas veces. Nos sirve como reflexión en estos momentos de quietud, tras la Eucaristía.



HIMNO A MARÍA


Lucero del alba,


luz de mi alma,


santa María.




Virgen y Madre,


hija del Padre,


santa María.




Flor del Espíritu


Madre del Hijo,


santa María.




Amor maternal


Del Cristo,


Santa María


Amén.

Fuente: Parroquia La Inmaculada de Valladolid

Imagen: youtube.com

Enlaces recomendados:

Video del Padre José- Santa María, Madre de Dios

Presentación María, Madre de Dios

Santos Inocentes

Destacado

28 de diciembre

“Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: ‘Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen’. Evangelio de Mateo 2, 16-18

SANTO DE HOY 28 DE DICIEMBRE LOS SANTOS INOCENTES - YouTube

El Día de los Inocentes, también llamado Día de los Santos Inocentes, se celebra en España y Latinoamérica a pocos días de que finalice el año, cada 28 de diciembre. La fiesta está vinculada a la matanza de bebés que el rey Herodes ordenó realizar en Belén con el fin de deshacerse del recién nacido Niño Jesús. Hoy, viernes 28 de diciembre de 2020, se celebra la Degollación de los Santos Inocentes. La Iglesia católica recuerda este acontecimiento, aunque de acuerdo con el Evangelio de Mateo, la matanza debió haber sucedido después de la visita de los Magos al rey Herodes I el Grande (uno o dos días después del 6 de enero), aunque también la fecha de la adoración de los Magos a Jesús no tiene una fecha dada exactamente en las escrituras.

En el Nuevo Testamento, San Mateo cuenta cómo unos sabios llegaron a Jerusalén desde Oriente y se presentaron ante Herodes. Buscaban al futuro rey de los judíos que acababa de nacer, pues habían visto una estrella que señalaba la llegada del rey de reyes. Herodes temió perder su poder con el nacimiento del nuevo rey y reclamó a los magos que buscaran a ese niño y volvieran para informarle de su paradero. Los sabios no regresaron. Herodes envió entonces un grupo de soldados a Belén con orden de asesinar a cualquier niño menor de dos años que encontraran allí, asegurándose así de que el mesías, futuro rey de Israel, muriera.

Sin embargo, la fiesta de los Santos Inocentes también está muy relacionada con la intención de preponderar el nuevo credo sobre las fiestas paganas de los Saturnales. Durante esta celebración, que tenía lugar entre el 17 de diciembre y el 2 de enero, se respiraba un ambiente de carnaval y se subvertía el orden preestablecido. La influencia de este festejo durante la Edad Media provocó que se volviera tradición el que las clases menos privilegiadas escogieran a una persona de condición humilde para que ostentara simbólicamente importantes cargos. Así, gastaba bromas y cometía pequeños abusos a otros conciudadanos, dictando «leyes» que, por absurdas que fueran, debían cumplirse. Esta tradición habría derivado en el Día de los Inocentes.

Fuentes: clarin.com | lasprovincias.es

Imagenes: youtube.com

Enlaces recomendados:

En la guerra o en la paz

Presentación La Sagrada Familia

Al Nacimiento de Jesús

Destacado

Nacimiento de Jesús no requiere registro civil • Periódico ...

Hoy nos viene a redimir un Zagal,

nuestro pariente, Gil,

que es Dios omnipotente.

– Por eso nos ha sacado

de prisión a Satanás;

mas es pariente de Bras,

y de Menga, y de Llorente.

¡Oh, que es Dios omnipotente!

– Pues si es Dios, ¿cómo es vendido

y muere crucificado?

– ¿No ves que mató el pecado,

padeciendo el inocente?

Gil, que es dios omnipotente.

– Mi fe, yo lo vi nacido

de una muy linda Zagala.

– Pues si es Dios ¿cómo ha querido

estar con tan pobre gente?

– ¿No ves, que es omnipotente?

– Déjate de esas preguntas,

muramos por le servir,

y pues El viene a morir

muramos con El, Llorente,

pues es Dios omnipotente.

Santa Teresa de Jesús

Imagen extraída de elcampesino.co

Enlaces recomendados:

Oraciones para Navidad

Misa de Navidad

Santo Domingo de Silos (1000 – 1073)

Destacado

Celebración 20 de diciembre

Santo Domingo de Silos

Nació a comienzos del segundo milenio (probablemente en el año 1000) en un pueblo de la Rioja llamado Cañas, próximo a Nájera, que entonces pertenecía al reino de Navarra. Sus padres se llamaban Juan Manso y Toda.

Benedictino español. Pastor y luego eremita, ingresó en el monasterio de San Millán de la Cogolla, del que llegó a ser prior. Amenazado por el rey García de Navarra, se refugió en Castilla; allí el rey Fernando I el Magno le confió la dirección de San Sebastián de Silos (1041), que restauró y gobernó como abad hasta su muerte. Sus restos se veneran en este monasterio, que tomó el nombre de Santo Domingo.

Domingo de Silos fue pastor durante su juventud y posteriormente, tras ser elevado al presbiterado, se retiró a la vida eremítica. Hacia el año 1030 ingresó en el monasterio benedictino de San Millán de la Cogolla (La Rioja) y, después de desempeñar el cargo de maestro de novicios, el abad Sancho le encomendó la misión de restablecer el priorato de Santa María, cerca de su villa natal de Cañas.

De vuelta a la abadía de San Millán fue nombrado prior, cargo desde el cual se enemistó con García V el de Nájera, rey de Navarra (1035-1054), al negarse a entregarle los tesoros del monasterio que el monarca navarro pretendía con el pretexto de haber sido donados por sus antepasados. Por este motivo tuvo que abandonar San Millán y expatriarse en Burgos, donde por sus dotes intelectuales y de trabajo se atrajo las simpatías del obispo de Burgos y del rey Fernando I de Castilla, llamado el Magno (1035-1065), que le propuso para restaurar el monasterio de San Sebastián de Silos (Burgos), fundado por Fernán González, con el cargo de abad.

Tras tomar las riendas del mismo en 1041, Domingo levantó la iglesia románica y el claustro, y organizó el scriptorium o sala de copistas, donde se creó una de las más completas y ricas bibliotecas de la España medieval. Considerado ya en vida como un santo, a su muerte recibió culto como tal; el monasterio que guarda sus restos tomó su advocación, denominándose en lo sucesivo Santo Domingo de Silos. Su vida y los supuestos milagros que la tradición le atribuyen le merecieron el apelativo de gran taumaturgo del siglo XI; según la tradición, liberó milagrosamente muchos cristianos que se encontraban cautivos en manos de los musulmanes. El primer poeta castellano de nombre conocido, Gonzalo de Berceo, trazó su biografía en la Vida de Santo Domingo de Silos, escrita en el siglo XIII. Su fiesta se celebra el 20 de diciembre.

Fuente: biografíasyvidas.com | religiondigital.org

Imagen: religiondigital.org

Canto Gregoriano de Monjes del Monasterios de Santo Domingo de Silos

Dale aquí para comentar

Enlaces recomendados:

Audios – Desde la Ermita

Homilía del Padre José – 4º domingo de Adviento

Sant Roberto de Molesmes (1029 – 1111)

Destacado

Celebración 17 de abril

Historia de la Iglesia.- Carlos Contreras y Jaime ...

Nacido alrededor del año 1029, en Champagne, Francia, de padres nobles llamados Thierry y Ermengarde; muerto en Molesmes, el 17 de Abril de 1111.

A los quince años de edad comenzó su noviciado en la abadía de Montier-la-Celle, o St.Pierre-la-Celle, situada cerca de Troyes, de la cual posteriormente llegó a ser prior.

En 1068 fue sucesor de Hunaut II como abad de St. Michael de Tonnerre, en la diócesis de Langres.

En esa época una banda de siete ermitaños que vivían en el bosque de Collan, en la misma diócesis, buscaron tener a Roberto como su jefe, pero los monjes, a pesar de que resistían su autoridad constantemente, insistieron en conservarlo como su abad porque gozaba de una gran reputación y era el ornamento de su casa.

Las intrigas de ellos determinaron a Roberto a renunciar a su cargo en 1071 y buscar refugio en el monasterio de Montier la Celle. El mismo año él fue colocado en el priorato de St. Ayoul de Provins, que dependía de Montier-la-Celle. Mientras tanto dos de los eremitas de Collan viajaron a Roma y rogaron a Gregorio VII les concediera como superior al prior de Provins. El Papa accedió a la solicitud y en 1074 Roberto inició a los eremitas de Collan en la vida monástica.

Como la localización de Collan fue encontrada inadecuada, Roberto fundó un monasterio en Molesme, en el valle de Langres a fines de 1075. A Molesmes llegó como huésped el distinguido canonista y doctor (écolâtre) de Reims, Bruno, quien en 1082, se colocó él mismo bajo la dirección de Roberto, antes de fundar la celebrada orden de Chartreux (Cartuja).

En ese tiempo la primitiva disciplina estaba aun en pleno vigor, y los religiosos vivían del trabajo de sus manos. Pronto, sin embargo, el monasterio llegó a enriquecerse a través de una multitud de donaciones, y con la riqueza, a pesar de la vigilancia del abad, vino el aflojamiento de la disciplina.

Roberto se esforzó en reestablecer la primitiva austeridad, pero los monjes mostraron tanta resistencia que abdicó y dejó el cuidado de su comunidad a su prior, Alberico, quién se retiró en 1093.

Al año siguiente él volvió con Roberto a Molesme. El 29 de Noviembre de 1095, el Papa Urbano II confirmó el instituto de Molesme. En 1098 Roberto, aún incapaz de reformar a sus rebeldes monjes, obtuvo de Hugo, arzobispo de Lyons y Le gado de la Santa Sede, autoridad para fundar una nueva orden conforme a nuevas reglas.

Veintiún religiosos dejaron Molesmes y alegremente se pusieron en camino hacia un lugar deshabitado llamado Cister en la diócesis de Chalons, y la abadía de Cîteaux fue fundada el 21 de Marzo de 1098.

Dejados a sí mismos, los monjes de Molesmes apelaron al Papa, y Roberto fue reestablecido en Molesme, que desde entonces llegó a ser un ardiente centro de vida monástico.

Roberto murió el 17 de Abril de 1111 y fue sepultado con gran pompa en el iglesia de la abadía. El Papa Honorio III en 1222, mediante Cartas Apostólicas, autorizó su veneración en la iglesia de Molesmes y poco después esa veneración se extendió a la Iglesia entera mediante un Decreto pontificio.

La fiesta fue fijada inicialmente el 17 de Abril, pero luego fue transferida al 29 de Abril.

La abadía de Molesmes existió hasta la Revolución Francesa. Los restos del santo fundador se conservan en la iglesia parroquial.

Fuente: catholic.net

Imagen: timetoast.com

Enlaces recomendados:

Novena de Aguinaldos

Unificación interior

San Juan de la Cruz (1542 – 1591)

Destacado

Celebración 14 de diciembre

https://delaruecaalapluma.files.wordpress.com/2014/02/joc3a3o-da-cruz.jpg

(Juan de Yepes Álvarez; Fontiveros, España, 1542 – Úbeda, id., 1591) Poeta y religioso español. Nacido en el seno de una familia hidalga empobrecida, empezó a trabajar muy joven en un hospital y recibió su formación intelectual en el colegio jesuita de Medina del Campo.

En 1564 comenzó a estudiar artes y filosofía en la Universidad de Salamanca, donde conoció, en 1567, a Santa Teresa de Jesús, con quien acordó fundar dos nuevas órdenes de carmelitas. Su orden reformada de carmelitas descalzos tropezó con la abierta hostilidad de los carmelitas calzados, a pesar de lo cual logró desempeñar varios cargos. Tras enseñar en un colegio de novicios de Mancera, fundó el colegio de Alcalá de Henares. Más adelante se convirtió en el confesor del monasterio de Santa Teresa.

En 1577 prosperaron las intrigas de los carmelitas calzados y fue encarcelado en un convento de Toledo durante ocho meses. Tras fugarse, buscó refugio en Almodóvar. Pasó el resto de su vida en Andalucía, donde llegó a ser vicario provincial. En 1591 volvió a caer en desgracia y fue depuesto de todos sus cargos religiosos, por lo que se planteó emigrar a América, proyecto que frustró su prematuro óbito. Canonizado en 1726, fue proclamado Doctor de la Iglesia en 1926.

La poesía de San Juan de la Cruz

Aunque los versos que de él se conservan son escasos y no fueron publicados hasta después de su muerte, se le considera como uno de los mayores poetas españoles de la época y como el máximo exponente de la poesía mística. Se supone que durante los meses de su encierro en 1577, que pasó en completo aislamiento y sometido a crueles interrogatorios, elaboró sus llamados poemas mayores: Llama de amor viva, Cántico espiritual y Noche oscura.

Por temor a que fueran tomadas por “iluministas”, ninguna de estas obras se publicó antes de 1618, cuando, salvo Cántico espiritual que lo fue nueve años más tarde en Bruselas, se editaron con el título de Obras espirituales que encaminan a un alma a la perfecta unión con Dios. En 1692 se publicó en Roma la obra en prosa Avisos para después de profesos, escrita poco antes de morir.

En sus tres poemas mayores, estrechamente relacionadas entre sí, Juan de la Cruz condensó sus propias vivencias personales, derivadas del constante anhelo de que su alma alcanzase la fusión ideal con su Creador; las tres composiciones, de un modo u otro, describen el ascenso místico del alma hacia Dios, y dado que surgieron como trasunto de una experiencia mística que se expresaba en alegorías y símbolos, San Juan de la Cruz consideró que debían ser explicadas. Esto le llevó a la escritura de comentarios en prosa a los poemas.

En Llama de amor viva, San Juan de la Cruz recrea la emoción del éxtasis amoroso, mientras que en Noche oscura, que consta de ocho liras, utiliza la imagen de una muchacha que escapa por la noche para acudir a una cita con su enamorado como representación de la huida del alma de la prisión de los sentidos, en busca de la comunión con Dios.

Cántico espiritual es la obra más compleja y extensa de su producción. En ella, para detallar las diferentes vías que recorre el alma hasta lograr fundirse con la divinidad, desarrolla una recreación, a modo de égloga, del bíblico Cantar de los Cantares. A través de cuarenta liras describe la búsqueda del Esposo (Dios) por parte de su esposa (el alma), que pregunta por él a las criaturas de la naturaleza. Tras encontrarlo, se sucede un diálogo amoroso que culmina con la unión de los dos amantes.

A diferencia de Santa Teresa de Jesús, que adopta el tono coloquial y se nutre de los efectos de la luz para expresar la experiencia de la comunión con Dios, la poesía de San Juan de la Cruz se constituye en un lenguaje vivo que, bebiendo en variadas fuentes, busca la expresión del arrobo y del éxtasis de la unión mística; su propósito es llegar a plasmar, o cuanto menos dejar entrever, esa realidad invisible e inefable que es el amor divino, apelando al simbolismo y a las ricas posibilidades expresivas de un lenguaje elaborado. Son precisamente estos dos factores los que atraen y fascinan aun a los no creyentes, pues sus versos, al operar fundamentalmente como vías expresivas de una experiencia personal íntima, no comprometen creencias, tradiciones o culturas no compartidas por el sujeto.

En tanto que frutos de este arrebato místico, alejado de todo discurso lógico, predominan en los poemas mayores de San Juan de la Cruz los elementos irracionales, subconscientes e intuitivos que se traducen estilísticamente en una tendencia a la síntesis y en una gran densidad expresiva. Para comunicar las sensaciones experimentadas prescinde de todo elemento superfluo y emplea abundantemente el sustantivo, en detrimento de verbos y adjetivos. Con el fin de dar a conocer los gozos que el enlace místico produce, utiliza con profusión los giros afectivos, las repeticiones, las antítesis, las enumeraciones caóticas, el paso súbito de un tema a otro o las referencias alegóricas, basadas, en su mayor parte, en el tema del amor profano. No excluye además el léxico popular y rústico, los dialectismos y los diminutivos, que se presentan junto a voces cultas y palabras de contenido simbólico.

De este modo, combinando la antigua simbología del Cantar de los cantares con las fórmulas propias del petrarquismo, San Juan de la Cruz produce una rica literatura mística que hunde sus raíces en la teología tomista y en los místicos medievales alemanes y flamencos. Su producción refleja una amplia formación religiosa, aunque deja traslucir la influencia del cancionero tradicional del siglo XVI, sobre todo en el uso del amor profano (las figuras del amante y de la amada) para simbolizar y representar el sentimiento místico del amor divino. La estrofa más empleada en sus poemas es la lira, aunque demuestra igual soltura en el uso del romance octosílabo.

Toda su doctrina gira en torno al símbolo de la «noche oscura», imagen que ya era usada en la literatura mística, pero a la que San Juan dio una forma nueva y original. La noche, al borrar los límites de las cosas, le sugiere, en efecto, lo eterno, y de esa manera pasa a simbolizar la negación activa del alma a lo sensible, el absoluto vacío espiritual. Noche oscura llama también San Juan a las «terribles pruebas que Dios envía al hombre para purificarlo»; ateniéndose a este último significado, habla de una noche del sentido y de una noche del espíritu, situadas, respectivamente, al fin de la vía purgativa y de la iluminativa, tras las cuales vendría la vía unitiva, aspiración última del alma atormentada por la distancia que la separa de Dios, y realización de su deseo de fusión total con Él. Antes de acceder a la experiencia mística de unión con Dios, el alma experimenta una desoladora sensación de soledad y abandono, acompañada de terribles tentaciones que, si consigue vencer, dejan paso a una nueva luz, pues «Dios no deja vacío sin llenar».

San Juan utiliza determinados recursos estilísticos con una profusión y madurez poco frecuentes, dando un nuevo y más profundo sentido a las expresiones paradójicas («vivo sin vivir en mí», «cautiverio suave») y a las exclamaciones estremecedoras («¡Oh, llama de amor viva!») habituales en los cancioneros. Lo que mejor define su poesía es su extraordinaria intensidad expresiva, gracias a la perfecta adecuación y el equilibrio de cada una de sus imágenes.

A ello contribuye asimismo su tendencia a abandonar el registro discursivo y eliminar nexos neutros carentes de valor estético para buscar una yuxtaposición constante de elementos poéticos de gran plasticidad. Todo ello, unido al rigor intelectual que el propio autor destacó en sus comentarios, confiere a su poesía un singular equilibrio entre sus imágenes sensuales y el impulso ascético y sublime que la inspiró, y hace de ella una de las cumbres de la lírica renacentista en lengua castellana.

Fuente: biografiasyvidas.com

Imagen: delaruecaalapluma.wordpress.com

Enlaces recomendados:

Presentación San Juan de la Cruz

Presentación “A donde te escondiste Amado

Vídeo sobre San Juan de la Cruz

Santa Lucía (283 – 304)

Destacado

Celebración 13 de diciembre

Fue martirizada y es también la patrona de los sastres y modistas, que lo celebran en su ermita de Valencia

El 13 de diciembre se celebra el día de Santa Lucía, una mártir cristiana nacida en el año 283 en Siracusa (actualmente una ciudad italiana que pertenecía a la provincia romana de Sicilia) y que falleció muy joven, con apenas 21 años, en el año 304. El martirio que padeció durante la persecución de Diocleciano tiene que ver con su consagración como patrona de los ciegos (es común el dicho ‘Que Santa Lucía te conserve la vista’) y en la actualidad es venerada en la Iglesia católica, ortodoxa y luterana.

Lucía era de padres nobles y ricos, hija de Eutiquia y de un padre cuyo nombre se desconoce pero que probablemente sería Lucio, dada la costumbre romana de poner a las hijas el nombre del padre. Educada en la fe cristiana, Lucía consagró su vida a Dios e hizo un voto de virginidad.

Según cuentan su madre estaba muy enferma y quiso, antes de morir, que su hija se casara con un joven pagano. Lucía la persuadió para que fuese a rezar a la tumba de Águeda de Catania a fin de curar su enfermedad y Eutiquia sanó. Lucía le pidió que la liberara del compromiso, le dejara consagrar su vida a Dios y donara su fortuna a los más pobres y su madre accedió. Pero su pretendiente, despechado, la acusó ante el procónsul Pascasio porque sabía que era cristiana, en tiempos del emperador Diocleciano, lo que desencadenó su persecución.

El martirio de Lucía

El martirio de Lucía no está atestiguado por fuentes contemporáneas o inmediatamente posteriores a la persecución de Diocleciano, sino por relatos hagiográficos, que cuentan que cuando Lucía fue arrestada bajo la acusación de ser una cristiana, Pascasio le ordenó que hiciera sacrificios a los dioses. Entonces Lucía dijo: «Sacrificio puro delante de Dios es visitar a las viudas, los huérfanos y los peregrinos que pagan en la angustia y en la necesidad, y ya es el tercer año que me ofrecen sacrificios a Dios en Jesucristo entregando todos mis bienes.» Irritado Pascasio, ordenó a sus soldados a que la llevaran a un prostíbulo para que la violaran y luego se dirigió a Lucía diciéndole: «Te llevaré a un lugar de perdición así se alejará el Espíritu Santo».

Los soldados la tomaron para llevársela, la ataron con cuerdas en las manos y en los pies, pero por más que se esforzaban no podían moverla: la muchacha permanecía rígida como una roca. Al enterarse de lo sucedido, Pascasio ordenó someterla a suplicio con aceite y pez hirviendo, pero no logró hacerla desistir. Condenada a ser martirizada, antes de morir profetizó su canonización y su patronazgo como protectora de Siracusa, junto con la caída de Diocleciano y Maximiano.​

En España el 13 de diciembre se celebra el día de modistas y sastres, que se celebra en su ermita en Valencia

El relato griego —que data del siglo V— y el relato latino —datado del siglo VI al VII— son idénticos en lo fundamental, aunque difieren en algunos detalles finales: según el martiryon griego Lucía fue ciega, en tanto que según la passio latina, fue martirizada y le sacaron los ojos.

Por este motivo, Santa Lucía es la patrona de la vista. Pero no es el único argumento que se ha utilizado. La relación entre Lucía y los ojos, que hace de esta santa la protectora de la vista, deriva quizá de la cercanía etimológica del nombre griego «Lucía» con el término latino lux (luz).​ Existe la leyenda de que fue la belleza de los ojos de Lucía la que no permitía descansar a uno de sus pretendientes, por lo que ella se los arrancó y se los envió. Lleno de remordimiento e impresionado por el valor de Lucía, el pretendiente se convirtió al cristianismo.​Una leyenda medieval decía que, cuando Lucía estaba en el tribunal, aun sin ojos, seguía viendo, según recoge la wikipedia.

Es patrona de los pobres, los ciegos, de los niños enfermos y de las ciudades, pero también de los campesinos, electricistas, modistas, chóferes, fotógrafos, afiladores, cortadores, cristaleros, sastres, fontaneros y escritores. De hecho, en España el 13 de diciembre se celebra el día de modistas y sastres, que se celebra en su ermita en Valencia.

Es patrona de un conjunto de localidades:

Siracusa en Italia.

Venecia en Italia.

Zacatecoluca en El Salvador.

El Divisadero en el departamento de Morazán, en El Salvador.

Santalla de Rei en España.

Moche en Perú. Fundado en 1534 como Santa Lucía de Moche.6​

Mossoró en Brasil.

Santa Lucía del Tuy en Venezuela.

Santa Lucía, en el departamento de Canelones, Uruguay. Es además sede del municipio homónimo.

Santa Lucía Utatlán, Sololá; Santa Lucía Cotzumalguapa (Escuintla); y Santa Lucía Milpas Altas (Sacatepéquez), en Guatemala.

Santa Lucía en el departamento homónimo, provincia de San Juan, en Argentina. Allí se celebra la Fiesta Nacional de Santa Lucía.7​

Santa Lucía de Tirajana (Gran Canaria) Islas Canarias en España.

Hacinas, en la provincia de Burgos, España.

As Teixugueiras, Concello de Cartelle, provincia de Ourense, Galicia

Fuente: lasprovincias.es

Imagen: enfermeroenfrancia.blogspot.com

Dale aquí para comentar

Enlaces recomendados:

Unificación Interior

Con corazón de padre

INMACULADA CONCEPCIÓN

Destacado

Celebración el 8 de diciembre

La Inmaculada Concepción de la Virgen María - Los orígenes ...

LA SAGRADA ESCRITURA

En la Sagrada Escritura encontramos algunas referencias (aunque no directas) a la Virgen. El primer pasaje escriturístico que contiene la promesa de la redención menciona también a la Madre del Redentor: “Yo pondré enemistad entre ti y la mujer y su estirpe; ella aplastará tu cabeza cuando tú aceches para morderle su talón”(Génesis 3:15).

Por otra parte en el evangelio de San Lucas, el saludo del ángel Gabriel (Cfr. Lucas 1:28) Dios te salve, llena de gracia , “chaire kecharitomene”, indica una alabanza a la abundancia de gracia, un sobrenatural estado del alma agradable a Dios, que encuentra explicación sólo en la Inmaculada Concepción de María. También se han visto referencias a la Virgen María en el libro de los Proverbios, el Eclesiático y el Cantar de los Cantares (Cfr. Cant. 4:7).

LOS PADRES DE LA IGLESIA

Respecto de la impecabilidad de María, los antiguos Padres son muy cautelosos, aunque insisten en dos puntos sobre todo: la absoluta pureza de María y su posición como segunda Eva (Cfr. 1 Cor 15:22). Esta celebrada comparación entre Eva, por algún tiempo inmaculada e incorrupta -no sujeta al pecado original- y la Santísima Virgen es desarrollado por varios Padres de la Iglesia: San Justino, San Ireneo de Lyon, Tertuliano, San Cirilo de Jerusalén y Sedulio entre otros.

Los escritos patrísticos sobre la absoluta pureza de María son muy abundantes: Orígenes la llama «digna de Dios, inmaculada del inmaculado, la más completa santidad, perfecta justicia, ni engañada por la persuasión de la serpiente, ni infectada con su venenoso aliento». San Ambrosio dice que «es incorrupta, una virgen inmune por la gracia de toda mancha de pecado». San Agustín declara que todos los justos han conocido verdaderamente el pecado «excepto la Santa Virgen María, de quien, por el honor del Señor, yo no pondría en cuestión nada en lo que concierne al pecado».

Los Padres sirios nunca se cansaron de ensalzar la impecabilidad de María. San Efrén describe la excelencia de la gracia y santidad de María: «La Santísima Señora, Madre de Dios, la única pura en alma y cuerpo, la única que excede toda perfección de pureza, única morada de todas las gracias del más Santo Espíritu [..], mi Señora santísima, purísima, sin corrupción, la solamente inmaculada».

ORACIONES


Inmaculada Madre de Dios, Reina de los cielos, Madre de misericordia, abogada y refugio de los pecadores: he aquí que yo, iluminado y movido por las gracias que vuestra maternal benevolencia abundantemente me ha obtenido del Tesoro Divino, propongo poner mi corazón ahora y siempre en vuestras manos para que sea consagrado a Jesús.

A Vos, oh Virgen santísima, lo entrego, en presencia de los nueve coros de los ángeles y de todos los santos; Vos, en mi nombre, consagradlo a Jesús; y por la filial confianza que os tengo, estoy seguro de que haréis ahora y siempre que mi corazón sea enteramente de Jesús, imitando perfectamente a los santos, especialmente a San José, vuestro purísimo esposo. Amén.

¡Virgen Santísima, que agradaste al Señor y fuiste su Madre; inmaculada en el cuerpo, en el alma, en la fe y en el amor! Por piedad, vuelve benigna los ojos a los fieles que imploran tu poderoso patrocinio. La maligna serpiente, contra quien fue lanzada la primera maldición, sigue combatiendo con furor y tentando a los miserables hijos de Eva. ¡Ea, bendita Madre, nuestra Reina y Abogada, que desde el primer instante de tu concepción quebrantaste la cabeza del enemigo! Acoge las súplicas de los que, unidos a ti en un solo corazón, te pedimos las presentes ante el trono del Altísimo para que no caigamos nunca en las emboscadas que se nos preparan; para que todos lleguemos al puerto de salvación, y, entre tantos peligros, la Iglesia y la sociedad canten de nuevo el himno del rescate, de la victoria y de la paz. Amén.

JACULATORIA

Bendita sea la santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, Madre de Dios. Avemaría.

EJERCICIO PIADOSO A LA INMACULADA VIRGEN

Oh Dios, que por la Inmaculada Virgen, preparasteis digna morada a vuestro Hijo; os suplicamos que, así como a ella la preservasteis de toda mancha en previsión de la muerte del mismo Hijo, nos concedáis también que, por medio de su intercesión, lleguemos a vuestra presencia puros de todo pecado. Por el mismo Jesucristo, nuestro señor. Amén.

1. Bendita sea la santa e inmaculada Concepción de la gloriosa Virgen María, Madre de Dios.Avemaría.

2. Oh María, que entrasteis en el mundo sin mancha de culpa, obtenedme de Dios que pueda yo salir de él sin pecado. Avemaría.

3. Oh Virgen María, que nunca estuvisteis afeada con la mancha del pecado original, ni de ningún pecado actual, os encomiendo y confío la pureza de mi corazón. Avemaría.

4. Por vuestra Inmaculada Concepción, oh María, haced puro mi cuerpo y santa el alma mía.Avemaría.

5. Oh María, concebida sin pecado, rogad por nosotros, que recurrimos a Vos. Avemaría.

FUENTE: archimadrid.es | primeroscristianos.com

IMAGEN: primeroscristianos.com

Dale aquí para dejar tu comentario

Enlaces recomendados:

Lo más grande de todo, el Amor

Lugares Sagrados

San Nicolás de Bari o Mira (Santa Claus)

Destacado

Celebración el 6 de diciembre

San Nicolás de Bari, el origen de Santa Claus - Guías ...

La devoción a San Nicolás es un hecho asombroso en extensión e intensidad. miles de iglesias bajo su advocación en todo el mundo. los niños de muchos países esperan de él los juguetes.

San Nicolás fue obispo de la ciudad de Mira, en Licia, Asia Menor (corresponde a la localidad turca llamada actualmente Dembre), en el s. IV, y sus reliquias se veneran en Bari (Italia). Muy pocos son los datos que se conocen de la vida de este santo, puesto que no existen testimonios auténticos contemporáneos. Sus biografías más antiguas son de algunos siglos posteriores a la época en que se cree que vivió. Se considera que nació en Patara (Asia Menor) alrededor del año 270, y que murió un día 6 de diciembre de un año entre 345 y 352.

Lo poco que se conoce de la figura de San Nicolás contrasta fuertemente con la universalidad de su fama y de su culto, con la popularidad de que goza en oriente y en occidente, aun en los tiempos modernos, y con la abundancia de leyendas creadas en torno a él. Fue tan popular en la antigüedad, que se le han consagrado en el mundo más de dos mil templos. Era y es invocado en los peligros, en los naufragios, en los incendios y cuando la situación económica se ponía difícil, y la gente conseguía por su intercesión favores admirables.

Existen muchas obras que hablan de la vida del santo. Entre ellas destaca una compilación de San Metodio, Arzobispo de Constantinopla, que ofrece un resumen de todas las piadosas y maravillosas historias que se contaban de él.

Según estas historias, ya desde el nacimiento de Nicolás los prodigios se suceden uno tras otro: Desde niño se caracterizó porque todo lo que conseguía lo repartía entre los pobres. Decía a sus padres: “sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos ha dado tanto”. La generosidad es una virtud que siempre se ha asociado a este santo.

Fue ordenado sacerdote por un obispo tío suyo. Al morir sus padres atendiendo a los enfermos en una epidemia, él quedó heredero de unainmensa fortuna. Entonces repartió sus riquezas entre los pobres y se fue a un monasterio. Después de visitar Tierra Santa llegó a la ciudad de Mira (Turquía) donde fue elegido obispo. Su elección se consideró un designio divino.

Devoción y reliquias

San Nicolás es especialmente famoso por los numerosos milagros que lograba conseguir de Dios. Se le representaba con unos niños, porque se contaba que un criminal había herido a cuchillo a varios niños, y el santo al rezar por ellos obtuvo su curación instantánea.

También pintan junto a él a una joven, ya que se dice que en su ciudad había un anciano muy pobre con tres hijas a las que no lograba casar por su extrema pobreza; el santo, por tres días seguidos, cada noche le echó por la ventana una bolsa con monedas de oro, y así el anciano logró casarlas.

Otra historia cuenta como estando unos marineros en medio de una terribilísima tempestad en alta mar, empezaron a decir: “Oh Dios, por las oraciones de nuestro buen obispo Nicolás, sálvanos”. Y en ese momento vieron aparecer sobre el barco a San Nicolás, el cual bendijo al mar, que se calmó, y en seguida desapareció. Por esto es considerado también patrono de los marineros.

En otra ocasión iban a condenar injustamente a tres amigos suyos que estaban muy lejos. Ellos rezaron pidiendo a Dios que por la intercesión de Nicolás, su obispo, los protegiera, y esa noche en sueños el santo se apareció al juez y le dijo que no podía condenar a esos tres inocentes; así, al siguiente día fueron absueltos.

Cuando el emperador Licinio decretó una persecución contra los cristianos Nicolás fue encarcelado y azotado, pero siguió aprovechando toda ocasión que se le presentaba para hablar del cristianismo a cuantos trataban con él. Luchó contra la idolatría, y convirtió a judíos y árabes. Una vez muerto, el poder milagroso del santo seguía asistiendo a todos aquellos que le invocaban.

En Roma ya en el año 550 le habían construido un templo en su honor. En 1087, las reliquias de San Nicolás fueron trasladadas a Bari: según la tradición —avalada por un documento del s. XII— cuando los mahometanos invadieron Turquía, un grupo de católicos sacó de allí en secreto las reliquias del santo y se las llevó a la ciudad de Bari, en Italia. Allí se obtuvieron tan admirables milagros por intercesión del santo, que su culto llegó a ser sumamente popular en toda Europa.

En 1089 el mismo papa Urbano II consagró la cripta en donde son venerados los restos del santo. Es Patrono de Rusia, de Grecia y de Turquía, e innumerables iglesias le han sido dedicadas. En oriente lo llaman San Nicolás de Mira, por la ciudad de la que fue obispo, pero en occidente se le llama San Nicolás de Bari. Aún en la actualidad es considerado en muchas partes como patrono de los niños y de los marineros.

Origen de la figura de Santa Claus

Su fiesta se celebra el 6 de diciembre. Por haber sido tan amigo de la niñez y tan generoso, en algunos países europeos se repartían en este día dulces y regalos a los niños, y prácticamente con esta fecha se empezaban las festividades de diciembre, relacionando así al santo con las fiestas navideñas.

Durante los siglos XVII y XVIII coinciden en Estados Unidos inmigrantes de distintas culturas como la británica, la holandesa y la alemana: la tradición católica de holandeses y alemanes, que tenía devoción a San Nicolás se mezcló con la de “Father Christmas” (el padre de la Navidad) que erala figura típica de las fiestas navideñas en Inglaterra.

Como derivación del nombre del santo en alemán (San Nikolaus) lo empezaron a llamar Santa Claus, y fue popularizado en la década de 1820 —a través de un poema famosísimo en los Estados Unidos del poeta Clement Clark Moore— como un amable y regordete anciano de barba blanca, al que llama “St. Nick”, que la noche de Navidad pasaba de casa en casa repartiendo regalos y dulces a los niños en un trineo volador tirado por renos.

La marca de refrescos Coca-Cola, al utilizar al personaje como parte de su campaña comercial en Navidad, cambiaría su capa de pieles por un traje rojo y blanco, dando así lugar al personaje de Santa Claus tal como se conoce ahora, también llamado Papá Noel y por supuesto —rememorando su origen— San Nicolás.

Fuente: primeroscristianos.com

Imagen: infovaticana.com

Dale aquí para dejar tu comentario

Enlaces recomendados:

Jornada de Reseñas Literarias

Homilía Padre José – Segundo domingo de Adviento

LA INMACULADA REVELA AL ESPÍRITU SANTO

Destacado

Jornada de Reseñas Literarias

Hermanos y hermanos de nuestra amada Fraternidad:

Nos complace hacerles llegar esta referencia y vinculación a la Librería TESTIMONIO de autores católicos escogidos.

Como sabrán hemos entrado en la novena de nuestra Señora Inmaculada Concepción. Creemos una buena ocasión para dar a conocer esta obra literaria, La cuál nos ayude en nuestro camino de amor y purificación al amparo y bendición de nuestra Santísima Madre.

A continuación les mandamos breve referencia sobre el libro y datos de publicación, así como el vinculo a la página de la Librería Testimonios que nos lo da a conocer.

Preciosa joya que contiene conversaciones y pláticas espirituales, hasta ahora inéditas en castellano, de San Maximiliano María Kolbe.

Testimonio se complace en ofrecer a los lectores esta traducción del hermoso libro “L’Immaculée révèle L’Esprit Saint” de Jean François Villepelée. Preciosa joya que contiene conversaciones y pláticas espirituales, hasta ahora inéditas en castellano, de San Maximiliano María Kolbe, franciscano conventual, misionero y mártir de la caridad en Auschwitx. “¿Santo o loco?”, así se preguntaba uno de sus contemporáneos. Ciertamente fue un santo, un gran santo que coronó su vida con la entrega máxima de dar la vida por un desconocido. Y un loco, “Loco de Nuestra Señora”, loco de amor a la Virgen Inmaculada por quien trabajó y sufrió.

Estamos viviendo un resurgir de la devoción y amor a María Santísima. Este libro desea ser respuesta y estímulo en este proceso de “marianización”, de la mano de uno de los más grandes santo marianos, San Maximiliano Kolbe.

Enlace a la web de la Librería TESTIMONIO

Otros libros de interés

Dale aquí para comentar

San Andrés, apóstol

Destacado

Celebración 30 de noviembre

San Andrés Apóstol - Viernes, 30 De Noviembre
San Andrés Apostol

A San Andrés Apóstol, hermano mayor de san Pedro, natural de Betsaida en Galilea, le correspondió, junto con San Juan Evangelista, el honor de ser el primer discípulo que tuvo Jesús. Un día que estaban con San Juan Bautista a orillas del Jordán, éste, al ver pasar a Jesús dijo: «He aquí el Cordero de Dios». Inmediatamente, los dos discípulos se acercaron a Jesús que, sintiéndose seguido, les preguntó: «¿Qué buscan?». Contestaron: «¿Dónde habitas?». Jesús replicó: «Vengan y lo verán». Se marcharon con Él y le acompañaron durante resto del día. A partir de entonces, la vida de San Andrés ya no fue la misma.

A la vuelta, San Andrés acudió a ver a su hermano Simón -el futuro San Pedro-, le anunció que había encontrado al Salvador del Mundo y le llevó junto a Jesús, que le hizo Fundador de la Iglesia. Aunque pasó a un segundo plano, San Andrés fue, el día del milagro de los panes y de los peces, el que acercó a Jesús al joven que llevaba los cinco panes, estuvo presente en la mayor parte de los milagros y en Pentecostés recibió, junto a la Virgen María y al resto de Apóstoles, al Espíritu Santo.

San Andrés murió martirizado en Patras hacia el año 70. Según la Tradición, dijo al morir: «¡Oh, Cruz buena! De los miembros del Señor ha recibido su forma eterna, el tan esperado, ardientemente amado, buscado constantemente en la Cruz. Ahora anhelo que mi alma esté lista. Llévame lejos de la Humanidad y entrégame a mi Maestro».

Fuente: alfayomega.es

Imagen: es.aleteia.org

Dale aquí para comentar

Links recomendados:

Vídeo sobre San Andrés Apostol

Algunos consejos sobre la oración

Retiro espiritual virtual

Santa Iluminada de Todi ( ? – Año 303)

Destacado

Celebración 29 de Noviembre

Santa Iluminada de Todi fue una virgen y mártir que murió durante la persecución de Diocleciano.

La más antigua noticia sobre esta santa es del siglo XI: en 1037 el emperador Conrado II concedió a Lamberto, abad del monasterio de San Apolinar in Classe, cerca de Rávena «in territorio tudertino monasterium unum cui vocabulum est Sancta Illuminata» («en territorio tudertino -es decir: de la ciudad de Todi- un monasterio titulado de Santa Iluminada»).

De la misma época, o poco antes, proviene una biografía legendaria de la santa, que dice que Iluminada nació en Palazzolo de Rávena, de padres paganos, y fue llamada Cesarea, pero que cuando se convirtió al cristianismo tomó el nombre de Iluminada. La historia se desarrolla en época de la persecución de Diocleciano, inicios del siglo IV: acusada por su padre al prefecto de Rávena, fue puesta en prisión, pero un ángel la liberó y la llevó por la Via Salaria, de allí siguió hasta Bettona y Martana (Umbría), donde hizo muchos milagros y se reunió con sus padres, que mientras tanto también se habían convertido. El prefecto de Martana la arrestó de nuevo, y mientras estaba en la cárcel murió junto con sus padres el 29 de noviembre del 303. Sus cuerpos fueron enterrados en un lugar llamado Papiniano o Baños de Papinio, a dos millas de la ciudad, mientras que un brazo de Iluminada fue llevado a Todi y puesto en el «Monasterio de las Milicias».

Existen diferentes versiones de esta biografía más o menos igual de legendarias, y algunos piensan que el autor habría adaptado a nuestra santa la historia griega de santa Fotina (que se traduce al latín, precisamente, «Illuminata»), pero otros sostienen que de la de santa Firmina de Amelia, ya que, según esta interpretación, esta santa puede identificarse con Felicísima de Todi, con lo que sería la misma persona honrada con tres nombres diferentes.

En realidad todas las fuentes anteriores, tanto de Umbria como de Rávena, ignoran una santa Iluminada, pero la hipótesis de la sustitución no parece demostrada: si bien la información biográfica de las tres santas son similares, sólo se puede deducir que los biógrafos han copiado unos de otros -lo que resulta habitual en el género de la hagiografía-, y no que querían celebrar a la misma persona; por otra parte, la diversidad del lugar y el día de martirio distinto de cada una de las tres santas es un buen argumento para llegar a la conclusión de que se trata de diferentes personas. Además de la iglesia de Todi, están dedicadas a santa Iluminada iglesias en Montefalco, Alviano y en los Abruzzos, esta último donada al monasterio de Monte Cassino en 1109.

Fuente: eltestigofiel.org

Imagen: wikia.org

Dale aquí para comentar

Enlaces recomedados:

Preparando el pesebre

Homilía del Padre José – I Domingo de Adviento

Santa Cecilia de Roma

Destacado

Celebración 22 de noviembre

https://www.ecured.cu/images/5/5e/Santa_cecilia.jpg

Una de las santas más conocidas y veneradas a lo largo de la historia cristiana ha sido Cecilia de Roma.

Universalmente reconocida como patrona de la música, esta mártir primitiva ya tenía una amplia veneración y reconocimiento por parte de la comunidad cristiana en el siglo IV de nuestra era, y posteriormente se la ha conmemorado tanto en Oriente como en Occidente.

Su nombre también es de los que figuran entre las santas mujeres mártires conmemoradas en el Canon de la Misa.

Pero, ¿sabemos realmente quién fue esta mártir tan reverenciada?

La Iglesia Católica conmemora el 22 de noviembre, la muerte de Santa Cecilia, una mujer de familia noble que falleció en un año indeterminado entre el 180 y el 230 de nuestra era después de ser torturada por su conversión al cristianismo.

En 1594, el papa Gregorio XIII la nombró patrona de la música, y así sigue siendo hasta hoy.

Al parecer, buena parte de su historia se conoce gracias a la aparición a mediados del siglo V de unos textos llamados ‘Actas del martirio de Santa Cecilia’.

En ellos se indica que la joven se convirtió al cristianismo y que sus padres la casaron con un noble pagano al que, en la misma noche de bodas, la novia hace saber que se ha entregado a Dios.

Con esto quiere decir que guarda su virginidad para Él y que ésta es custodiada por un ángel.

Como es natural, el extrañado novio quiere ver al ser alado, y Cecilia le convence de que sólo se le aparecerá si se bautiza, cosa que acaba por suceder y el hombre acaba convertido a la fe de su amada esposa.

No corrían buenos tiempos en Roma para los cristianos y fueron condenados a morir de formas aberrantes.

En el caso de Cecilia, primero lo intentaron en las termas de su propia casa, tratando de ahogarla con el vapor sin conseguirlo.

Luego, llamaron a un verdugo para que le cortara la cabeza: la historia dice que éste dejó caer tres veces su hacha sobre ella sin conseguirlo, con lo que huyó despavorido abandonando a la joven ensangrentada pero viva.

Aunque quedó maltrecha y murió finalmente tres días después.

De ahí que en algunas obras de arte se la represente ya cadáver con un tajo en su cuello, como en la escultura en mármol de Stéfano Maderno (1576-1636), que se encuentra en en la iglesia de Santa Cecilia en Roma, donde supuestamente reposan sus restos.

Santa Cecilia | The Paideia Blog

En muchos cuadros se la ve, sin embargo, entre instrumentos musicales, comúnmente tocando un órgano.

Pero… ¿sabía tocar santa Cecilia?

¿Por qué es la patrona de los músicos?

Una explicación se basa en que, según dicen, la chica se dedicó internamente a cantar a Dios mientras los músicos tocaban en su boda, acordada por sus padres, aunque parece una explicación insuficiente.

El Papa que la nombró patrona, dijo que había “demostrado una atracción irresistible hacia los acordes melodiosos de los instrumentos. Su espíritu sensible y apasionado por este arte convirtió así su nombre en símbolo de la música”.

Pero el director de orquesta venezolano y profesor de historia de la música Jesús Ignacio Pérez-Perazzo apunta los que a su juicio son los dos argumentos más plausibles para ello.

En primer lugar, “el hecho más probable para que se le relacione con la música es que desde muy joven, y de acuerdo con las costumbres y tradiciones de las familias patricias romanas, Cecilia debió iniciarse y tocar algún instrumento musical, probablemente la lira, la cítara o algún tipo de arpa de las utilizadas por las damas de la sociedad romana”.

Y a esto le añade que en las citadas ‘Actas del martirio’ está escrito ‘Candéntibus órganis Cæcilia Dómino decantábat dicens…’, lo que quiere decir: ‘Mientras estaba el horno al rojo vivo (las termas de su casa donde intentaron asfixiarla), Cecilia cantaba al Señor diciendo…’.

La tesis de Pérez-Perazzo es que en algún momento la persona que realizó la trascripción “tradujo la palabra ‘órgano’ –que por aquel entonces, en el siglo III, se empleaba para referirse a una especie de fuelle, herramienta o utensilio para hacer insuflar algo, por el neologismo que nombra al instrumento musical actual que derivó del ‘hydraulis’ utilizado por los romanos para animar las festividades del circo romano”.

De ahí los numerosos cuadros que la muestran tocando el órgano.

Es una hipótesis.

En cualquier caso, el 22 de noviembre, los músicos seguirán celebrando el día de su patrona.

Vida de Santa Cecilia

Fuente: musicaantigua.com

Imagen: ecured.cu

parroquiasjuanbautista.blogspot.com

Enlaces de hoy:

Consagrar la Vida

Homilía del Padre José

San Alberto Magno (1.206 – 1.280)

Destacado

Patrón de la Ciencia

Celebración 15 de noviembre

San Alberto nace en el seno de la noble familia de los Ingollstad en Lauingen, Diócesis de Augsburgo en la Baviera Alemana en 1.206.

Desea cursar la carrera de Leyes por lo que sus padres le envían primero a Bolonia, que más tarde será cumbre de los estudios juristas; pasa más adelante a Venecia, para terminar en Padua. En 1.223 conoce a su compatriota el Bto. Jordán de Sajonia que sucederá a Santo Domingo de Guzmán en el gobierno de la Orden Dominicana. Queda prendado por la predicación y las cualidades de este hombre; recibe la llamada de Dios y decide ingresar en la Orden de Predicadores en 1.224. La oposición de su familia es frontal, pero él permanece fiel a su decisión.

En 1.228 es enviado a su Patria como profesor y enseña, primero en Colonia, con posterioridad en Hildesheim, Friburgo, Ratisbona, Estrasburgo y en la Sorbona de París, donde tendrá como discípulo predilecto a Santo Tomás de Aquino.

Además, en París había estudiado teología. Algunas veces, cuando el auditorio crecía al punto de exceder el espacio del aula, se vio obligado a impartir clases al aire libre. El texto que tenía como base era el Liber Sententiarum, de Pedro Lombardo.

Su penetrante análisis sobre la ciencia y la filosofía estaba encarnado en ella, por eso su magistral exposición enardecía a sus enfervorizados seguidores. Se le considera impulsor de la escolástica. Pero no se dejó tentar por la vanagloria y, con espíritu sencillo y humilde elevó sus súplicas a Dios: “Señor Jesús pedimos tu ayuda para no dejarnos seducir de las vanas palabras tentadoras sobre la nobleza de la familia, sobre el prestigio de la Orden, sobre lo que la ciencia tiene de atractivo”.

San Alberto Magno

En 1.248 le encontramos, de nuevo, en Colonia dirigiendo el Estudio General de la Orden en esta ciudad. En los años 1.254 a 1.257 es elegido Provincial de la Provincia de Teutonia. En 1.256 está en Roma y allí, con San Buenaventura, franciscano, defiende los derechos de las Ordenes Mendicantes, frente a Guillermo de San Amor y otros profesores, el derecho de enseñar en las Universidades de entonces. San Alberto Magno es profesor en la Curia Pontificia.

Cuatro años más tarde el Papa Alejandro IV le nombra Obispo y, a pesar de su oposición, es consagrado Obispo de Ratisbona; organizó la Diócesis. A los dos años, con nostalgia de su vida conventual dominicana, el Papa Urbano IV le acepta la renuncia. De 1.261 al 1.263 es nombrado Predicador de la Cruzada y profesor de la Curia Pontificia.


Destaca San Alberto Magno por su capacidad, sagacidad y equilibrio en solucionar casos conflictivos como el del Obispo de Wurzburgo con sus fieles. Su misión y su campo es la enseñanza, la investigación por la que sigue dictando su sabiduría en las Cátedras Wurzburgo, Estrasburgo y Lyon. Participa en el II Concilio de Lyon, donde media para que sea reconocido como Rey de Alemania Rodolfo de Augsburgo.

Fue un gran pacificador. En 1.274 participó en el Concilio de Lyon que había convocado Gregorio X y, entre otras cosas, tuvo ocasión de salir en defensa de las tesis de su amado Tomás de Aquino que habían sido objeto de críticas infundadas.

En 1.278, mientras impartía clase en Colonia, perdió la memoria. Y desde ese momento se recluyó en su celda, en oración. Diariamente acudía a la tumba que mandó erigir para rezar el Oficio de difuntos.


En 1.279 se debilita física y mentalmente. Ese mismo año redacta su testamento y muere, con serenidad y paz, sobre su mesa de trabajo. Era el 15 de noviembre de 1.280.


El Maestro General de la Orden Dominicana, Humberto de Romans, nos ha dejado estas pinceladas: “Era de buena talla y bien dotado de formas físicas. Poseía un cuerpo formado con bellas proporciones y perfectamente moldeado para todas las fatigas del servicio de Dios”.


San Alberto es Magno por la grandeza de su espíritu. Era un hombre abierto a lo universal; escritor y profesor incansable. Como naturalista era un hombre de vocación analítica y observador nato. En sus obras destacan afirmaciones talas como: “Yo lo observé” .”Yo hice el experimento” .”Esto me lo han referido pescadores o cazadores expertos”.
Pero es preciso destacar que San Alberto estudia, investiga, analiza todo en función de la Santa Predicación; por eso utiliza tanto las Ciencias Naturales, Biología, Botánica, Química, Zoología, Arqueología, como la Filosofía y la Teología.

Como señaló Benedicto XVI, san Alberto Magno “tiene mucho que enseñarnos aún  […] muestra que entre fe y ciencia no hay oposición, a pesar de algunos episodios de incomprensión que se han registrado en la historia […] recuerda que entre ciencia y fe hay amistad, y que los hombres de ciencia pueden recorrer, a través de su vocación al estudio de la naturaleza, un auténtico y fascinante recorrido de santidad”

Fuentes: fesd.es | zenit.org

Imagen: churchpop.com

Vídeo: TVDominicos

San Pedro Poveda

Destacado

Celebración 6 de Noviembre

Humanist & Educator
Pedro Poveda

Linares, 1874 – Madrid, 1936) Sacerdote español. Después de realizar sus estudios primarios en su ciudad natal, siguió los de bachillerato en Jaén y en Baeza. Empujado por necesidades económicas se trasladó a Guadix (Granada), donde siguió la carrera eclesiástica hasta ser ordenado sacerdote en 1897. En esta ciudad ejerció sus primeros años de sacerdocio; se encarnó en la dura realidad de los obreros que vivían en cuevas y alquiló una de éstas para instalar su residencia entre los más pobres.

Pronto su acción evangelizadora dio excelentes resultados, pero su obra quedó truncada al trasladarse Pedro Poveda a Covadonga. Allí, entre los años 1906-1911, ahondó en la reflexión y el estudio del proceso de secularización que comenzaba a darse en la sociedad española. Se sentía absorbido por la preocupación de la pedagogía, pues se convenció de que lo más urgente en aquella sociedad era la educación de la base cristiana. Desde el primer momento acariciaba un gran proyecto de aunar todos los esfuerzos educativos desplegados por los católicos en lo que él llamaba “Institución Católica de Enseñanza”, como dejó plasmado en cuatro opúsculos de aquella época: Ensayo de proyectos pedagógicos para la fundación de una Institución Católica de Enseñanza, Alrededor de un Proyecto, Diario de una Fundación y Simulacro Pedagógico (Las Academias).

Con el ánimo de poner en marcha este proyecto, se abrieron en 1911 las dos primeras academias: una en Gijón, para varones, y otra en Oviedo para mujeres. Fue precisamente en el campo femenino donde mejor iba a materializarse su idea. Tras la academia femenina Santa Teresa, de Oviedo, vendría al año siguiente la de Linares. En 1913, el padre Poveda se trasladó en calidad de canónigo a Jaén. Por aquellos días se estaba preparando el proyecto gubernamental de dotar a todas las capitales de provincia de una Escuela Normal. Ésta fue la oportunidad que aprovechó don Pedro para promover, en el interior de la Iglesia, la idea de fundar residencias junto a las Normales para acoger a las alumnas y preparar cristianamente a las futuras profesionales de las escuelas.

Fue así como junto a la Normal de Jaén fundó, en 1913, la Academia de Santa Teresa. En la dirección de esta Normal encontraría a la mujer que se convertiría en cofundadora de la Institución: María Josefa Segovia Morón. En 1916 existían ya en el ámbito nacional siete academias, aunque sin ningún vínculo entre sí. Don Pedro creyó llegado el momento de darle un sustento legal y jerárquico a su proyecto de cristianizar la cultura desde los seglares. Esto ocurrió con la aprobación eclesial del obispo de Jaén, Monseñor Plácido Ángel Rey Lemos (16 de julio de 1917), con la cual la Institución Teresiana quedaba constituida de derecho diocesano. En lo eclesiástico se convertía en Pía Unión, y en lo civil aparecía como fundación benéfico-docente, aprobada el 30 de mayo de 1918. La aprobación del papa Pío XI llegó de Roma el 11 de enero de 1924, con el nombre de Pía Unión de Hijas de Santa Teresa.

En 1919, el padre Poveda fue llamado a Madrid para ejercer de capellán real. Este cargo fue providencial, pues la presencia del fundador en Madrid le brindó la oportunidad de realizar un intenso trabajo a nivel universitario no sólo entre las estudiantes, sino también entre las profesoras y profesionales. Instituyó entonces la Liga Femenina de Orientación y Cultura que reunía a mujeres profesionales de serio compromiso cristiano, las cuales, junto con las Cooperadoras de la Institución Teresiana, eran el fermento para la cristianización de ambientes culturales de la sociedad moderna.

El influjo evangelizador de San Pedro Poveda alcanzaba también a organizaciones de maestros y de padres de familia. Por eso, cuando el 18 de julio de 1936 arreció la persecución republicana contra la Iglesia Católica, don Pedro Poveda fue buscado expresamente para ser asesinado diez días después, en la madrugada del día 28. Para esta fecha el número de centros de la Institución Teresiana ascendía a 38, repartidos por España, Italia, Chile, Argentina y Uruguay. Fundador y mártir, fue beatificado el 10 de octubre de 1993 y canonizado una década después (4 de mayo de 2003) por Juan Pablo II.

Entre los escritos de San Pedro Poveda destacan, además de los mencionados, En provecho del alma (1909), Plan de vida (1909), Para los niños (1910), La Voz del Amado (1910), Visita a la Santina (1911), Consejos a las profesoras de las primeras academias (1912), El estudio de la Pedagogía en los seminarios (1916) y Hablemos de las alumnas (1935). Después de su muerte, sus obras fueron recogidas en varios volúmenes: Meditaciones y consideraciones (2 vols., 1944-46) y Cartas (1956). Sus escritos pedagógicos han sido publicados con el título de Itinerario Pedagógico (1964).

Fisonomía humana y espiritual

Toda la obra de San Pedro Poveda muestra rasgos de su fisonomía humana y espiritual, pero además contamos con numerosas autodefiniciones del autor. Por ejemplo ésta, muy repetida en sus escritos: querría ver realizado en mi vida “el fortiter in re, suaviter in modo del aforismo latino es decir, firme en la cosa, suave en el modo (…). Esa firmeza de acero y no de hierro y esa suavidad apacible me encantan”.

Sus colaboradoras y colaboradores hablan lógicamente con admiración de su figura. En sus textos encontramos una nota común: la atracción de la personalidad de San Pedro Poveda no se debía a su cultura, a su palabra, a su bondad, sino al conjunto equilibrado de cualidades que revelaban “un algo”, una fuerza interna “que mandaba en él”, a pesar del trabajo agobiante, la poca salud, la falta de dinero y las preocupaciones que parecían absorber todas sus energías.

Desde el punto de vista espiritual no es posible entender su fisonomía sin comenzar por el principio, por su vida de niño, por su temprana vocación sacerdotal. San Pedro Poveda vivió en “sacerdote”. Su infancia, y las últimas palabras que pronunció en su vida expresaron su gran verdad: “soy sacerdote de Cristo”.

La niñez de Pedro Poveda constituye el esquema de su vida de hombre maduro: fidelidad total a su sacerdocio, ascetismo sin paliativos, entrega entusiasta a Dios y a su misión, devoción a la Virgen María, espíritu de oración, paciente amor a los hombres, tolerancia con solo un límite, la ley de Dios.

Este subsuelo espiritual, su trato sin aristas y su tolerancia “encajaban” con su gran respeto a la dignidad del otro. Una de sus expresiones increíblemente insólitas en el tiempo “cainita” que le tocó vivir es esta:

“Dejad que sea cada cual según es (…) ¿por qué has de pensar que el prójimo por no ser como tú, no es cual debe ser?”.

A Pedro Poveda hay que situarlo en el orden de los “llamados” que misteriosamente guiados por el Espíritu aparecen como insensatos, según la cita bíblica: soy un extraño para mis hermanos, un extranjero para los hijos de mi madre; un hombre entregado a Dios y a los hombres sin reserva alguna.

Humanista y Pedagogo

El humanismo pedagógico de Poveda -se ha escrito recientemente- arranca y se fundamenta en el humanismo cristiano. “Cuando Pedro Poveda habla del humanismo verdad está diferenciando el humanismo cristiano de los humanismos anclados en ideologías y sistemas de pensamiento -el humanismo krausista, el humanismo libertario, el humanismo marxista…- planteados en abierta y/o beligerante oposición a la convicción fundante de la fe cristiana en el Dios encarnado en Jesucristo”.

Ciertamente la más alta manera de ser hombre tiene en los escritos de Pedro Poveda su “plantilla” –la Encarnación bien entendida-; “plantilla” que a su vez implica una importante derivada, la derivada social. El humanismo pedagógico de Poveda no es excluyente es eminentemente inclusivo, está referido a todos los hombres.

“Yo quiero vidas humanas”“¿prescindir de lo humano? jamás”.

Paul Poupard en la conferencia pronunciada en la UNESCO el 21 de mayo de 1974, con ocasión del centenario del nacimiento de Pedro Poveda, se refería al humanismo del autor con unas célebres palabras de Pablo VI: “Humanistas modernos… también nosotros, y más que nadie quizás, rendimos culto al hombre”.

Su actividad educativa en Guadix “dice” de esta convicción. Su presencia y acción en esta zona, humanamente olvidada, fue muy fecunda. Compartió la vida con los habitantes de las cuevas e hizo suyos su precariedad de vida y sus problemas, fundando escuelas, comedores y talleres, y ocupándose no solo de los niños, sino de los hombres y mujeres de aquella zona para ayudarles a ser personas.

Más tarde, desde Covadonga San Pedro Poveda propone un gran plan nacional de renovación educativa -Ensayo de un Proyecto Pedagógico para la fundación de una Institución Católica de Enseñanza- centrado en la promoción del maestro y de la escuela primaria. El plan se sintetiza, según Ángeles Galino en varios objetivos, entre ellos:

– La coordinación nacional de las obras católicas docentes para asegurar una acción razonada e inteligente en torno a los grandes temas educativos que se estaban debatiendo.

– La preparación científica y pedagógica de profesionales para desempeñar la docencia en la enseñanza pública.

(…) “El asunto es muy serio y de su acertada solución depende en gran parte el bien de nuestra patria”.

Cuando Poveda escribe: “hay que tomar en serio la pedagogía” está inmerso en una campaña de creación de proyectos, de instituciones, y de formación de educadores. En especial se dedica a la puesta en marcha de Academias y Centros Pedagógicos, elementos de renovación educativa que se extendieron por España y otros países y que constituyeron el inicio de la Institución Teresiana, Asociación laical integrada por mujeres y hombres comprometidos con la misión de “llevar a la sociedad la buena noticia de la educación y la cultura”, tanto a través de la enseñanza pública como de la privada.

Las Academias supusieron un gran impulso para la incorporación de la mujer al mundo educativo y profesional en los comienzos del siglo XX. Puede afirmarse que la promoción de la mujer fue una pieza clave en los planes de San Pedro Poveda; supo hacerles asumir plenamente la responsabilidad de su realización humana. Sus colaboradoras fueron mujeres activas en la vida social y en los foros de la ciencia, la investigación y la cultura.

Poveda formuló importantes propuestas educativas sobre la Universidad. Era el momento en el que la Generación española del 14 buscaba en la reforma universitaria una nueva regeneración del país. Exigía la modernización de sus planes de estudios, la introducción de nuevos métodos, la libertad de pensamiento y la transformación del educador universitario.

Abrió Residencias Universitarias en Madrid y en todas las provincias que contaban con Universidad y creó Asociaciones para alcanzar un ambiente de estudio, de investigación, de horizontes científicos nuevos. La Asociación de Estudiantes Católicas, promovida por Poveda, tuvo como programa fundante, versus la inflación de “lo laico” que se estaba viviendo, el diálogo fe-cultura:

“En nuestro programa -escribe- después de la fe, mejor dicho con la fe ponemos la ciencia (…) desear la ciencia, buscar la ciencia,
adquirir la ciencia, trabajar por conseguirla y no os canséis nunca, ni digáis jamás no más ciencia”

Aparte sus realizaciones educativas de carácter institucional, el autor dedicó al contacto directo con sus colaboradores y amigos una gran parte de su tiempo. En estos contactos, quienes entraban en el discreto silencio del despacho de Alameda 7, encontraban al hombre que les entregaba no sus ideas o sus consejos, sino su propia persona. Como en el caso de otro educador contemporáneo, Giner de los Ríos, el diálogo fue uno de los grandes fuertes de Poveda.

La summa de su magisterio coloquial salta a sus conferencias, sus artículos periodísticos y su correspondencia -miles de apretados folios, inéditos hasta ahora- que forman verdaderos tratados de pedagogía individualizada.

Los detalles del duro batallar de don Pedro por la educación tuvieron su tiempo y muchas batallas ganadas que no serán posiblemente conocidas, pero lo cierto es que al cabo de unos cuantos años Pedro Poveda humanista y pedagogo vio granar a su alrededor un escogido grupo de maestros, de profesores, de normalistas, de catedráticos de instituto y de universidad comprometidos con sus ideales de renovación educativa, una minoría generosamente entregada a la tarea educadora y orgullosa de ello.

Fuentes: predopoveda.org | biografiasyvidas.com

Imagen: pedropoveda.com

Textos recomendados:

El Santo Nombre

Paz en el alma

Fiesta de Todos los Santos

Destacado

Celebración 1 de Noviembre

All Saints Day! - Catholic Daily Reflections

Hoy celebra la Iglesia la fiesta de Todos los Santos.

La palabra “Santo” significa “separado”. Es algo distinto, diferente, apartado. Por eso se aplicó a Dios, en cuando distinto del mundo material y visible.

Nosotros, al resaltar esta distinción, llamamos a Dios tres veces Santo.

Cuando decimos que alguien o algo es santo o se santifica estamos hablando de una relación directa y cercana con Dios. Así ya hablaba el Antiguo Testamento de la “ciudad santa” o el “templo santo”, porque se había dedicado a Dios.

San Pablo llama santos a todos los bautizados, pues por el bautismo nos unimos a Dios.

Después, este término “santo” se aplicó sólo a las personas que por su comportamiento están más cerca de Dios. Especialmente los mártires que, por su muerte gloriosa. se unen para siempre con Dios.

La Iglesia desde el principio comenzó a honrar a los mártires en el día propio de su martirio. Así desde San Esteban que fue el primer mártir. Pero ya en el siglo III eran tantos los mártires que, fuera de los más célebres, tuvieron que celebrar una fiesta para todos juntos.Sin embargo no se daba una fecha determinada para dicha fiesta.

El 13 de Mayo del año 609 el papa consagró el panteón romano, que había sido templo pagano de todos los dioses, como templo dedicado a la Virgen María y a todos los santos. Desde entonces se solemnizó más la fiesta de todos los santos, aunque tardaría unos 100 años para que se señalase el 1 de Noviembre.

En este día honramos a muchos santos, cuyos nombres conocemos, porque han sido “canonizados”, es decir, declarados santos solemnemente por el papa, después de haber examinado minuciosamente su vida y escritos. Hubo tiempos en que se declaraban santos por aclamación popular. Hoy esa santidad debe ser ratificada por Dios por medio de dos milagros.

Pero hoy honramos también a muchísimos más, cuyos nombres no conocemos. Ellos vivieron una vida oculta para nosotros, pero preciosa para Dios y gozan con Dios con una gloria semejante. Entre estos santos habrá familiares y conocidos nuestros.

Todos estamos llamados a la SANTIDAD. Es doctrina común en muchos escritos de santos. Pero de una manera especial lo proclamó el Concilio Vaticano II.

No es que haya que tener una vida externa diferente a las demás personas, aunque la verdad es que hay situaciones que ayudan y otras que pueden estorbar. Todos debemos esforzarnos por ser mejores y tender a un gran ideal. Y el mayor ideal es acercarnos al ideal de Dios sobre nuestra vida: estar lo más unidos a Él.

Jesús nos enseñó el camino hacia la santidad posible para todos. Muchos han seguido ese camino y han llegado a la santidad.


Hoy es un buen día para reflexionar todo el bien espiritual y material que por intercesión de los santos hemos obtenido y tenemos hasta el día de hoy, pues los santos que desearon la Gloria de Dios desde aquí en la tierra lo siguen deseando en la visión beatifica, y comparten el mismo deseo de Nuestro Señor Jesucristo de que todos los hombres se salven, que todos los hombres glorifiquen a Nuestro Señor.

La Iglesia ha instituido la Fiesta de Todos los santos por las siguientes razones:

1.- Para alabar y agradecer al Señor la merced que hizo a sus siervos, santificándolos en la tierra y coronándolos de gloria en el cielo.

2.- Para honrar en este día aun a los Santos de que no se hace fiesta particular durante el año.

3.- Para procurarnos mayores gracias multiplicando los intercesores.

4.- Para reparar en este día las faltas que en el transcurso del año hayamos cometido en las fiestas particulares de los Santos.

5.- Para animarnos más a la virtud con los ejemplos de tantos Santos de toda edad, sexo y condición, y con la memoria de la recompensa que gozan en el cielo.

Ha de alentarnos a imitar a los Santos el considerar que ellos eran tan débiles como nosotros y sujetos a las mismas pasiones; que, fortalecidos con la divina gracia, se hicieron santos por los medios que también nosotros podemos emplear, y que por los méritos de Jesucristo se nos ha prometido la misma gloria que ellos gozan en el cielo.


Se celebra la fiesta de Todos los Santos con tanta solemnidad porque abraza todas las otras fiestas que en el año se celebran en honor de los Santos y es figura de la fiesta eterna de la gloria.

Para celebrar dignamente la fiesta de Todos los Santos debemos:

1.- Alabar y glorificar al Señor por las mercedes que hizo a sus siervos y pedirle que asimismo nos las conceda a nosotros.

2.- Honrar a todos los Santos como a amigos de Dios e invocar con más confianza su protección.

3.- Proponer imitar sus ejemplos para ser un día participantes de la misma gloria.

Es importante en este día tan importante para toda la Iglesia detenernos a pensar en todo el bien que Dios ha dado a la humanidad por medio de tantos hombres y mujeres que fieles a la voluntad de Dios, fieles a su amor fueron testigos del Reino del Señor. La cantidad de santos, santas y mártires que dejaron una huella tan profunda en su paso por esta tierra que ni el tiempo ni los cambios de generaciones han podido borrar. Y si decimos que es de todos los Santos es porque también celebramos a tantos Santos y Mártires que Dios a querido tener en el anonimato, y que nosotros no conocemos por su nombre pero sabemos por la fe que están dando gloria a Dios.

Celebremos con gozo este día, y pidámosle a Dios Nuestro Señor nos conceda disfrutar en esta tierra de la protección de sus santos y que un día nos conceda estar con ellos para glorificarlo en su eternidad.

Que Santa María Reina de los santos nos conceda la alegría de servir con humildad a Dios esta tierra para verle y gozarle en la vida eterna.

Fuentes: catholic.net | Apotaciones del Padre Silverio Velasco

Imagen: catholic-daily-reflections.com

Links de hoy:

Homilía del domingo del Padre José

El Santo Nombre

San Judas Tadeo

Destacado

Celebración 28 de octubre.

SAN JUDAS TADEO, 28 DE OCTUBRE, PATRONO DE LAS CAUSAS ...

Judas Tadeo aparece último en la lista de los doce Apóstoles de Jesucristo (Mateo 10:3, Marco 3:18). No sabemos cuándo ni cómo entró a formar parte de los discípulos.  Lucas le llama “Judas de Santiago” (Hechos 1:13). Juan aclara: “Judas, no el Iscariote” (Juan 14:22).  Esta distinción es necesaria dado a que el Judas Iscariote fue quien traicionó a Jesús.

“Judas” es una palabra hebrea que significa: “alabanzas sean dadas a Dios”.  Tadeo quiere decir: “valiente para proclamar su fe”

El Apóstol Judas Tadeo, “el hermano de Santiago”, era probablemente el hermano de Santiago el Menor, se lo menciona así por la notoriedad de Santiago en la Iglesia primitiva “¿No es éste -se preguntan maravillados los habitantes de Nazaret, ante la fama que acompaña a Jesús- el carpintero… el hermano de Santiago y de Judas?”.

San Judas Tadeo, tenía parentesco con los padres de la Santa Virgen María (San Joaquín y Santa Ana), al ser sobrino nieto de estos dos santos también lo era de María y José, por eso es que tiene la relación muy estrecha ya que como hemos mencionado eran primos.

Se dice que mientras fue joven estuvo siempre siguiendo las enseñanzas de Jesús, y cuando este inició su vida pública, Judas dejó absolutamente todo para seguirle, es ahí cuando es llamado Tadeo, que servía para distinguirlo de Judas Iscariote el apóstol que vendió a Jesús.

Después de la Ultima Cena, cuando Cristo prometió que se manifestaría a quienes le escuchasen, Judas le preguntó porqué no se manifestaba a todos. Cristo le contestó que El y su Padre visitarían a todos los que le amasen: “Vendremos a él y haremos en él nuestra morada” (Juan, 14, 22-23). No sabemos nada de la vida de San Judas Tadeo después de la Ascensión del Señor y la venida del Espíritu Santo.

Se atribuye a San Judas una de las epístolas canónicas, que tiene muchos rasgos comunes con la segunda epístola de San Pedro. No está dirigida a ninguna persona ni iglesia particular y exhorta a los cristianos a “luchar valientemente por la fe que ha sido dada a los santos. Porque algunos en el secreto de su corazón son… hombres impíos, que convierten la gracia de nuestro Señor Dios en ocasión de riña y niegan al único soberano regulador, nuestro Señor Jesucristo”. Es una severa amonestación contra los falsos maestros y una invitación a conservar la pureza de la fe. Termina su carta con esta bella oración: “Sea gloria eterna a Nuestro Señor Jesucristo, que es capaz de conservarnos libres de pecados, y sin mancha en el alma y con gran alegría”.

San Judas Tadeo es uno de los santos más populares a causa de los numerosos favores celestiales que consigue a sus devotos que le rezan con fe, especialmente en cuanto a conseguir empleo o casa. San Brígida cuenta en sus Revelaciones que Nuestro Señor le recomendó que cuando deseara conseguir ciertos favores los pidiera por medio de San Judas Tadeo.

Con frecuencia se ha confundido a San Judas Tadeo con el San Tadeo de la leyenda de Abgar y se ha dicho que murió apaciblemente en Beirut de Edessa. Según la tradición occidental, tal como aparece en la liturgia romana, se reunió en Mesopotamia con San Simón y que ambos predicaron varios años en Persia y ahí fueron martirizados. Existe un presunto relato del martirio de los dos Apóstoles; pero el texto latino no es ciertamente anterior a la segunda mitad del siglo VI. Dicho documento se ha atribuido a un tal Abdías, de quien se dice que fue discípulo de Simón y Judas y consagrado por ellos primer obispo de Babilonia.

Los Milagros de San Judas Tadeo

Patrón de las causas perdidas, es así como se le conoce en el ámbito cristiano, pero fue Jesús mismo quien le asignó el nombre de mediador o sanador de causas imposibles.

El mismo Jesús describe a San Judas Tadeo como un hombre cariñoso, compasivo, humilde, con disponibilidad para manejar las causas difíciles, a partir de ese momento, al Santo se le ora con mucha fe y se le brindan ofrendas para que se cumplan las peticiones de sus fieles devotos.

A San Judas Tadeo se le atribuyen muchísimos milagros desde sanar enfermos en etapas muy avanzadas de enfermedades incurables, como de la misma resurrección, es decir, que han vuelto a la vida personas que han sido declaradas muertas, esto solamente por dar un pequeño ejemplo, pero los milagros son realmente muchos y diversos.

¿Cómo Murió San Judas Tadeo?

Cuando San Judas Tadeo se encontraba evangelizando por Persia, tuvo una reunión con San Simón, otro de los apóstoles de Jesús, buscaron alojo en casa de Semme, un discípulo, desafortunadamente al día siguiente, un grupo de sacerdotes idólatras de la ciudad, quienes eran seguidos por una gran muchedumbre del pueblo, exigieron que fueran entregados los dos apóstoles.

San Judas Tadeo sabía que el fin de su evangelización en la tierra había llegado a su fin, y para Gloria de Dios el martirio estaba por darse.

Al ser amenazado Semme, si no entregaba a los discípulos de Jesús, fueron ellos quienes tomaron la decisión de entregarse, fueron obligados de forma inútil a adorar a dioses falsos, les golpearon hasta sangrar y aún con fuerza para exclamar algunas palabras San Judas Tadeo dijo a San Simón… “Hermano, veo a Nuestro Señor Jesús que nos llama”.

San Judas Tadeo muere de un golpe en la cabeza y después fue decapitado con un hacha, sus restos descansan en la Basílica de San Pedro.

Fuentes: acriprensa.com | religionesdelmundo.org

Imagen: pinterest.es

Textos recomendados de hoy:

El latido de tu Nombre

Meditaciones diarias

JUAN PABLO II (1920-2005)

Destacado

Celebración 22 de octubre

Sacerdote eterno: DOS PROFECÍAS DEL PAPA JUAN PABLO II

Karol Józef Wojtyla, elegido Papa el 16 de octubre de 1978, naciò en Wadowice (Polonia) el 18 de mayo de 1920.

Fue el menor de los tres hijos de Karol Wojtyla y Emilia Kaczorowska, que falleció en 1929. Su hermano mayor, Edmund, médico, murió en 1932 y su padre, suboficial del ejército, en 1941.

A los nueve años recibió la Primera Comunión y a los dieciocho el sacramento de la Confirmación. Terminados los estudios en la escuela superior de Wadowice, en 1938 se inscribió en la Universidad Jagellónica de Cracovia.

Cuando las fuerzas de ocupación nazis cerraron la Universidad en 1939, el joven Karol trabajó (1940-1944) en una cantera y luego en la fabrica química Solvay para poder subsistir y evitar la deportación a Alemania.

A partir de 1942, sintiéndose llamado al sacerdocio, asistió a los cursos de formación del seminario mayor clandestino de Cracovia, dirigido por el Arzobispo Adam Stefan Sapieha. Al mismo tiempo, fue uno de los promotores del “Teatro Rapsódico”, también clandestino.

Después de la guerra, continuo sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, abierto de nuevo, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal, en Cracovia, el 1 de noviembre de 1946. Después fue enviado por el Cardenal Sapieha a Roma, donde obtuvo el doctorado en teología (1948), con una tesis sobre el tema de la fe en las obras de San Juan de la Cruz. En esos años, durante sus vacaciones, ejerció el ministerio pastoral entre los emigrantes polacos de Francia, Bélgica y Holanda.

En 1948 regresó a Polonia y primero fue coadjutor en la parroquia de Niegowić, a las afueras de Cracovia, y luego en la de San Florián, dentro de la ciudad. Fue capellán de los universitarios hasta 1951, cuando reanudó sus estudios filosóficos y teológicos. En 1953 presentó, en la Universidad Jagellónìca de Cracovia, una tesis sobre la posibilidad de fundar una ética cristiana a partir del sistema ético de Max Scheler. Después fue profesor de Teología Moral y Ética en el seminario mayor de Cracovia y en la Facultad de Teología de Lublín.

El 4 de julio de 1958, el Papa Pío XII lo nombró Obispo Auxiliar de Cracovia y titular de Ombi. Recibió la ordenación episcopal el 28 de septiembre de 1958 en la catedral de Wawel (Cracovia), de manos del Arzobispo Eugeniusz Baziak.

El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por el Papa Pablo VI, que lo creó Cardenal el 26 de junio de 1967.

Participó en el Concilio Vaticano II (1962-1965), contribuyendo especialmente en la elaboración de la constitución Gaudium et spes. El Cardenal Wojtyla participó en las 5 asambleas del Sínodo de los Obispos, anteriores a su Pontificado.

Fue elegido Papa el 16 de octubre de 1978 y el 22 de octubre dio inicio a su ministerio como Pastor Universal de la Iglesia.

El Papa Juan Pablo Il realizó 146 visitas pastorales en Italia y, como Obispo de Roma, visito 317 de las 332 parroquias con que cuenta Roma en la actualidad. Realizó 104 viajes apostólicos por el mundo, expresión de la constante solicitud pastoral del Sucesor de Pedro por todas las Iglesias.

Entre sus principales documentos se encuentran 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones apostólicas, 11 Constituciones apostólicas y 45 Cartas apostólicas. Al Papa Juan Pablo II se deben también 5 libros: Cruzando el umbral de la esperanza (octubre de 1994); Don y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi sacerdocio (noviembre de 1996); Tríptico romano, meditaciones en forma de poesía (marzo de 2003); ¡Levantaos! ¡vamos! (mayo de 2004) y Memoria e identidad (febrero de 2005).

El Papa Juan Pablo II celebró 147 ceremonias de beatificación, en las cuales proclamo 1338 beatos, y 51 de canonización, con un total de 482 santos. Tuvo 9 consistorios, en los que creo 231 Cardenales (+ 1 in pectore). Presidio también 6 reuniones plenarias del Colegio de Cardenales.

Desde 1978 convoco 15 asambleas del Sínodo de los Obispos: 6 generales ordinarias (1980, 1983, 1987, 1990,1994 Y 2001),1 asamblea general extraordinaria (1985) y 8 asambleas especiales (1980, 1991, 1994, 1995,1997,1998 [2] Y 1999).

El 13 de mayo de 1981, en la Plaza de San Pedro, sufrió un grave atentado. Salvado por la mano maternal de la Madre de Dios, tras una larga convalecencia, perdonó a su agresor y, consciente de haber recibido una nueva vida, intensificó sus compromisos pastorales con heroica generosidad.

Su solicitud de pastor encontró, además, expresión en la erección de numerosas diócesis y circunscripciones eclesiásticas, en la promulgación de los Códigos de Derecho Canónico —el latino y el de las Iglesias Orientales—, del Catecismo de la Iglesia Católica. Proponiendo al Pueblo de Dios momentos de particular intensidad espiritual, convoco el Año de la Redención, el Año Mariano y el Año de la Eucaristía, además del Gran Jubileo del año 2000. Se acercó a las nuevas generaciones instituyendo la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud.

Ningún Papa se había encontrado con tantas personas como Juan Pablo II. En las Audiencias Generales de los miércoles (no menos de 1160) participaron más de 17.600.000 peregrinos, sin contar todas las demás audiencias especiales y las ceremonias religiosas (más de 8 millones de peregrinos solo durante el Gran Jubileo del año 2000). También se encontró con millones de fieles en el curso de las visitas pastorales en Italia y en el mundo. Igualmente fueron numerosos los mandatarios recibidos en audiencia: baste recordar las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros con Jefes de Estado, así como las 246 audiencias y encuentros con Primeros Ministros.

Murió en Roma, en el Palacio Apostólico Vaticano, el sábado 2 de abril de 2005, a las 21h 37m, la víspera del Domingo in Albis o de la Divina Misericordia, fiesta instituida por él. Los funerales solemnes en la Plaza de San Pedro y la sepultura en las Grutas Vaticanas fueron celebrados el 8 de abril. La solemne ceremonia de beatificación, en el atrio de la Basílica Papal de San Pedro, el 1 de mayo de 2011, fue presidida por el Sumo Pontífice Benedicto XVI, su inmediato sucesor y valioso colaborador durante muchos años como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

El Papa Francisco celebró el rito de canonización de Juan Pablo II  el 27 de abril de 2014.

Oración a Juan Pablo II

¡Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo dónanos tu bendición!

Bendice a la Iglesia, que tú has amado, servido, y guiado, animándola a caminar con coraje por los senderos del mundo para llevar a Jesús a todos y a todos a Jesús.

Bendice a los jóvenes, que han sido tu gran pasión. Concédeles volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz, que ilumina los caminos de la vida en la tierra.

Bendice las familias, ¡bendice cada familia!

Tú advertiste el asalto de satanás contra esta preciosa e indispensable chispita de Cielo, que Dios encendió sobre la tierra. San Juan Pablo, con tu oración protege las familias y cada vida que brota en la familia.

Ruega por el mundo entero, todavía marcado por tensiones, guerras e injusticias. Tú te opusiste a la guerra invocando el diálogo y sembrando el amor: ruega por nosotros, para que seamos incansables sembradores de paz.

Oh San Juan Pablo, desde la ventana del Cielo, donde te vemos junto a María, haz descender sobre todos nosotros la bendición de Dios. Amén.

Cardenal Angelo Comastri 
Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano

Documental sobre Juan Pablo II

Fuentes: aciprensa.com

religionenlibertad.com

vatican.va

Imagen de: sacerdote-eterno.blogspot.com

Links recomendados de Hoy:

El Santo Nombre

Meditaciones Diarias

San Ignacio de Antioquía

Destacado

Celebración 17 de Octubre

Su Vida

También llamado Teóforo (ho Theophoros); nació en Siria hacia el año 50; murió en Roma entre el año 98 y el 117.

Más de uno de los primeros autores eclesiásticos han hado crédito, aparentemente sin buenas razones, a la leyenda de que Ignacio fue el niño a quien el Salvador tomó en sus brazos, como se describe en Marcos 9,35. También se cree, y con gran probabilidad, que, con su amigo San Policarpo, estuvo entre los oyentes del Apóstol San Juan. Si incluimos a San Pedro, Ignacio fue el tercer obispo de Antioquía e inmediato sucesor de Evodio (Eusebio, “Hist. Eccl.”, II, III, 22). Teodoreto (“Dial. Inmutab.”, I, IV, 33a, París, 1642) es la autoridad para la afirmación de que San Pedro nombró a Ignacio para la sede de Antioquía. San Juan Crisóstomo le atribuye especial énfasis al honor conferido al mártir al recibir su consagración episcopal de manos de los mismos Apóstoles (“Hom. en S. Ign.”, IV, 587). Alejandro Natalis cita a Teodoreto al mismo efecto (III, XII, art. XVI, p. 53).

El obispo de Antioquía poseyó en grado eminente todas las excelentes cualidades de pastor ideal y verdadero soldado de Cristo. De acuerdo con ello, cuando la tormenta de la persecución de Domiciano estalló en su pleno furor sobre los cristianos de Siria, encontró a su fiel dirigente preparado y vigilante. Fue infatigable en su vigilancia e incansable en sus esfuerzos por inspirar esperanza y alentar a los débiles de su grey contra el terror de la persecución. La restauración de la paz, aunque fue de corta duración, le confortó en gran manera. Pero no se regocijó por sí mismo, pues el gran deseo omnipresente de su alma caballerosa era poder recibir la plenitud del discipulado de Cristo por medio del martirio. Su deseo no iba a permanecer largo tiempo insatisfecho. Asociado con los escritos de San Ignacio hay una obra titulada “Martyrium Ignatii”, que pretende ser el relato de un testigo presencial del martirio de San Ignacio y los hechos conducentes al mismo. En esta obra, que críticos protestantes tan competentes como Pearson y Ussher consideran como genuina, se registra fielmente, para edificación de la Iglesia de Antioquía, la historia completa de ese accidentado viaje de Siria a Roma. Es ciertamente muy antigua y se considera que fue escrita por Filón, diácono de Tarso y Reo Agatopo, un sirio, que acompañó a Ignacio a Roma. Generalmente se admite, incluso por los que la consideran auténtica, que esta obra ha sido muy interpolada. Su versión más fiable es la que se encuentra en el “Martirium Colbertinum”, la cual cierra la recensión mixta y se llama así porque su testimonio más antiguo es el Códice Colbertino (París) del siglo X.

Según estas Actas, en el noveno año de su reinado, Trajano, emocionado con la victoria sobre los escitas y los dacios, pretendió perfeccionar la universalidad de su dominio por una especie de conquista religiosa. Decretó, por tanto, que los cristianos se unieran a sus vecinos paganos en el culto a los dioses. Se amenazó con una persecución general, y se anunció la muerte como pena para todos los que rehusaran ofrecer el sacrificio prescrito. Advertido inmediatamente del peligro que amenazaba, Ignacio se proveyó de todos los medios a su alcance para frustrar los propósitos del emperador. El éxito de sus celosos esfuerzos no permaneció oculto mucho tiempo a los perseguidores de la Iglesia. Pronto fue detenido y conducido ante Trajano, que estaba entonces residiendo en Antioquía. Acusado por el propio emperador de violar el edicto imperial, y de incitar a otros a similares transgresiones, Ignacio dio valientemente testimonio de la fe de Cristo. Si creemos el relato que se da en el “Martyrium”, su declaración ante Trajano se caracterizó por la inspirada elocuencia, el sublime valor, e incluso un espíritu de exultación. Incapaz de apreciar los motivos que lo animaban, el emperador ordenó que lo encadenaran y llevaran a Roma, para convertirse allí en pasto de las fieras y espectáculo para el pueblo.

Por su Carta a los Romanos (par. 5) colegimos que las pruebas de este viaje a Roma fueron grandes: “Incluso desde Siria a Roma luché con bestias salvajes, por tierra y mar, de noche y de día, estando atado entre diez leopardos, hasta una compañía de soldados, que sólo se volvían peores cuando eran tratados amablemente”. Pese a todo esto, su viaje fue una especie de triunfo. Noticias de su destino, de su paradero y de su probable itinerario le habían precedido velozmente. En varios lugares a lo largo de la ruta sus correligionarios cristianos le saludaban con palabras de consuelo y de homenaje reverente. Es probable que en su camino a Roma embarcara en Seleucia, en Siria, el puerto más próximo a Antioquía, o bien hasta Tarso, en Cilicia, o Attalia en Pamfilia, y de allí, como colegimos por sus cartas, viajó por tierra a través del Asia Menor. En Laodicea, en el río Licos, donde se presentaba una encrucijada, sus guardias eligieron la ruta más septentrional, que llevó al futuro mártir a través de Filadelfia y Sardes, y finalmente a Esmirna, donde era obispo San Policarpo, su condiscípulo en la escuela de San Juan. La estancia en Esmirna, que fue prolongada, les dio a los representantes de las diversas comunidades cristianas de Asia Menor una oportunidad de saludar al ilustre prisionero, y ofrecerle el homenaje de las Iglesias que representaban. Vinieron delegaciones de las congregaciones de Éfeso, Magnesia y Tralles para consolarlo. A cada una de estas comunidades cristianas dirigió cartas desde Esmirna, exhortándolas a la obediencia a sus respectivos obispos, y advirtiéndoles que evitaran la contaminación de la herejía. Estas cartas respiran el espíritu de caridad cristiana, celo apostólico y solicitud pastoral. Mientras que aún estaba allí también escribió a los cristianos de Roma, pidiéndoles que no hicieran nada para privarle de la oportunidad del martirio.

Desde Esmirna sus captores le llevaron a Troya, desde la cual envió cartas a los cristianos de Filadelfia y Esmirna y a Policarpo. Aparte de estas cartas, Ignacio había previsto dirigir otras a las comunidades cristiana del Asia Menor, invitándolas a hacer expresión pública de su simpatía con los hermanos de Antioquía, pero el cambio de planes de sus guardias, que exigía una apresurada partida de Troya, frustró su propósito, y se vio obligado a contentarse con delegar esta función en su amigo Policarpo. En Troya tomaron un barco para Neápolis, desde cuyo lugar el viaje les llevó por tierra a través de Macedonia e Iliria. El siguiente puerto de embarque fue probablemente Dyrrhachium (Durazzo). Es imposible de determinar si al haber llegado a las costas del Adriático completó su viaje por tierra o por mar. No mucho después de su llegada a Roma obtuvo su muy codiciada corona de martirio en el anfiteatro de Flavio. Las reliquias del santo mártir fueron llevadas de vuelta a Antioquía por el diácono Filón de Cilicia, y Rheus Agathopus, un sirio, y fueron enterradas fuera de las puertas no lejos del hermoso suburbio de Dafne. Más tarde fueron trasladadas por el emperador Teodosio II al Tiqueo, o Templo de la Fortuna que se convirtió entonces en una iglesia cristiana bajo el patrocinio del mártir cuyas reliquias albergaba. En el año 637 fueron trasladadas a San Clemente de Roma, donde descansan ahora. La Iglesia celebra la fiesta de San Ignacio el 1 de febrero.

El carácter de San Ignacio, como se deduce de sus propios escritos y de los que se conservan de sus contemporáneos, es el de un verdadero atleta de Cristo. El triple honor de apóstol, obispo y mártir fue bien merecido por este enérgico soldado de la fe. Una entusiasta devoción al deber, un apasionado amor al sacrificio, y una temeridad absoluta en la defensa de la verdad cristiana, fueron sus principales características. El celo por el bienestar espiritual de los que estaban a su cargo alienta desde cada línea de sus escritos. Siempre vigilante para que no se infectaran por las herejías rampantes de aquellos primeros tiempos; rezando por ellos, para que su fe y su ánimo no les faltara a la hora de la persecución; exhortándoles constantemente a una obediencia sin fallos a sus obispos; enseñándoles a todos la verdad católica; al suspirar con ansia por la corona del martirio, para que su propia sangre pudiera fructificar en gracias adicionales en las almas de su grey, demuestra ser en todos sentidos un verdadero pastor de almas, el buen pastor que da su vida por su oveja.

Colecciones

La colección más antigua de los escritos de San Ignacio que se sabe que ha existido fue la utilizada por el historiador Eusebio en la primera mitad del siglo IV, pero que desafortunadamente ya no existe. Estaba compuesta de las siete cartas escritas por Ignacio mientras estaba de camino a Roma. Estas cartas iban dirigidas a los cristianos

de Éfeso (Pros Ephesious);

de Magnesia (Magnesieusin);

de Tralles (Trallianois);

de Roma (Pros Romaious);

de Filadelfia (Philadelpheusin);

de Esmirna (Smyrnaiois); y

a Policarpo (Pros Polykarpon).

Encontramos estas siete mencionadas no sólo por Eusebio (“Hist. eccl.”, III, XXXVI) sino también por San Jerónimo (De viris illust., c. XVI). De las colecciones posteriores de las cartas de Ignacio que se han conservado, la más antigua se conoce como la “recensión larga”. Esta colección, cuyo autor es desconocido, data de la última parte del siglo IV. Contiene las siete cartas genuinas y seis espurias, pero incluso las epístolas genuinas están muy interpoladas para añadir peso a las opiniones personales de su autor. Por esta razón no son capaces de dar testimonio de la forma original. Las cartas espurias de esta recensión son las que pretenden ser de Ignacio

a María de Cassobola (Pros Marian Kassoboliten);

a los tarsos (Pros tous en tarso);

a los filipenses (Pros Philippesious);

a los antioquenos (Pros Antiocheis);

a Herón, un diácono de Antioquía (Pros Erona diakonon Antiocheias). Asociada con las anteriores está

una carta de María de Cassobola a Ignacio.

Es extremadamente probable que la interpolación de las genuinas, la añadidura de las espurias y la unión de ambas en la recensión larga sea la obra de un apolinarista de Siria o Egipto, que escribió hacia el comienzo del siglo V. Funk lo identifica con el compilador de las Constituciones Apostólicas, que salieron de Siria en la primera parte del mismo siglo. Posteriormente se añadió a esta colección un panegírico sobre San Ignacio titulado “Laus Heronis”. Aunque en el original estaba probablemente escrito en griego, ahora sólo se conoce en textos latinos y coptos. Hay también una tercera recensión, designada por Funk como la “colección mixta”. La época de su origen puede ser determinada sólo vagamente como estando entre la de la colección conocida por Eusebio y la recensión larga. Aparte de las siete cartas genuinas de Ignacio en su forma original, también contiene las seis espurias, con la excepción de la dirigida a los filipenses.

En esta colección se encuentra también el “Martyrium Colbertinum”. El original griego de esta recensión se contiene en un único códice, el famoso manuscrito Mediceo-Laurenciano de Florencia. Este códice está incompleto, al faltar la carta a los Romanos que, sin embargo, se encuentra asociada al “Martyrium Colbertinum” en el Códice Colbertino, de París. La colección mixta está considerada como la más fiable de todas para determinar cuál era el texto auténtico de las cartas genuinas de Ignacio. Hay también una antigua versión latina que es una traducción inusualmente exacta de la griega. Los críticos se inclinan generalmente a considerar esta versión como una traducción de algún manuscrito griego del mismo tipo que el del Códice Mediceo. Esta versión debe su descubrimiento al arzobispo Ussher, de Irlanda, que la encontró en dos manuscritos en bibliotecas inglesas y la publicó en 1644. Fue obra de Robert Grosseteste, un fraile franciscano y obispo de Lincoln (c. 1250). La versión original siríaca nos ha llegado en su integridad sólo en una traducción armenia. También contiene las siete cartas genuinas y las seis espurias. Esta colección en el original siríaco sería inestimable para determinar el texto exacto de Ignacio, si existiera, por la razón de que no puede haber sido posterior al siglo IV o V. Las deficiencias de la versión armenia se suplen en parte por una recensión abreviada en el original siríaco. Este resumen contiene las tres cartas genuinas a los Efesios, a los Romanos y a Policarpo. El manuscrito fue descubierto por Cureton en una colección de manuscritos siríacos obtenida en 1843 del monasterio de Santa María Deípara en el desierto de Nitria. También hay tres cartas que están sólo en latín. Dos de las tres pretenden ser de Ignacio al Apóstol San Juan, y una a la Santísima Virgen, con su respuesta a la misma. Son probablemente de origen occidental, no datando de más allá del siglo XII.

La Controversia

A intervalos durante los últimos siglos se ha producido una acalorada controversia entre los estudiosos de la patrística respecto a la autenticidad de las cartas de Ignacio. Cada recensión particular ha tenido sus apologistas y sus oponentes. Cada una ha sido favorecida con la exclusión de todas las demás, y todas, a su vez, han sido colectivamente rechazadas, especialmente por los correligionarios de Calvino. El propio reformador, en un lenguaje tan violento como no crítico (Instituciones, 1-3), repudia in globo las cartas que tan absolutamente desacreditan sus peculiares opiniones sobre el gobierno de la Iglesia. La convincente evidencia que las cartas aportan al origen divino de la doctrina católica no conduce a predisponer a los críticos no católicos a su favor, de hecho, ha añadido no poco al calor de la controversia. En general, los estudiosos católicos y anglicanos se alinean a favor de las cartas escritas a los efesios, a los de Magnesia, a los de Tralles, a los romanos, a los de Filadelfia, a los de Esmirna, y a Policarpo; mientras que los presbiterianos, como regla general, y quizá a priori, repudian todo lo que reclama la autoría de Ignacio.

Las dos cartas al Apóstol San Juan y la dirigida a la Santísima Virgen, que existen sólo en latín, son reconocidas unánimemente como espurias. El gran conjunto de críticos que reconocen la autenticidad de las cartas de Ignacio limitan su aprobación a las mencionadas por Eusebio y San Jerónimo. Las otras seis no son defendidas por ninguno de los primeros Padres. La mayoría de los que reconocen la autoría de Ignacio de las siete cartas lo hacen condicionalmente, rechazando lo que consideran interpolaciones evidentes en estas cartas. En 1623, cuando la controversia estaba en su punto culminante, Vedelius expresó esta última opinión publicando en Ginebra una edición de las cartas de Ignacio en las que las siete cartas genuinas se ponían aparte de las cinco espurias. En las cartas genuinas indicaba lo que consideraba como interpolaciones. El reformador Dallaeus, en Ginebra, en 1666, publicó una obra titulada “De scriptis quae sub Dionysii Aerop. et Ignatii Antioch. nominibus circumferuntur”, en la que (lib. II) ponía en cuestión la autenticidad de todas las siete cartas. A esto replicó enérgicamente el anglicano Pearson en una obra llamada “Vindiciae epistolarum S. Ignatii”, publicada en Cambridge, en 1672. Tan convincentes fueron los argumentos aducidos en esta erudita obra que durante doscientos años la controversia permaneció cerrada a favor del carácter genuino de las siete cartas. La discusión fue reabierta por el descubrimiento de Cureton (1843) de la versión abreviada siríaca, que contenía las cartas de Ignacio a los Efesios, a los romanos y a Policarpo. En una obra titulada “Vindiciae Ignatianae” (Londres, 1846), defendió la posición de que sólo las cartas contenidas en su recensión abreviada siríaca, y en la forma contenida en ella, eran genuinas, y que todas las demás estaban interpoladas o claramente falsificadas. Esta posición fue vigorosamente combatida por varios críticos británicos y alemanes, incluyendo los católicos Denzinger y Hefele, que defendieron con éxito el carácter genuino de las siete epístolas íntegras. Generalmente se admite ahora que la versión abreviada siríaca de Cureton es sólo un resumen del original.

Aunque apenas se pueda decir que haya actualmente un acuerdo unánime sobre el asunto, la mejor crítica moderna apoya la autenticidad de las siete cartas mencionadas por Eusebio. Incluso críticos no católicos tan eminentes como Zahn, Lightfoot y Harnack sostienen esta opinión. Tal vez la mejor evidencia de su autenticidad debe encontrarse en la carta de San Policarpo a los Filipenses, que menciona cada una de ellas por su nombre. Como íntimo amigo de Ignacio, Policarpo, escribiendo poco después de la muerte del mártir, da testimonio contemporáneo de la autenticidad de estas cartas, salvo, en realidad, que la misma de Policarpo sea considerada como interpolada o falsificada. Cuando, además, tomamos en consideración el pasaje de San Ireneo (Adv. Haer., V, XXVIII, 4) que se encuentra en el original griego de Eusebio (Hist. eccl., III, XXXVI), en el que se refiere a la carta a los romanos (IV, I) con las siguientes palabras: “Tal como dijo uno de nuestros hermanos, condenado a las fieras salvajes en martirio por su fe”, la evidencia de autenticidad se hace inevitable. La novela de Luciano de Samosata, “De morte peregrini”, escrita en 167, da un incontestable testimonio de que el autor no sólo estaba familiarizado con las cartas de Ignacio, sino que incluso hizo uso de ellas. Harnack, que no siempre está tan predispuesto, describe estas pruebas como “un testimonio tan fuerte del carácter genuino de las epístolas como cualquiera pueda concebir” (Expositor, ser. 3, III, p. 11).

Contenido de las Cartas

Apenas es posible exagerar la importancia del testimonio que las cartas de Ignacio ofrecen del carácter dogmático del cristianismo apostólico. El obispo mártir de Antioquía constituye un eslabón muy importante entre los Apóstoles y los Padres de la Iglesia primitiva. Al recibir de los mismos Apóstoles, cuyo oyente fue, no sólo la sustancia de la revelación, sino también su propia interpretación inspirada de ella; morando, por así decir, en el mismo nacimiento de la fuente de la verdad del Evangelio, su testimonio debe aportar consigo el máximo peso y pide la más seria consideración. El cardenal Newman no exageró la cuestión cuando dijo (“La Teología de las siete cartas de San Ignacio”, en “Esbozos históricos”, I, Londres, 1890) que “todo el sistema de la doctrina católica puede descubrirse, al menos en esbozo, por no decir íntegro en partes, en el curso de sus siete epístolas”.

Entre las muchas doctrinas católicas que se encuentran en las cartas están las siguientes:

la Iglesia fue establecida divinamente como una sociedad visible, cuyo fin es la salvación de las almas, y los que se separan de ella se aíslan de Dios (Philad., c. III); *la jerarquía de la Iglesia fue instituida por Cristo (introd. a Philad.; Ephes., c. VI);

el triple carácter de la jerarquía (Magn., c. VI);

el orden del episcopado superior por autoridad divina al del sacerdocio (Magn., c. VI, c. XIII; Smyrn., c. VIII; Trall., c. III);

la unidad de la Iglesia (Trall., c. VI; Philad., c. III; Magn., c. XIII);

la santidad de la Iglesia (Smyrn., Ephes., Magn., Trall., y Rom.);

la catolicidad de la Iglesia (Smyrn., c. VIII);

la infalibilidad de la Iglesia (Philad., c. III; Ephes., cc. XVI, XVII);

la doctrina de la Eucaristía (Smyrn., c. VIII), palabra que encontramos por primera vez aplicada al Santísimo Sacramento, igual que en Smyrn., VIII, encontramos por primera vez la frase “Iglesia Católica”, usada para designar a todos los cristianos;

la Encarnación (Ephes., c. XVIII); la virtud sobrenatural de la virginidad, ya muy estimada y hecha objeto de un voto (Polyc., c. V);

el carácter religioso del matrimonio (Polyc., c. V);

el valor de la oración en común (Ephes., c. XIII);

la primacía de la Sede de Roma (Rom., introd.). Además, denuncia en principio la doctrina protestante del juicio privado en asuntos de religión (Philad., c. iii). La herejía que condena principalmente es el docetismo; las herejías judaizantes tampoco escapan a su vigorosa condena.

Ediciones

Las cuatro cartas encontradas sólo en latín fueron impresas en París en 1495. La versión latina común de once cartas, junto con una carta de Policarpo y algunas supuestas obras de Dionisio el Pseudo-Areopagita, fueron impresas en París en 1498, por Lefèvre d’Etaples. Otra edición de las siete cartas genuinas y las seis espurias, incluyendo la de María de Cassobola, fue editada por Symphorianus Champerius, de Lyon, París, 1516. Valentinus Paceus publicó una edición griega de doce cartas (Dillingen, 1557). Una edición similar fue sacada a la luz en Zurich en 1559, por Andrew Gesner; una versión latina de la obra de John Brunner la acompañaba. Ambas ediciones usaron el texto griego de la recensión larga. En 1644 el arzobispo Ussher editó las cartas de Ignacio y San Policarpo. La versión latina común, con tres de las cuatro cartas latinas, se le adjuntó. También contenía la versión latina de once cartas tomadas de los manuscritos de Ussher. En 1646 Isaac Voss publicó en Amsterdam una edición del famoso Códice Mediceo en Florencia. Ussher sacó a la luz otra edición en 1647, titulada “Appendix Ignatiana”, que contenía el texto griego de las epístolas genuinas y la versión latina del “Martyrium Ignatii”.

En 1672 apareció en París la edición de Cotelier, conteniendo todas las cartas, las genuinas y las supuestas, de Ignacio, con las de los demás Padres Apostólicos. Le Clerc imprimió una nueva edición de esta obra en Amberes in 1698. Se reimprimió en Venecia, 1765-1767, y en París por Migne en 1857. La Carta a los Romanos se publicó a partir del “Martyrium Colbertinum” en París, por Ruinart, en 1689. En 1724 Le Clerc sacó a la luz en Amsterdam una segunda edición de los “Patres Apostolici” de Cotelier, que contiene todas las cartas, tanto las genuinas como las espurias, en versiones griega y latina. También incluye las cartas de María de Cassobola y las que pretenden ser de la Santísima Virgen en el “Martyrium Ignatii”, la “Vindiciae Ignatianae” de Pearson, y varias disertaciones. La primera edición de la versión armenia se publicó en Constantinopla en 1783. En 1839 Hefele editó las cartas de Ignacio en una obra titulada “Opera Patrum Apostolicorum”, que apareció en Tubingen. Migne sacó su texto de la tercera edición de esta obra (Tubingen, 1847). Bardenhewer designa las siguientes como las mejores ediciones: Zahn, “Ignatii et Polycarpi epistulae martyria, fragmenta” en “Patr. apostol. opp. rec.”, ed. por de Gebhardt, Harnack, Zahn, fasc. II, Leipzig, 1876; Funk, “Opp. Patr. apostol.”, I, Tubingen, 1878, 1887, 1901; Lightfoot, “The Apostolic Fathers”, parte II, Londres, 1885, 1889; una versión inglesa de las cartas se encuentra en los “Apostolic Fathers” de Lightfoot, Londres, 1907, de la que se han tomado todas las menciones de las cartas en (el original de) este artículo y al que remiten todas las citas.

Fuente: ec.aciprensa.com

Imagen: beatajuanadeaza

El Santo Nombre

Oraciones a Santa Teresa de Jesús

Destacado

Celebración 15 de Octubre

Frases y poemas cristianos de Santa Teresa de Jesús ...

Oraciones para pedirle a Santa Teresa de Ávila y hacer que interceda por nosotros ante Jesucristo por la solución de un problema, curación de una enfermedad u otra dificultad. Texto de las oraciones para leer o copiar e imágenes para imprimir.

Poemas breves de Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia

Santa Teresa de Jesús es una santa de la Iglesia católica y anglicana, también es Doctora de la iglesia, al igual que Santa Catalina de Siena y Santa Teresita del Niño Jesús.
Es la patrona de los escritores españoles.
La invocan los que sufren sueños no deseados, los que padecen de insomnio y los que han emprendido negocios y se encuentran en dificultades. También los que buscan ayuda para la curación de una enfermedad u otro problema.
En todos los casos Santa Teresa es una intercesora ante Jesucristo.
La santa tradicionalmente protege a las monjas y a aquellos que pasan por momentos de flacidez espiritual.
En este artículo publicamos las oraciones más populares que son leídas para pedirle a la santa.
Se celebra la festividad de Santa Teresa el 15 de octubre.

Señor, Dios nuestro, que suscitaste como modelo y maestra a Santa Teresa.
Enséñanos a seguir sus caminos.
Ella supo hacer de su vida una constante conversión y nos dejó en sus escritos los pasos a dar por el camino de la perfección.
Ella nos describió la fugacidad de la vida y de cómo nuestra sed de felicidad solamente Dios la puede colmar.
Que aprendamos sus lecciones y un día podamos cantar eternamente tus misericordias.
Por Jesucristo, nuestro Señor, Amén

Oración a Santa Teresa de Jesús por un mal sueño

Santa Teresa es la abogada de los sueños.
Para los que se despiertan con un sueño desagradable no deseado, existe una sencilla oración muy antigua que se puede leer:

A Santa Teresa ofrezco
este sueño que he tenido;
si es bueno, que venga conmigo;
si es malo, que el mar se lo lleve.

Oración de Santa Teresa al Cristo Crucificado o Doliente

Unos de los más bellos poemas de Santa Teresa y de toda la literatura religiosa hispana, es este soneto que la santa escribió pensando en el sufrimiento de Jesús.

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

¡Tú me mueves, Señor! muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver Tu cuerpo tan herido,
muévenme Tus afrentas y Tu muerte.

Muéveme, en fin, Tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo Te amara,
y aunque no hubiera infierno, Te temiera.

No me tienes que dar porque Te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que Te quiero Te quisiera.


Audiolibro. Libro de la Vida

Serie completa sobre la Vida de Santa Teresa de Jesús.

Fuentes: norfipc.com

Imagenes: pinterest.com.mx

es.wikipedia.org

Links relacionados;

Bibliografía Santa Teresa de Jesús

El Santo Nombre

Santo Tomás de Aquino (1224 -1274)

Destacado

Celebración 28 de Enero

Pin en Fechas Importantes

(Llamado Doctor Angélico; Roccaseca, actual Italia, 1224 – Fossanuova, id., 1274) Teólogo y filósofo italiano. Máximo representante de la filosofía escolástica medieval, abordó brillantemente una profunda y perdurable re-formulación de la teología cristiana, que apenas había recibido aportaciones relevantes desde los tiempos de San Agustín de Hipona, es decir, durante los ocho siglos anteriores.

Hijo de una de las familias aristócratas más influyentes de la Italia meridional, estudió en Montecassino, en cuyo monasterio benedictino sus padres quisieron que siguiera la carrera eclesiástica. Posteriormente se trasladó a Nápoles, donde cursó estudios de artes y teología y entró en contacto con la Orden de los Hermanos Predicadores. En 1243 manifestó su deseo de ingresar en dicha Orden, pero su familia se opuso firmemente, e incluso su madre consiguió el permiso de Federico II para que sus dos hermanos, miembros del ejército imperial, detuvieran a Tomás. Ello ocurrió en Acquapendente en mayo de 1244, y el santo permaneció retenido en el castillo de Santo Giovanni durante un año. Tras una queja de Juan el Teutónico, general de los dominicos, a Federico II, éste accedió a que Tomás fuera puesto en libertad. Luego se le permitió trasladarse a París, donde permaneció desde 1245 hasta 1256, fecha en que obtuvo el título de maestro en teología.

Durante estos años estuvo al cuidado de San Alberto Magno, con quien entabló una duradera amistad. Les unía -además del hecho de pertenecer ambos a la Orden dominica- una visión abierta y tolerante, aunque no exenta de crítica, del nuevo saber greco-árabe, que por aquellas fechas llegaba masivamente a las universidades y centros de cultura occidentales. Tras doctorarse, ocupó una de las cátedras reservadas a los dominicos, tarea que compatibilizó con la redacción de sus primeras obras, en las cuales empezó a alejarse de la corriente teológica mayoritaria, derivada de las enseñanzas de San Agustín de Hipona.

En 1259 regresó a Italia, donde permaneció hasta 1268 al servicio de la corte pontificia en calidad de instructor y consultor del Papa, a quien acompañaba en sus viajes. Durante estos años redactó varios comentarios al Pseudo-Dionisio y a Aristóteles, finalizó la Suma contra los gentiles, obra en la cual repasaba críticamente las filosofías y teologías presentes a lo largo de la historia, e inició la redacción de su obra capital, la Suma Teológica, en la que estuvo ocupado entre 1267 y 1274 y que representa el compendio último de todo su pensamiento.

Tomás de Aquino supo resolver la crisis producida en el pensamiento cristiano por el averroísmo, interpretación del pensamiento aristotélico que arranca del filósofo árabe Averroes (1126-1198). El averroísmo resaltaba la independencia del entendimiento guiado por los sentidos y planteaba el problema de la doble verdad, es decir, la contradicción de las verdades del entendimiento y las de la revelación.

En oposición a esta tesis, defendida en la Universidad de París por Siger de Brabante, afirmó la necesidad de que ambas fueran compatibles, pues, procediendo de Dios, no podrían entrar en contradicción; ambas verdades debían ser, además, complementarias, de modo que las de orden sobrenatural debían ser conocidas por revelación, mientras que las de orden natural serían accesibles por el entendimiento; filosofía y teología son, por tanto, distintas y complementarias, siendo ambas racionales, pues la teología deduce racionalmente a partir de las premisas reveladas.

A medio camino entre el espiritualismo agustiniano y el naturalismo emergente del averroísmo, defendió un realismo moderado, para el cual los universales (los conceptos abstractos) existen fundamentalmente in re (en las cosas) y sólo formalmente post rem (en el entendimiento). En último término, Tomás de Aquino encontró una vía para conciliar la re valorización del mundo material que se vivía en Occidente con los dogmas del cristianismo, a través de una inteligente y bien trabada interpretación de Aristóteles.

Aportaciones

Tomás de Aquino tuvo grandes aportes en el campo del intelecto y abordó prácticamente todos los ámbitos del saber. Algunos de ellos fueron los siguientes:

Restauró las nociones aristotélicas relacionadas con el acto y la potencia, la materia y la forma.

Mantuvo el origen de las ideas que traemos impresas al nacer.

Unió el aristotelismo con la autoridad católica admitiendo la verdad y la experiencia, pero manteniendo la fe.

Sostuvo que los seres humanos nos regimos por leyes de Dios que están en nuestra mente.

Armonizó la relación entre la razón y la fe.

Obras

Varias son las obras escritas por Santo Tomás de Aquino y la mayoría abarcan temas relacionados con los ámbitos de la filosofía y la teología, sus escritos son los siguientes:

Suma Teológica, que fue un tratado de teología y es la más famoso dentro de la teología medieval pues influenció grandemente la filosofía, principalmente el catolicismo. Es un manual de educación teológica condenando a los no católicos.

Disputas Académicas

Comentarios a la Sagrada Escritura

Comentarios a Aristóteles

Cartas

Obras Litúrgicas Sermones

Frases de Santo Tomás de Aquino

Algunas de las frases más importantes y reconocidas de Santo Tomás de Aquino son las siguientes:

“El bien puede existir sin el mal, mientras que el mal no puede existir sin el bien.”

“Teme al hombre de un solo libro.”

“Los seres dotados de inteligencia desean existir siempre y un deseo natural no puede existir en vano.”

“Si el objetivo más alto de un capitán fuera preservar su barco, lo mantendría en el puerto por siempre.”

“La fe se refiere a las cosas que no se ven, y la esperanza a las cosas que no están al alcance de la mano.”

“El derecho es lo justo o ajustado a otra conforme cierta clase de igualdad.”

“El ser de las cosas, no su verdad, es la causa de la verdad en el entendimiento.”

Creer es un acto del entendimiento que asiente a la verdad divina por imperio de la voluntad movida por Dios mediante la gracia.”

Justicia sin misericordia es crueldad.”

Importancia

Santo Tomás logro poner sus conocimientos al servicio de la fe buscando reconciliar las creencias con el intelecto. Creó una importante síntesis filosófica sobre las enseñanzas y las obras de Aristóteles, San Agustín y otros padres de la iglesia manteniendo la tradición escolástica. Logró de esta manera integrar un sistema muy ordenado de pensamientos introduciendo las enseñanzas de la Biblia y la doctrina católica. Su filosofía tomista, fue la base de la enseñanza en todas las escuelas del catolicismo y fue afirmada como la guía más confiable para la doctrina católica.

Fuentes: biografiasyvidas.com | euston96.com

Imagen: pinterest.com

El Santo Nombre

Nuestra Señora Virgen del Pilar

Destacado

Festividad 12 de octubre

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/d/d0/Virgen_del_Pilar_(Goya).jpg/250px-Virgen_del_Pilar_(Goya).jpg
Virgen del Pilar (Goya)

A ti, Virgen del Pilar, te dedico esta pequeña flor en nombre de todos mis amigos que ahora me están leyendo. Y junto a esta misteriosa flor, te dejo nuestro cariño de hijos.

Hoy me gustaría traer a ti a todos tus hijos de más allá del mar. Un día como éste, hace 500 años, llegaron a unas tierras maravillosas tres harquichuelas de madera, movidas por el viento y la sabiduría de sus tripulantes. Sin más guía que las estrellas. Sin más técnica que una brújula.

Culminaron la más grande empresa que hayan podido nunca soñar los seres humanos. Con un leve fallo técnico: que iban buscando un nuevo camino hacia la India y se encontraron de golpe con un mundo absolutamente nuevo. Y todo esto ocurrió hoy.

Hay otros aspectos que se pueden criticar; pero aquella hazaña de llegar hasta allí, con tan pocos medios, fue una faena de orejas, rabo, patas, cuernos y toro entero.

Todos aquellos hombres y mujeres que viven ahora por allí celebran hoy tu fiesta. Hoy se acercan a ti, Virgen Pilarica, para poner a tus pies una invisible corona de flores de aquellas hermosas tierras.

Existen muchas Advocaciones en honor de la Virgen. Todas muestran la impronta de la devoción a la Virgen por parte del Pueblo de Dios. Y, de entre todos estos Títulos, algunos se llevan la palma, bien sea por el Misterio de Fe al que aluden o por un Nombre Singular que atrae el fervor de los fieles. Esto es lo que pasa con Nuestra Señora la Virgen del Pilar que celebramos hoy, 12 de octubre.

La historia nos presenta su historia como la Aparición más antigua en la vida de la Iglesia, ya que data del año 40. Según recoge la tradición en el Elogio del Pilar, Santiago Apóstol siguiendo el mandato del Señor de anunciar el Evangelio hasta los confines del mundo llegó precisamente hasta Hipania, subiendo hasta las Costas de Iria Flavia en el Finisterre (actual Galicia). Pero durante su trayecto notó que nuestros antepasados vinculados a creencias mitológicas, no tomaron en serio en un principio las palabras de la Buena Nueva del Evangelio predicadas por él. Desanimado se sentó a orillas del Ebro en Cesaraugusta -Zaragoza-.

El santoral de hoy, lunes 12 de octubre

En ese momento recibió de forma inesperada una agradable sorpresa. Y es que la Virgen que aún no había sido Asunta al Cielo se apareció al Apóstol confortándole con una promesa: Que esta tierra en ese momento indiferente sería un gran baluarte de la Fe. Y para ello le dejó una columna -a modo de pilar- que significaba la fortaleza de la Fe en Hispania bajo el auspicio de la Virgen. Para ello le encargó que se construyese allí una Iglesia donde estuviese la citada columna a la que se entronizó la Imagen de la Virgen con el Niño. De la primitiva Iglesia la transformó de forma más grande el hijo de Fernando el Católico, Alonso de Aragón.

En el siglo XVIII se fue dando forma a la Basílica que hoy conocemos con once torres. También se recoge en un Libro la multirud de milagros realizados entre los que encuentrra el de Calanda donde un hombre había perdido por enfermedad una pierna. Se acercó al Pilar y tras rezar ante la Virgen la recuperó sana y salva, dejando de estar mutilado. El papa Clemente XII institucionalizó la festividad que antes ya se celebraba por los pueblos. La Virgen del Pilar es Patrona de la Benemérita y dado que el 12 de octubre de 1492 se descubrió América, se puso bajo su Amparo el Descubrimiento y la Evangelización del Nuevo Mundo, es Patrona de la Hispanidad.

Otros santos y veneraciónes del 12 de octubre:

– Santos Domnina de Anazarbe y Donnino
Mártires
– San Hedisto
Mártir
– San Félix IV
Papa
– Santos Félix, Cipriano y 4964 compañeros
Mártires de África
– Beato José González Huguet
Sacerdote y mártir
– San Maximiliano de Celeia
Arzobispo de Lorch
– Beato Pacífico de Valencia
Religioso y mártir
– San Rotobaldo II de Pavía
Obispo
– Beato Román Sitko
Sacerdote y mártir
– San Serafín de Montegranario
Religioso
– BeatoTomás Bullaker
Mártir

Fuentes:

santodeldia.net

cope.es

es.wikipedia.org

El Santo Nombre

Santa María Faustina Kowalska

Destacado

Santa María Faustina Kowalska


Sor Faustina nació en el año 1905 en la aldea de Glogowiec, cerca de Lodz, como la tercera de diez hermanos en la familia de Kowalski. Desde pequeña se destacó por el amor a la oración, laboriosidad, obediencia y sensibilidad ante la pobreza humana. Su educación escolar duró apenas tres años. Al cumplir 16 años abandonó la casa familiar para trabajar de empleada doméstica en casas de familias acomodadas. A los 20 años entró en la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, donde ­ como Sor María Faustina ­ vivió 13 años cumpliendo los deberes de cocinera, jardinera y portera. Su vida, aparentemente ordinaria, monótona y gris, se caracterizó por la extraordinaria profundidad de su unión con Dios. Desde niña había deseado ser una gran santa y, en consecuencia, caminó hacia este fin colaborando con Jesús en la obra de salvar a las almas perdidas, hasta ofrecerse como sacrificio por los pecadores. Los años de su vida conventual estuvieron marcados, pues, por el estigma del sufrimiento y las extraordinarias gracias místicas.


La misión de sor Faustina consiste en 3 tareas:

Acercar y proclamar al mundo la verdad revelada en la Sagrada Escritura sobre el amor misericordioso de Dios a cada persona.

­ Alcanzar la misericordia de Dios para el mundo entero, y especialmente para los pecadores, por ejemplo a través de la práctica de las nuevas formas de culto a la Divina Misericordia, presentadas por el Señor Jesús: la imagen de la Divina Misericordia con la inscripción: Jesús, en ti confío, la fiesta de la Divina Misericordia, el primer domingo después de la Pascua de Resurrección, la coronilla a la Divina Misericordia y la oración a la hora de la Misericordia (las tres de la tarde). A estas formas de la devoción y a la propagación del culto a la Divina Misericordia el Señor Jesús vinculó grandes promesas bajo la condición de confiar en Dios y practicar el amor activo hacia el prójimo.

La tercera tarea es inspirar un movimiento apostólico de la Divina Misericordia que ha de proclamar y alcanzar la misericordia de Dios para el mundo y aspirar a la perfección cristiana siguiendo el camino trazado por la beata sor María Faustina. Este camino es la actitud de confianza de niño hacia Dios que se expresa en cumplir su voluntad y la postura de caridad hacia el prójimo. Actualmente este movimiento dentro de la Iglesia abarca a millones de personas en el mundo entero: congregaciones religiosas, institutos laicos, sacerdotes, hermandades, asociaciones, distintas comunidades de apóstoles de la Divina Misericordia y personas no congregadas que se comprometen a cumplir las tareas que el Señor Jesús transmitió por sor María Faustina.

Sor María Faustina manifestó su misión en el Diario que escribió por mandato del Señor Jesús y de los confesores. Registró en él con fidelidad todo lo que Jesús le pidió y describió todos los encuentros de su alma con Él. Secretaria de mi más profundo misterio ‹dijo el Señor Jesús a sor María Faustina‹ tu misión es la de escribir todo lo que te hago conocer sobre mi misericordia para el provecho de aquellos que leyendo estos escritos, encontrarán en sus almas consuelo y adquirirán valor para acercarse a mí (Diario 1693). Esta obra acerca de modo extraordinario el misterio de la misericordia Divina. Atrae no solamente a la gente sencilla sino también a científicos que descubren en ella un frente más para sus investigaciones. El Diario ha sido traducido a muchos idiomas,por citar algunos: inglés, alemán, italiano, español, francés, portugués, árabe, ruso, húngaro, checo y eslovaco.

El 18 de abril de 1993 el Papa Juan Pablo II beatificó a nuestra Sor Faustina Kowalska en la Basílica de San Pedro en Roma. Fue en el primer domingo de Pascua, en el cual, según el pedido expreso de Jesús a Sor Faustina, debía celebrarse la Fiesta de la Misericordia. Y la beatificó precisamente Juan Pablo II, quien siendo aún arzobispo de Cracovia, llevó adelante el proceso arquidiocesano como paso previo a los procesos romanos.

El 30 de abril de 2000, el Santo Padre Juan Pablo II, canonizó a Sor Faustina, en la Basílica de San Pedro, frente a 200.000 devotos de la Divina Misericordia.


Oración para alcanzar gracias por medio de la beata Sor Faustina

Oh Jesús, que hiciste de la beata Faustina una gran devota de tu infinita misericordia,
concédeme por su intercesión, si fuere esto conforme a tu santísima voluntad, la gracia de …………………………, que
te pido. Yo, pecador/a, no soy digno/a de tu misericordia, pero dígnate mirar el espíritu de entrega y sacrificio de Sor Faustina
y recompensa sus virtudes atendiendo las súplicas que a través de ella te presento confiando en tí.
Padre nuestro…
Ave María…
Gloria…

Santa Faustina, ruega por nosotros.

Fuentes: catholic.net

El Santo Nombre

Santo Domingo de Guzmán

Destacado

Caleruega, 1170 – Bolonia, 1221

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra: Santo Domingo ...
Festividad: 8 de agosto Fundador de la Orden de los Predicadores Fecha canonización: 13 de julio de 1234 por Gregorio IX Nacionalidad: española Patrón: astrónomos, científicos, República Dominicana, personas acusadas falsamente.

Religioso español fundador de la orden de los predicadores, también conocida como orden dominicana o de los dominicos. Canónigo regular de Osma, en 1203 tuvo que acompañar a su obispo en una embajada a Dinamarca. Impresionado por el adelanto de la herejía albigense, no quiso tomar parte en la cruzada guerrera decidida por el papa e insistió en su predicación pacífica entre los albigenses. El monasterio de religiosas fundado por él en Prouille (1206) se convirtió en el centro espiritual y material de su acción. Tras rechazar varios obispados, en 1215 reunió algunos compañeros y obtuvo del papa Honorio III la confirmación de su fundación (22 de diciembre de 1216) y de su título propio de «predicadores» (21 de enero de 1217). El 15 de agosto de 1218 dispersó a sus dieciséis religiosos por París, Madrid, Bolonia y Roma y se dedicó a la predicación y a la organización de su orden, que tomó su forma definitiva en el primer capítulo general de Bolonia (1220), que le dio un estatuto original de pobreza mendicante, independiente de la franciscana. En 1221 Domingo dividió su orden en ocho provincias. Fue canonizado en 1234 por Gregorio IX.

Santo Domingo de Guzmán realizó estudios de teología y filosofía en Palencia entre 1184 y 1194, y antes de concluirlos fue nombrado subprior del capítulo de los canónigos regulares de Osma (Soria). En 1203 acompañó al obispo Diego de Acevedo en un viaje diplomático a Dinamarca para concertar la boda del infante Fernando, hijo de Alfonso VIII de Castilla, con una princesa danesa. En el transcurso del viaje fue testigo de la propagación de la herejía albigense en el Languedoc (sur de Francia), por lo que de vuelta a España se unió a los legados del papa Inocencio III enviados para convertir a los herejes.

En 1206 fundó el monasterio para conversas albigenses de Prouille (cerca de Franjeaux, Francia), a las que puso bajo la regla agustiniana. Tas el asesinato de su legado Pedro de Castelnau en 1208, el papa Inocencio III organizó una cruzada contra los albigenses (1209-1213); Santo Domingo de Guzmán se negó a participar en ella e insistió en la predicación como único medio para erradicar la herejía. Para ello organizó su actividad a partir del monasterio de Prouille, que fue reconocido posteriormente por el papa. En 1215, y con la participación de Foulques, obispo de Toulouse, organizó un grupo con varios compañeros con el propósito de formar una congregación que se dedicase a la predicación y a la enseñanza.

Ese mismo año, tras fundar una casa en Toulouse que había sido cedida por Pedro de Seila, marchó a Roma durante la celebración del III Concilio de Letrán para obtener del papa Honorio III la confirmación de su fundación. Además de ésta, que le fue otorgada en diciembre de 1216, Domingo de Guzmán consiguió para la congregación el título de “predicadores” en enero del año siguiente. Una vez instruidos los dieciséis integrantes de la orden, en 1218 los distribuyó entre las ciudades de París, Madrid, Bolonia y Roma con el fin de que continuasen la obra. En la capital italiana la orden se estableció inicialmente en San Sixto y posteriormente fue trasladada a Santa Sabina (1219).

Domingo, mientras tanto, se dedicó a la organización de la congregación, que celebró su primer capítulo general en 1220 en Bolonia, y en el transcurso del cual le otorgó un estatuto original de pobreza mendicante basado en la legislación de la Orden de Grandmont. Al año siguiente, motivado por el crecimiento de la congregación, convocó el segundo capítulo general de la orden, durante el cual la dividió en ocho provincias y organizó una campaña de predicación en Lombardía (Italia). Falleció en Bolonia de regreso de un viaje a Venecia; sus restos yacen en una capilla de la iglesia del convento dominico de Bolonia. Fue canonizado por Gregorio IX por medio de la bula Fons sapientae el 3 de julio de 1234. Su fiesta se celebra el 8 de agosto.

Santo Domingo de Guzmán fue un buen orador sagrado; se le atribuyen, aunque con poco fundamento, algunos escritos. El papa le confió el cargo de lector, consistente en la censura de los escritos y en la interpretación de las Escrituras. Presidió sus esfuerzos la idea de que las herejías debían combatirse mediante la predicación; así hizo con los albigenses o cátaros, que, apoyados por los nobles franceses, sostenían la naturaleza maléfica del cuerpo, a la que era preciso vencer mediante una extrema austeridad. A tales ideas quiso oponer no las armas sino la palabra de predicadores que por un lado tuviesen una sólida formación teológica universitaria, y por otro manifestasen en su persona y en el modo de vida su espiritualidad y su renuncia a lo mundano. Junto con San Francisco de Asís, Santo Domingo de Guzmán protagonizó así una revolución religiosa decisiva para la evolución del espíritu medieval y aun de la misma Iglesia.

Fuentes: biografiasyvidas.com

Imagen: santavirgen.blogspot.com

San Francisco de Asís

Destacado

4 de Octubre

San Francisco de Asís fue un hombre italiano que renunció a una vida de riqueza y fiestas para dedicar amor y cuidado a todas las criaturas. De una juventud de viajes y fiestas, él fue para una vida simple, enfocado en Dios y al prójimo. Para él, no había distinción entre las personas y los animales. Todos merecían su respeto y su ayuda en momentos de dificultad. Descubre abajo la poderosa oración de San Francisco de Asís y pide por paz en momentos difíciles.

Por causa de su amor por la naturaleza, él se convirtió en el santo patrono de los animales y del medio ambiente. La oración de San Francisco de Asís es una verdadera poesía que trasciende cualquier religión y permite a todos conectarse con el ideal de humanidad.

Oración de San Francisco de Asís

“Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.
Donde haya odio, ponga yo amor;
Donde haya ofensa, ponga yo perdón;
Donde haya discordia, ponga yo unión;
Donde haya duda, ponga yo la fe;
Donde haya error, ponga yo verdad;
Donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
Donde haya tristeza, ponga yo alegría;
Donde haya tinieblas, ponga yo luz.
Oh Maestro, que no busque yo tanto
ser consolado como consolar;
ser comprendido como comprender;
ser amado como amar.
Porque dando se recibe,
perdonando se es perdonado,
y muriendo se resucita a la vida eterna.”

Aquí, “El pobre de Asís” en PDF

Para tener aún más protección de este santo tan popular, tengas una imagen de él en tu casa y dedique algunos momentos de tu día reflexionando sobre tus acciones. La oración de San Francisco de Asís tiene su esencia: el altruismo.

Al emanar el bien para los otros y para el universo, recibimos de vuelta energía positiva, vibraciones especiales y así logramos conquistar nuestros objetivos y vivir de manera equilibrada, teniendo como el centro de nuestras vidas aquel sentimiento que todo puede: el amor. Busques poner un toque de él en todo lo que hagas, y percibas que los resultados serán más positivos para ti y para todos los que te rodean. ¡Experimente este sentimiento maravilloso y veas los cambios reales ocurriendo delante de ti!

Oación por la Serenidad de San Francisco de Asís

Alma piadosa que en vida socorrió a los menos afortunados,
Oh tú san Francisco de Asís que alcanzó la dicha
De nuestro señor Jesucristo.


Hoy, hincado ante tu túnica, pido con clemencia
Que me concedes esa espiritualidad tuya que
Me ayudará a alcanzar la serenidad que solo da
El reino de los cielos.


No me desampares en el trayecto
Pues si tu guía yo me extraviaría.
Amén.

Oración a San Francisco para pedir un milagro

Piadoso y benevolente san Francisco de Asís,
Hoy clamo en tu nombre que, con tus dones otorgados por Dios,
Intercedas para con mi figura y me otorgues aquello que
Solo tú con tus dotes puedes obsequiar.


Sálvame en estos momentos de desconcierto y
Prometo ser siempre tu servidor hasta el final.
Amén.

Oración por la paz de San Francisco

Amado san Francisco de Asís,
El día de hoy elevo mi voz en tu nombre para pedirte
Que me permitas gozar de esa paz interior que renació
En tu corazón cuando vivías.

De esta forma, yo podré difundir la fe del Señor
A los demás y ellos retomarán el camino verdadero
Por el cual deberán transitar.

Haz que la paz me acompañe siempre y
Que los míos también gocen de este poderoso don.
Amén.

Oraciones a San Francisco de Asís para los animales

Este santo también es benefactor de los animales, muy conocido por sus milagros para estos seres vivientes. La fe para la curación de las mascotas ha sido de tal manera que es muy solicitado para estos favores.

Oración por los animales

Bendito seas, Dios Todopoderoso,
creador de todos los seres vivos.
En el quinto y sexto días de la creación,
Tú creaste peces en los mares,
aves en el aire y animales en la tierra.

Tú inspiraste a San Francisco para que considerara a todos los animales
como sus hermanos y hermanas.
Te pedimos que bendigas a este animal.
Por el poder de Tu amor,
permite que [el animal] viva según Tu deseo.

Siempre serás alabado
por toda la belleza de Tu creación.
¡Bendito seas, Dios Todopoderoso,
en todas Tus criaturas!
Amén.

Oración por las mascotas enfermas

Querido san Francisco de Asís,
Hoy acudo ante ti con un profundo suplico
Ya que mi mascota atraviesa por horas de desidia
Y desconcierto pues un grave mal aqueja su alma.

Oración por las mascotas perdidas


Ella es mi fiel compañera y tú, como fiel amante de los animales,
Sé que conoces lo importante que es para mí.


Por favor acude en su salvación y sana
Su mal que yo lo sabré agradecer
Con una profunda fe.
Amén. 

Tú que eres aquél que hace
Que los animales se acerquen a tu figura.
Tú que cuidabas con compasión a las bestias salvajes
Y acariciabas sin descanso a mascotas enfermas
Y las sanabas con tu don espiritual.

Ante ti, san Francisco de Asís, acudo desesperado
Para rogarte que me ayudes a encontrar a mis mascota
Que se ha alejado de mi presencia.

Solo tú puedes comprender el suplico que hoy vivo
Y sé que con tu mediación yo lo podré encontrar.
Amén. 

ayudamistica.com

rincondelafe.com

oracionesmilagrosass.net

Santos Ángeles Custodios

Destacado

2 de octubre

¿Por qué no se debe poner nombres a los Ángeles Custodios?
Ángeles custodios

Nuestros Guardaespaldas Celestiales

¿Quiénes son los ángeles custodios?

Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma a este respecto San Jerónimo: “Grande es la dignidad de las almas cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia”.

En el antiguo testamento se puede observar cómo Dios se sirve de sus ángeles para proteger a los hombres de la acción del demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando Elías fue alimentado por un ángel (1 Reyes 19, 5.)

En el nuevo testamento también se pueden observar muchos sucesos y ejemplos en los que se ve la misión de los ángeles: el mensaje a José para que huyera a Egipto, la liberación de Pedro en la cárcel, los ángeles que sirvieron a Jesús después de las tentaciones en el desierto.


La misión de los ángeles custodios es acompañar a cada hombre en el camino por la vida, cuidarlo en la tierra de los peligros de alma y cuerpo, protegerlo del mal y guiarlo en el difícil camino para llegar al Cielo. Se puede decir que es un compañero de viaje que siempre está al lado de cada hombre, en las buenas y en las malas. No se separa de él ni un solo momento. Está con él mientras trabaja, mientras descansa, cuando se divierte, cuando reza, cuando le pide ayuda y cuando no se la pide. No se aparta de él ni siquiera cuando pierde la gracia de Dios por el pecado. Le prestará auxilio para enfrentarse con mejor ánimo a las dificultades de la vida diaria y a las tentaciones que se presentan en la vida.

Muchas veces se piensa en el ángel de la guarda como algo infantil, pero no debía ser así, pues si pensamos que la persona crece y que con este crecimiento se tendrá que enfrentar a una vida con mayores dificultades y tentaciones, el ángel custodio resulta de gran ayuda.


Para que la relación de la persona con el ángel custodio sea eficaz, necesita hablar con él, llamarle, tratarlo como el amigo que es. Así podrá convertirse en un fiel y poderoso aliado nuestro. Debemos confiar en nuestro ángel de la guarda y pedirle ayuda, pues además de que él nos guía y nos protege, está cerquísima de Dios y le puede decir directamente lo que queremos o necesitamos. Recordemos que los ángeles no pueden conocer nuestros pensamientos y deseos íntimos si nosotros no se los hacemos saber de alguna manera, ya que sólo Dios conoce exactamente lo que hay dentro de nuestro corazón. Los ángeles sólo pueden conocer lo que queremos intuyéndolo por nuestras obras, palabras, gestos, etc.

También se les pueden pedir favores especiales a los ángeles de la guarda de otras personas para que las protejan de determinado peligro o las guíen en una situación difícil.
El culto a los ángeles de la guarda comenzó en la península Ibérica y después se propagó a otros países. Existe un libro acerca de esta devoción en Barcelona con fecha de 1494.


Cuida tu fe

Actualmente se habla mucho de los ángeles: se encuentran libros de todo tipo que tratan este tema; se venden “angelitos” de oro, plata o cuarzo; las personas se los cuelgan al cuello y comentan su importancia y sus nombres. Hay que tener cuidado al comprar estos materiales, pues muchas veces dan a los ángeles atribuciones que no le corresponden y los elevan a un lugar de semi-dioses, los convierten en “amuletos” que hacen caer en la idolatría, o crean confusiones entre las inspiraciones del Espíritu Santo y los consejos de los ángeles.

Es verdad que los ángeles son muy importantes en la Iglesia y en la vida de todo católico, pero son criaturas de Dios, por lo que no se les puede igualar a Dios ni adorarlos como si fueran dioses. No son lo único que nos puede acercar a Dios ni podemos reducir toda la enseñanza de la Iglesia a éstos. No hay que olvidar los mandamientos de Dios, los mandamientos de la Iglesia, los sacramentos, la oración, y otros medios que nos ayudan a vivir cerca de Dios.

Oraciones

¡Oh bienaventurados ángeles de la guarda!
Custodios de la vida, esperanza y la integridad
De los que en Dios confiamos.

Protéjanme en todo momento y no dejen que
Nada malo me ocurra y aléjenme de la oscuridad
Que atisba mi entorno.

No se separen nunca de mi lado y auxílienme cuando
La ocasión lo amerite.

En sus manos yo coloco mi vida.
Amén.

Oración para la prosperidad

¡Oh santos ángeles milagrosos!
Ustedes que luchan de manera incansable por el
Bienestar de los mortales.

Hoy, ante la figura del Señor, yo coloco
Mi futuro y os ruego con devoción que permitan
Que en cada aspecto de mi vida pueda yo gozar
De la dicha de la prosperidad del reino de los cielos.

No dejen que el desconcierto forme parte de mí en estas horas.
Les pido, además, que procuren el resguardo de
Los que me rodean diariamente.
Amén.

Texto:catholic.net

oracionesmilagrosass.net

Imagen: matermundi.tv

Desde la ermita interior

Destacado

Listado de textos

Extraídos de elsantonombre.org (Hasta agosto 2019)

  1. ¿Cómo se pide?
  2. Abandonar el temor
  3. Acerca de lo real
  4. Acerca del pensamiento
  5. Afán de perfección
  6. Algo sobre la acedia
  7. Algunos aspectos técnicos
  8. Aptitud para la vida interior
  9. Ascesis
  10. Ascética espiritual I
  11. Aspectos varios
  12. Buscando coherencia
  13. Celebración
  14. Compromisos
  15. Concentrar
  16. Confianza en Dios
  17. Consulta sobre la frase de la oración
  18. Criterios de acción I
  19. Cultivo
  20. Decisión del corazón
  21. Depresión
  22. Devoción
  23. Dos corrientes
  24. El bien triunfa
  25. El lugar de oración
  26. El mejor esfuerzo
  27. El mejor regalo
  28. El tamiz de la oración
  29. En torno a la meditación y el silencio
  30. Entrenar la mirada
  31. Escalando el alma
  32. Esfuerzo gustoso
  33. Establecerse en el corazón
  34. Estados internos
  35. Estarse en la acción
  36. Fe y perdón
  37. Formas de oración
  38. Fortalece tu espíritu
  39. Hesiquía y compunción
  40. Iconografía
  41. Íntima alegría
  42. Juntando hierbas
  43. La actitud del caminante
  44. La inteligencia en el corazón
  45. La meditación silenciosa
  46. La meditación silenciosa (extracto)
  47. La pertenencia del corazón
  48. La tiranía del cuerpo
  49. La vía del Nombre
  50. La voluntad de Dios
  51. La ansiedad
  52. La llave
  53. La mansedumbre
  54. La mente vagabunda
  55. La proporción necesaria
  56. Liturgia personal
  57. Lo mejor que puedas
  58. Lo que Dios nos envía
  59. Lo que es importante
  60. Lo primero
  61. Mayor conciencia
  62. Meditación y silencio II
  63. No hay prisa
  64. No resistirse
  65. Obstáculos
  66. Oración de quietud
  67. Oración en la acción
  68. Persiste
  69. Piedad
  70. Preocupación
  71. Primeras instrucciones
  72. Primeros frutos
  73. Recomenzar
  74. Reconocimiento
  75. Repentina alegría
  76. Riesgos
  77. Según tus actos
  78. Si pierdo la oración
  79. Sobre la Fe
  80. Sobre la perspectiva necesaria
  81. Sobre lecturas y esencia de la práctica
  82. Sobre un retiro solitario
  83. Sobre apostolado
  84. Tácticas
  85. Uno lleva la mirada
  86. Vigilancia
  87. Vivir en la confianza
  88. ¿Qué es la atención?
  89. Acerca del Sentido
  90. Afirmar a Cristo
  91. Alfarería
  92. Amerimnia
  93. Amor consumado
  94. Aproximación a una regla de vida
  95. Atención y latido
  96. Ayuno y oración
  97. Ayuno, soberbia y conversión
  98. Camino a la experiencia
  99. Comentario a la Regla para eremitas I
  100. Regla para eremitas II
  101. Confusión
  102. Consagrarse
  103. Contemplación y redención
  104. Cuestiones del camino
  105. Cuestión de escalas
  106. De la acción y el sentimiento
  107. De la duda y la evidencia
  108. De la existencia de Dios y la belleza
  109. De la muerte del deseo
  110. De la regla de vida
  111. Descansa en el ser
  112. Diálogos en el locutorio
  113. Dirección definitiva
  114. Dirección espiritual
  115. Donde sopla la brisa
  116. Ego y ascesis
  117. Ego
  118. El desaliento
  119. El temor y la presencia
  120. El primer monje
  121. El sermón del nuevo abad
  122. En la raíz del apremio esta el temor
  123. En línea con Su voluntad
  124. Entre la fe y la razón
  125. Entrenamiento espiritual – 1º parte
  126. Entrenamiento espiritual -2º parte
  127. Entrenamiento espiritual – 3° parte
  128. Entrevista a un eremita 1° parte
  129. Entrevista a un eremita 2° parte
  130. Equilibrio
  131. Eremitas
  132. Ese llamado profundo
  133. Estación de tránsito
  134. Experiencia de Dios
  135. Fuerza de Dios
  136. Fundamentos de la jornada
  137. Gracia y libertad
  138. Guardia nocturna
  139. Hacia la ermita
  140. Hesicasmo Católico
  141. Iconografía interior
  142. Indicios de lo sagrado
  143. Influencias
  144. Inquietud
  145. Interpretación y tendencias
  146. Interrogantes
  147. Intruso en la familia
  148. Camino a la oración continua
  149. La cualidad de lo eterno
  150. La desdicha
  151. La fuga
  152. La herramienta del instante
  153. La oración continua y la Iglesia
  154. La respuesta que doy
  155. La verdad del corazón
  156. La Virgen y el silencio interior
  157. Las tres pasiones
  158. Llegada de los primeros monjes
  159. Lo divino y lo malo
  160. Los ojos de María
  161. Los primeros días
  162. Los primeros días II
  163. Memorias del desierto
  164. Mística del encuentro
  165. Momento en el taller
  166. Nada que temer
  167. Nativitas cordis
  168. Necesidad del Espíritu Santo
  169. No juzgarás
  170. No resistencia
  171. Nueva ortodoxia
  172. Opiniones
  173. Oración de quietud
  174. Orar siempre
  175. Orgullo y humildad
  176. Pax
  177. Pequeñas comunidades
  178. Perfección
  179. Perseverar
  180. Perspectiva
  181. Piedad
  182. Premisas de fraternidad
  183. Purificarse
  184. Reverencia
  185. Sagrada presencia
  186. Sin asideros
  187. Sobre la aceptación
  188. Sobre la depresión
  189. Trapenses
  190. Tres aspectos de la ascesis
  191. Una forma de vencer
  192. Un fuego que devora
  193. Una particular ascesis
  194. Una particular ascesis II
  195. Uno con lo sagrado
  196. Unos pocos fundamentos
  197. Vía cordis
  198. Vidas consagradas
  199. Vivir centrado en Dios
  200. Vocación
  201. La inquietud interna
  202. Sobre el pecado y la ira
  203. La fe y el contento
  204. Consagración de la jornada
  205. El incienso de nuestros actos amorosos
  206. Fortalecimiento del espíritu
  207. Cuando pronunciamos Su Nombre
  208. La búsqueda hacia lo Alto
  209. Los problemas a la luz de la fe
  210. El filtro de la mirada personal
  211. La fluidez de la inspiración del Espíritu
  212. Para dialogar con Dios
  213. Un hacer para gloria de Dios
  214. Preparación para el silencio

Santos Arcángeles: San Miguel, San Gabriel y San Rafael

Destacado

29 de septiembre

Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael - Santoral - COPE
Arcángeles San Miguel, San Gabriel, San Rafael.

Arcángel San Miguel

Miguel Arcangel | Oração de são miguel arcanjo
Arcángel San Miguel

La veneración del arcángel Miguel en el cristianismo se basa en su mayor parte en lecturas del Nuevo Testamento y adoptando las que se refieren a él en el Antiguo. Precisamente en el Apocalipsis se lee:

“Hubo un gran combate en los cielos. Miguel y sus ángeles lucharon contra el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya lugar en el Cielo para ellos. Y fue arrojado el Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él.” (Apocalipsis 12, 7-9)

Y en la Epístola de San Judas , se vincula del culto a Miguel con las tradiciones judías: “Cuando el arcángel Miguel disputaba con el diablo, la posesión del cuerpo de Moisés, no se atrevió a decir maldición sino que dijo: “El Señor te reprenda.”.

Antiguas autoridades gubernamentales y eclesiásticas reconocieron temprano las virtudes de esta criatura alada. Por ejemplo, el emperador Constantino atribuía a Miguel la derrota de sus adversarios. Por ese motivo mandó edificar cerca de Constantinopla una espléndida iglesia en su homenaje (Michaelion, en Sosthenion).

Cabe señalar también que diferentes visiones de la Virgen María incluyen alguna manifestación de la presencia del arcángel. Algunas de las apariciones atestiguadas son: la de Fátima, en el año 1916, que atestiguó haber visto al ángel arrodillarse lamentando el escepticismo de los incrédulos y rogar oración por él y por el Señor. En una posterior aparición volvió a pedir la práctica del rezo, los sacrificios y las oraciones.

San Miguel Arcángel es uno de los arcángeles que se le representa repetidamente como el gran capitán, el líder de las huestes celestiales y el guerrero que ayuda a los hijos de Israel. Al principio de la historia de la iglesia cristiana, llegó a ser considerado como ayudante de los ejércitos de la iglesia contra los paganos y contra los ataques del Diablo.

Él guarda el secreto de la poderosa palabra por cuya expresión Dios creó el cielo y la tierra y fue el ángel que habló a Moisés en el monte Sinaí, Hechos 7:38. Las numerosas representaciones de Miguel en el arte reflejan su carácter de guerrero: se le muestra con una espada, en combate o triunfo sobre un dragón, a partir de la historia del Libro de la Revelación.

Cuando se festeja el día de San Miguel Arcángel

Celebrar la fiesta de San Miguel Arcángel en uno de sus hermosos santuarios. Es una costumbre festejar a San Miguel el día 29 de septiembre de cada año.

San Miguel Arcángel es el líder de todos los ángeles en el ejército de Dios. Es el santo patrón de los soldados, médicos, marineros, tenderos, paracaidistas, policías y enfermos.1. Cueva de San Miguel en Gargano, Italia

Cuál es la misión de San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel, en el catolicismo  romano tiene cuatro roles diferentes: el primero, él es el Enemigo de Satanás y de los ángeles caídos. San Miguel Arcángel, derrotó a Satanás y lo echo del Paraíso. En segundo lugar, es el ángel cristiano: en la hora de la muerte, San Miguel desciende y da a cada alma la oportunidad de redimirse antes de morir. El tercer papel de San Miguel es pesar las almas (de ahí que el santo sea a menudo representado sosteniendo balanzas) en el Día del Juicio. Y finalmente, San Miguel es el Guardián de la Iglesia.

Derrota de Satanás y los ángeles caídos

San Miguel es el comandante del Ejército de Dios por excelencia. Desde hace muchísimo tiempo, se le ha invocado y honrado como protector de la Iglesia. Las Escrituras lo describen como “uno de los príncipes principales” y el líder de las fuerzas del cielo en su triunfo sobre los poderes del infierno.

San Miguel derrota a Satanás dos veces, primero cuando expulsa a Satanás del Paraíso, y luego en la batalla final de los tiempos finales cuando el Anticristo será derrotado por él. El célebre hagiógrafo Albán Butler, definió el papel de San Miguel: “Quién es como Dios”, fue el grito del Arcángel Miguel cuando derrotó al rebelde Lucifer en el conflicto de las huestes celestiales.

Y cuando el Anticristo haya establecido su reino en la tierra, es San Miguel quien desplegará una vez más el estandarte de la cruz, tocará la trompeta final, atará al falso profeta y a la bestia y los arrojará por toda la eternidad en el estanque ardiente.

San Miguel es el prototipo tradicional del guerrero espiritual, un paradigma extendido a otros santos guerreros. Este conflicto contra el mal a veces puede ser visto como una batalla interior. El concepto de santo guerrero se ha extendido a otros santos católicos, comenzando con ejemplos como San Jorge y San Teodoro de Amasea.

A la hora de la muerte

San Miguel es uno de los ángeles presuntamente presentes en la hora de la muerte. Este Arcángel, es el encargado de ayudar a los moribundos y acompañar sus almas a juicio, actúa como abogado. A él se le dedican a menudo las capillas del cementerio, donde se ofrecen misas en su honor en nombre de los difuntos.

Pesando almas en el Día del Juicio Final

En la tradición católica, en el Día del Juicio San Miguel pesa las almas en base a sus obras durante su vida en la tierra. Este papel de San Miguel fue representado por Miguel Ángel en el techo de la Capilla Sixtina. En esta representación, los ángeles sostienen dos libros: el libro más pequeño de San Miguel registra los nombres de los beatos, mientras que el más grande es una lista de los condenados.

Guardián de la Iglesia

La tradición de Miguel como príncipe protector del pueblo judío fue adoptada por la Iglesia cristiana; San Miguel ha sido reconocido desde hace mucho tiempo como el protector y guardián de la Iglesia misma y como el ángel del Santísimo Sacramento.

En un discurso pronunciado en 2007, el Papa Benedicto XVI exhortó a los obispos que estaba ordenando a tomar a Miguel como modelo para dar cabida en el mundo a Dios, contrarrestando su negación y defendiendo así la grandeza del hombre, y actuando como “verdaderos ángeles custodios” de la Iglesia.

Símbolos del Arcángel Miguel

A menudo se representa a Miguel en el arte blandiendo una espada o una lanza, representando su papel como líder angélico en batallas espirituales. Otros símbolos de batalla que representan a Miguel incluyen armaduras y estandartes. El otro papel principal de Miguel como ángel clave de la muerte está simbolizado en el arte que lo representa pesando las almas de las personas en una balanza.

Culto al Arcángel Miguel

“De todos los ángeles, Miguel fue, con mucho, el más importante en la Edad Media”. Las primeras indicaciones de un culto a San Miguel se dan en el antiguo Oriente Próximo. El emperador Constantino construyó el Micael en Calcedonia en el sitio de un templo anterior. Otros santuarios estaban ubicados en manantiales curativos en Anatolia, Antioquía y Egipto.

La identificación de San Miguel con el don de la curación puede verse en Gregorio Magno dirigiendo una procesión devocional en 590 cuando la ciudad de Roma fue afligida por una plaga que mató a su predecesor. Gregorio vio una visión de San Miguel sobre el Mausoleo de Adriano. El arcángel envainó su espada, sugiriendo al Papa que el peligro había terminado. Posteriormente rebautizó el Castillo del Santo Ángel en honor de San Miguel.

La Visio Sancti Pauli, escrita a finales del siglo IV o principios del V, presenta a San Miguel como defensor de los pecadores, garante de la lluvia y, por tanto, patrono de la agricultura. Las iglesias griega, siria y copta habían venerado a San Miguel desde al menos principios del siglo VI. El culto a San Miguel estaba muy extendido en las Islas Británicas durante la Edad Media.

Veneración al Arcángel San Miguel

San Miguel Arcángel es el santo patrón de los tenderos, marineros, paracaidistas, policías y militares. La iglesia de San Miguel en Hammerfest, ubicada en Noruega, es la iglesia católica más septentrional del mundo.

Un gran número de iglesias católicas romanas en todo el mundo están dedicadas a San Miguel, desde Hammerfest, Noruega, hasta la Catarina Oeste en Brasil. La fiesta de San Miguel, el 29 de septiembre, se celebra solemnemente en muchos lugares desde el siglo V. Y muchas iglesias que honran a San Miguel están dedicadas el 29 de septiembre, por ejemplo, el Papa Bonifacio IV dedicó la Iglesia de San Miguel en Roma ese día de 610.

Leyenda de San Miguel Arcángel

Las leyendas incluyen una serie de apariciones de San Miguel, donde más tarde se construyeron santuarios o iglesias dedicadas a él. Estos incluyen el Monte Gargano en Italia a principios del siglo VI, donde el Santuario de Monte Sant’Angelo, el santuario más antiguo de Europa Occidental, está dedicado a San Miguel.

A principios del siglo VIII, San Miguel se le apareció tres veces al obispo de Avranches, San Aubert, en Normandía, Francia, y le ordenó que construyera una iglesia en la pequeña isla ahora conocida como Monte San Miguel. Durante la construcción de la iglesia se informó de varias curaciones y en el Monte de San Miguel sigue siendo un lugar de peregrinación católica.

San Miguel juega un papel como protector y guardián de la iglesia, también se han diseñado estatuas que representa la construcción de nuevas iglesias y monasterios en lugares específicos. Debido a que la mayoría de las islas monásticas se encuentran cerca de la tierra, fueron vistas como fuertes que sostienen demonios a distancia contra los ataques a la Iglesia.

Monasterios como el Monte de San Miguel, en la costa de Normandía, Francia, y el Skellig, en la costa del condado de Kerry, Irlanda, dedicado al Arcángel, son ejemplos de ello. Otra estructura notable es la del Monte de San Miguel, situado en la Bahía de los Montes, cerca de Penzance, Cornualles un impresionante castillo isleño que se asemeja al Monte San Miguel, y al que sólo se puede llegar a pie con la marea baja.

San Bernardo de Claraval recomendó la invocación de San Miguel en tiempos de tentación y dolor: “Cuando te oprima una tentación grave o una pena vehemente, invoca a tu guardián, a tu jefe, clama a él y dile: “¡Señor, sálvanos, no sea que perezcamos!

San Francisco de Asís estuvo especialmente dedicado a San Miguel y ayunó durante unos cuarenta días desde la fiesta de la Asunción hasta la fiesta de San Miguel, el 29 de septiembre. Algunas comunidades franciscanas siguen observando el período del 15 de agosto al 29 de septiembre como “Cuaresma de San Miguel”, un tiempo de ayuno y oración.

Oración a San Miguel Arcángel

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la hora de la batalla, sé nuestra salvaguarda contra la maldad y las trampas del diablo, Que Dios lo refrene, humildemente oremos y hagamos de Ti, oh Príncipe de la Corte Celestial, por el Poder de Dios arrojado al infierno, a Satanás y a todos los demás espíritus malignos que deambulan por el mundo buscando la ruina de las almas. Amén

Himnos a San Miguel Arcángel

A lo largo de los siglos, las devociones católicas a San Miguel han dado lugar a una serie de poemas e himnos. Un ejemplo es el “Himno al Arcángel San Miguel”:

Oh, ángel! Osa, oh Miguel de los grandes milagros, al Señor mi plaga.

¿Oyes? Pídele a Dios que te perdone por todo mi gran mal.

¡No te demores! Lleva mi ferviente oración al Rey, el gran Rey!

A mi alma trae ayuda, trae consuelo a la hora de su partida de la tierra.

Para encontrarme con mi alma expectante ¡Ven con muchos miles de ángeles!

Oh Soldado! Contra el mundo retorcido, malvado y militante, ven en mi ayuda en serio.

No desdeñes lo que digo! ¡Mientras yo viva, no me abandones!

A ti elijo, para que salves mi alma, mi mente, mi sentido, mi cuerpo.

Oh, tú de buenos consejos, Victorioso, triunfante, Angelical asesino del Anticristo!

Arcángel San Gabriel

Arcángel San Gabriel Oración por todos los enfermos de Cáncer
Acaángel San Gabriel

Arcángel Gabriel es un ángel que sirve como mensajero de Dios para ciertas personas. Es uno de los tres arcángeles. Gabriel es mencionado tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento de la Biblia.

Sigue leyendo este artículo de SantoPortal.com y descubre todo sobre el Arángel Gabriel, quien es, su significado, su historia y mucho más.

Quién es el Arcángel Gabriel y su significado

El Arcángel Gabriel, es el mensajero de Dios. Ángel encargado de realizar importantes anuncios tales como: la concepción de Jesús a la Virgen María. El Arcángel Gabriel significa literalmente “Dios es mi fuerza”. Se cree que es un equilibrio perfecto entre el poder masculino y la crianza femenina, el Arcángel Gabriel a menudo se refiere a él como femenino o masculino, pero muchos creen que los ángeles no tienen género.

Se cree que Gabriel es un mensajero de Dios y es considerado como el ángel más fuerte y poderoso en el reino angélico. Gabriel es el ángel que más trabaja con la humanidad, convirtiéndolo en el santo patrón de los trabajadores de la comunicación. Él es el ángel de la fuerza y la protección y te espera para ayudarte a comunicarte, especialmente con los niños, los padres, los maestros, la familia y los amigos.

Apariciones del Arcángel Gabriel

Gabriel se le aparece al profeta Daniel para explicar sus visiones. Gabriel es descrito como alguien que se parecía a un hombre, tal como él interpreta las visiones de Daniel.

Habla con Daniel mientras duerme. Después de la primera visita de Gabriel, Daniel se cansa y se enferma durante días. Gabriel más tarde visita de nuevo a Daniel proveyéndolos con más perspicacia y entendimiento en una oración contestada.

En el Nuevo Testamento, Gabriel, descrito como “un ángel del Señor”, aparece primero a Zacarías, el padre de Juan el Bautista. Le dice: “No temas, Zacarías, porque tu oración ha sido escuchada; y tu mujer Elizabeth te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijan por su nacimiento”. Lucas 1:13.

Después de que Isabel concibió y estaba embarazada de seis meses, Gabriel aparece de nuevo. El Libro de Lucas dice que fue enviado por Dios a Nazaret para visitar a la virgen casada con un hombre llamado José. Gabriel dijo a María: Salve, tú que eres muy favorecida, el Señor es contigo; bendita tú entre todas las mujeres.

No temas, María, porque has hallado gracia en Dios.

Y he aquí, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.

Será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre:

Y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”. Lucas 1:30-33

Gabriel le dijo a María que ella concebiría del Espíritu Santo y el bebé será el Hijo de Dios. Después de la Anunciación de María, ya no se habla de Gabriel.

La mención de Gabriel se repite cuatro veces en las Escrituras

Primero se le aparece a Daniel como un hombre y procede a interpretar una visión que Daniel ha tenido de un carnero con dos cuernos, el cual es vencido por un macho cabrío. Gabriel explica que el carnero es el imperio de los medos y los persas que será destruido por el macho cabrío, el rey de los griegos (Alejandro Magno). Esta visión llegó a Daniel en el año 554 a.C., mientras los israelitas estaban en cautiverio en Babilonia. La profecía se cumplió casi 200 años después.

El ángel Gabriel se le aparece de nuevo a Daniel para predecir la venida del Mesías y la destrucción de Jerusalén y su santuario.

La próxima aparición de Gabriel está registrada en Lucas 1:11-20, donde predice al sacerdote Zacarías mientras está quemando incienso en el altar del templo que su esposa dará a luz un hijo cuyo nombre será Juan.

La mención final de Gabriel se encuentra un poco más tarde en el mismo capítulo del Evangelio de San Lucas, donde se dirige a la Santísima Virgen María con la noticia de que ella será la Madre del Mesías. Así vemos que Gabriel viene como portador de buenas nuevas y como consolador y ayudante de los hombres.

La tradición cristiana sostiene que Gabriel es el ángel anónimo que habló a San José y proclamó el nacimiento de Cristo a los pastores. También se cree que es el ángel que consoló a Jesús en el Huerto de Getsemaní.

Un fresco de este ángel figura prominentemente en una capilla de la Via Appia, indicando que fue honrado muy pronto en la historia de la Iglesia. La palabra hebrea de la que deriva Gabriel significa “héroe de Dios”.

Revelaciones del Arcángel Gabriel

Gabriel enseñó al Profeta Moisés en el desierto para escribir el Libro del Génesis.

Él reveló la venida del Salvador al Profeta Daniel (Daniel 8:15-26 y 9:21-27).

Reveló a los santos Joaquín y Ana la concepción de la Virgen María.

Se le apareció a Zacarías para anunciar el nacimiento de San Juan Bautista. (Lucas 1:10-20)

oracion al arcangel gabriel
Anunciación del Arcángel Gabriel a María La Vírgen –

Atributos al Arcángel Gabriel

Los atributos de Gabriel son el Arcángel; está vestido de azul o blanco; y se le ve llevando un lirio, una trompeta, una linterna brillante, una rama del Paraíso, un pergamino o un cetro. En el arte, Gabriel es representado más comúnmente en la escena de la Anunciación.

Ocasionalmente se le cita como el que toca la trompeta de Dios para indicar el regreso del Señor a la Tierra. Sin embargo, la persona designada para esta tarea varía; diferentes pasajes citan a diferentes personas. La primera identificación conocida de Gabriel como el trompetista se remonta a 1455, representado en el arte bizantino.

Gabriel es reconocido como el santo patrón de los mensajeros, trabajadores de telecomunicaciones y trabajadores postales. Su fiesta se celebra el 29 de septiembre, junto con San Miguel y San Rafael.

Patronato del Arcángel Gabriel

Gabriel Arcángel sirve como el santo patrón de la comunicación porque el ángel Gabriel es el principal mensajero angelical de Dios. A través de la historia, Gabriel ha entregado los mensajes más importantes de Dios a la humanidad. Este gran arcángel ayuda a las personas a comunicarse bien entre sí cuando oran por la ayuda de Gabriel.

También ayuda a todas las personas cuyo trabajo involucra la comunicación, desde periodistas, trabajadores postales y de la industria de las telecomunicaciones hasta clérigos, diplomáticos y embajadores.

Sirve como santo patrón de los coleccionistas de sellos y de las personas que buscan ayuda para sus conversaciones. A diferencia de la mayoría de los santos, Gabriel nunca fue un ser humano que vivió en la Tierra, sino que siempre ha sido un ángel celestial que fue declarado santo en honor al trabajo de ayudar a la gente en la Tierra.

Otros arcángeles que también sirven como santos son Miguel, Rafael y Uriel. El trabajo de patrocinio de estos cuatro arcángeles en las dimensiones terrenales se conecta con su trabajo en el cielo. Así que, como Gabriel es el maestro comunicador del cielo, Gabriel le da poder a los humanos para que dominen las habilidades de comunicación.

Haciendo Anuncios Famosos

Dios ha escogido a Gabriel para hacer sus anuncios más importantes durante los momentos claves de la historia, dicen los creyentes. Esos anuncios incluye decirle a la Virgen María que ella servirá como la madre de Jesucristo durante su encarnación en la Tierra, proclamando que Jesucristo ha nacido en la primera Navidad, y dictando el texto del Corán al profeta Mahoma.

Durante muchos de los anuncios atribuidos a Gabriel en los textos religiosos, Gabriel presenta un mensaje desafiante con confianza, autoridad y paz, instando a la gente a confiar en el poder de Dios al responder al mensaje. Los mensajes que Dios asigna a Gabriel para que los entregue a menudo estiran la fe de la gente de alguna manera significativa.

Gabriel es un ángel bondadoso que, sin embargo, a menudo tiene que tranquilizar a la gente para que no tengan miedo cuando se encuentren con él. Ya que Gabriel tiene una pasión por la santidad, la energía angélica de Gabriel es intensa y la gente a menudo siente esa intensidad en la presencia de Gabriel.

La manera más común en que Gabriel se comunica con la gente en forma regular es a través de los sueños, ya que esa es una forma no amenazante para muchas personas de recibir mensajes angelicales.

Como el Arcángel Gabriel anima a la gente a crecer espiritualmente

Cuando Gabriel le da poder a la gente para mejorar sus habilidades de comunicación, la meta final de Gabriel es que la gente se acerque más a Dios en el proceso. Gabriel guía a los ángeles que trabajan dentro del rayo de luz blanca, que representa la pureza, la armonía y la santidad.

Exhorta a la gente a descubrir y cumplir los propósitos de Dios para sus vidas. La comunicación clara es una herramienta valiosa para hacerlo. Gabriel despeja la confusión, empoderando a la gente para que se entiendan a sí mismos, a Dios y a otras personas en formas más profundas.

A medida que Gabriel muestra las señales de comunicación a las que la gente debe prestar más atención, las personas reconocerán las formas específicas en que pueden cambiar para dejar atrás los hábitos poco saludables y desarrollar hábitos más saludables con un propósito determinado.

Así que si la gente se está comunicando con ira destructiva, por ejemplo, Gabriel les ayudará a darse cuenta de eso y les animará a aprender a manejar su ira de una mejor manera. Si la gente está demasiado preocupada por crear una cierta impresión cuando se comunican con otros, por ejemplo, Gabriel les instará a que dejen de fingir y sean fieles a sí mismos y auténticos con otros.

Como el ángel del agua, Gabriel promueve la reflexión en la vida de las personas para que puedan ver más claramente qué pecados están interfiriendo con ellos, alcanzando su pleno potencial dado por Dios. Gabriel anima a la gente a confesar esos pecados a Dios a través de una comunicación abierta y honesta, a aceptar el perdón de Dios, y luego a alejarse de los pecados y acercarse a Dios.

Ya que las disciplinas espirituales como la oración y la meditación ayudan a las personas a desarrollar una mejor comunicación con Dios y a crecer espiritualmente en el proceso – Gabriel a menudo desafía a las personas a orar o meditar más.

Como el Arcángel Gabriel ayuda a los padres

Gabriel ayuda a los padres a crecer en su fe a través de sus experiencias en la crianza de sus hijos. Cuando la gente ora por ayuda para ser padres y Gabriel responde, Gabriel hace más que simplemente ofrecer guía para la situación inmediata; Gabriel ayuda a los padres a aprender lecciones espirituales de lo que están pasando con sus hijos.

Fiesta en honor al Arcángel Gabriel

La fiesta de Gabriel fue incluida en el calendario romano en 1921, para ser celebrada el 24 de marzo, el día antes de la fiesta de la Anunciación.  En 1969, la fiesta de Gabriel Arcángel fue cambiada al 29 de septiembre para una celebración combinada con los Arcángeles Miguel y Rafael.

Oración al Arcángel Gabriel

Oh, Beato Arcángel Gabriel, te suplicamos que intercedas por todos nosotros y nos ayudes a resolver todas nuestras necesidades ante el trono de la Divina Misericordia, para que tú que diste a conocer a María el Misterio de la Encarnación, a través de tus oraciones e intercesión en el cielo, nos obtengas los beneficios del cielo para que podamos cantar la alabanza de Dios por siempre en la tierra de los vivos. Amén

Arcángel San Rafael

Tobías y el ángel por Eduardo Rosales Gallinas

¿Qué significa el nombre del arcángel Rafael?

El nombre del arcángel Rafael significa “Curación de Dios”. Su nombre no solo se refiere a la salud del cuerpo, sino también a la salud del alma. Su nombre, y las historias bí­blicas donde es mencionado, han dado a San Rafael arcángel el papel de sanador. Representa el aspecto de Dios que ayuda al ser humano a mantener el balance de las emociones y la salud del cuerpo.

¿Cuáles son los atributos del arcángel Rafael y qué significan?

El arcángel Rafael casi siempre es representado en como un peregrino. Esta imagen es una referencia a la historia bí­blica de Tobí­as, que también apoya la idea de San Rafael Arcángel como sanador.

El bastón o cayado que lleva representa la voluntad y el apoyo espiritual necesarios para recorrer el camino de la vida. También representa autoridad espiritual que desví­a y transforma las influencias negativas.

Muchas veces está vestido de verde, el color de la naturaleza, la esperanza y la regeneración. Todas estas cualidades apoyan la curación del ser humano y de la Tierra. Por eso a San Rafael Arcángel también se le asocia con la ecología y la protección de la Madre Tierra y sus criaturas.

Se le representa también con un pez o dos, otra referencia a la historia bíblica de Tobías. El pez simboliza la vida y regeneración espiritual.

El arcángel Rafael, patrón de los enfermos y los hospitales

San Rafael es el patrón de los enfermos y los hospitales por ser el ángel que trae a los seres humanos la energía sanadora de Dios. Hace al ser humano recordar que el cuerpo es un importante instrumento para el espíritu, y por eso debe cuidarse con gran amor y atención.

Es también el santo patrón de los ciegos, de los encuentros fortuitos, de las enfermeras, de los médicos y de los viajeros. San Rafael Arcángel tiene mucha compasión por todos los seres, especialmente las personas que tienen algún mal físico, mental, emocional o espiritual. Se le puede pedir su intercesión para sanar las enfermedades y males de todo tipo, contra las adicciones, y para mantener sanos y salvos a los seres amados.

El arcángel Rafael en los textos religiosos

El arcángel Rafael es mencionado en el Libro de Tobías, un libro del Antiguo Testamento que es parte del canon bíblico de las iglesias Ortodoxa y Católica. También aparece en la Biblia Septuaginta, en el mismo libro.

Se asume que es uno de los arcángeles que menciona el Apocalipsis 8:2 cuando dice “Y vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios, a los cuales se les dieron siete trompetas.”

Su identidad como sanador de la Tierra proviene de su historia en el Libro de Enoc, que cuenta que San Rafael sanó la tierra cuando fue profanada por los pecados de los ángeles caídos.

A San Rafael Arcángel también se le identifica con el ángel que movía las aguas de la piscina de Bethesda que menciona el Evangelio de Juan.

El arcángel Rafael en el islam

En el islam, al arcángel Rafael se le llama Israfel. Es reconocido como uno de los grandes arcángeles. Según el Hadith, una colección de textos acerca del profeta Mahoma, Rafael será el ángel encargado de dar la señal el dí­a del Juicio Final.

Según el Corán, ha estado en espera de las órdenes de Alá¡ para llevar a cabo esta labor. El Corán dice en el capítulo 69 (Al Haqqah) que el primer sonido de la trompeta lo destruirá todo, y en el capítulo 36 (Ya Sin) dice que los humanos que han muerto regresarán a la vida con el segundo sonido.

Según la tradición islámica, el arcángel Rafael es un gran músico que canta alabanzas a Dios en más de 1,000 idiomas distintos.

El arcángel de la curación

El arcángel Rafael representa la sanación y purificación del alma y el cuerpo. Guí­a al ser humano a dejar atrás todo lo negativo que ha acumulado a través de su vida y a aceptar “la curación de Dios”, como indica su nombre. Intercede y aboga por que los seres humanos puedan liberarse de su pasado y retomar el camino de la vida con una nueva visión del futuro llena de esperanza y regeneración.

San Rafael ayuda a los enfermos en su transición hacia una vida nueva llena de oportunidades de crecimiento espiritual. Para aquellas personas cuyo camino en la Tierra ha llegado a su fin, otorga la oportunidad para la sanación y purificación del alma en su nueva etapa de existencia.

Oraciones a San Rafael

1. Oración de sanación

“Oh bondadoso y guía espiritual San Rafael Arcángel, yo te invoco como el patrón de aquellos que están afligidos por la enfermedad o dolencia corporal. Me dirijo a ti, implorando tu auxilio divino en mi necesidad actual (mencionar aquí la petición). Si es la voluntad de Dios, dígnate a sanar mi enfermedad, o al menos, concédeme la gracia y la fuerza que necesito para poder soportarla con paciencia, ofreciéndola por el perdón de mis pecados y por la salvación de mi alma. Enséñame a unir mis sufrimientos con los de Jesús y de María y buscar la gracia de Dios en la oración y la comunión. (…)  Concédeme la gracia y la bendición de Dios y el favor que te pido por tu poderosa intercesión. Oh gran Médico de Dios, dígnate a curarme como lo hiciste con Tobías si es la voluntad del Creador. San Rafael, Recurso de Dios, Ángel de la Salud, Medicina de Dios, ruega por mí. Amén”

2. Oración para los enfermos 

Glorioso Arcángel San Rafael, medicina de Dios, guíame en este viaje de aprendizaje y purificación, ayúdame a reconocer las lecciones que me liberen de todas mis culpas, preocupaciones y pensamientos negativos. Sé guía en el camino de la salvación, en ruta al Amor Divino, para ver reflejado en toda la creación, el poder de regeneración y curación de Dios. Te ruego que seas compañero en este viaje por la vida y un apoyo constante con la autoridad que representa tu cayado. Rodéame con el verde esperanzador y sanador de tu capa, y derrama tu medicina de luz sobre todo mi ser. Gracias amado arcángel Rafael, por tu amor sanador y compañía curativa, en este sagrado peregrinaje del cuerpo, para encontrar la unión con el alma, según la voluntad divina, de manera perfecta, para el bien de todo el mundo, y bajo la gracia de Dios. Amén.

3. Oración para 21 días 

“Señor Dios, Altísimo, protector y creador del universo, permite, te imploro con mi corazón lleno de humildad, que oigas mis sencillos ruegos, que le hago en esta Oración a San Rafael Arcángel durante  21 días, para mi protección. Envíalo, con tu gracia Divina, que me proteja de todos estos males (enumerar los males o dolencias aquí) que han hecho de mi existencia una terrible calamidad, Dios, todo poderoso, presta tu sublime atención a la intercesión, que San Rafael Arcángel hace por mí, bendíceme, Dios. Amén.” 

4. Oración para el noviazgo 

Aquí un pasaje de esta extensa y bellísima oración: 

“(…) San Rafael, amante patrono de aquellos que buscan un compañero para el matrimonio, ayúdame en esta decisión suprema de mi vida. Como padrino de boda, encuéntrame para la vida a la persona cuyo carácter refleje algo de las cualidades distintivas de Jesús y María. Que sea correcta, leal, pura, sincera y noble, para que con fuerzas unidas y amor casto y desinteresado, podamos educarnos en la perfección del alma y cuerpo, como también a los hijos que Dios confiará a nuestro cuidado. (…) Amén” 

5. Oraciones de protección 

“Arcángel San Rafael, que dijiste: «Bendecid a Dios todos los días y proclamad sus beneficios. Practicad el bien y no tropezaréis en el mal. Buena es la oración con ayuno, y hacer limosna mejor que atesorar oro te suplico me acompañes en todos mis caminos y me alcances gracias para seguir tus consejos. Amén “

Aparte de otra oración de protección:

“(…) Oh gran asistente de Dios, tú que todo lo puedes hacer y a cualquier hombre puedes sanar. Te pido que veles por mi salud, para no sufrir ningún tipo de enfermedad de gravedad. Además, ruego por todos los enfermos quienes sufren de dolores e inquietudes. Para ellos solicito curas apropiadas para que logren salir adelante. Amén.”

Estos y otros santos son celebrados durante el 29 de septiembre:

San Alarico de Ufnau

San Eutiquio de Heraclea

San Fraterno de Auxerre

San Juan de Dukla

San Liudwino de Tréveris

San Mauricio de Carnoet

San Quiríaco de Palestina

San Renato Goupil

Beato Carlos de Blois

Beato Darío Hernández Morató

Beato Francisco Castelló Aleu

Beato Jaime Mestre Iborra

Beato Juan de Montmirail

Beato Nicolás de Furca Palena

Arcángeles Santos

Adaptación de los textos obtenidos de las siguientes fuentes: santoportal.com / elmundo.es / elespanol.com / aboutespanol.com/

Imágenes: cope.es / virgenmariaauxiliadora.com / pinterest.com /

Vídeo: Maga Terranal

Link de Hoy:

Abrir los sentidos espirituales

Sri Mata Amritanandamayi Devi (Amma)

Destacado

23 best Amma's Quotes images on Pinterest | Blossoms ...
Amma o Madre –

Mata Amritanandamayi Devi (en escritura devanagari: माता अमृतानन्‍दमयी), también conocida por sus seguidores como Madre (Amma) (nacida el 27 de septiembre de 1953), con el nombre de Sudhamani Idamannel en el pequeño pueblo de Parayakadavu (hoy en día prácticamente conocido como Amritapuri), cerca de Kollam, Kerala. Es reconocida mundialmente como la “Santa de los abrazos” pues lleva abrazadas a más de 35.000.000 de personas, y por su enorme obra caritativa, reverenciada por algunos como un Mahatma (Gran alma) o como una santa viva.


Cuando se le pregunta de dónde saca la energía para ayudar a tantas personas mientras dirige una enorme organización humanitaria, Amma responde:
Donde hay amor verdadero, todo se hace sin esfuerzo.

Primeros años
Amma shares personal anecdotes from her early life (2 ...

Amma nació en 1953 en Kerala, en el seno de una familia humilde de pescadores. De pequeña ya llamaba la atención por la cantidad de horas que pasaba en meditación profunda a orillas del mar. También componía canciones devocionales y a menudo la veían cantando a la divinidad con una emoción sincera. A pesar de su tierna edad, sus composiciones mostraban una extraordinaria profundidad y sabiduría. Los padres de Amma no podían entenderla. Amma lo explica así: En la India se espera que las mujeres se queden en un segundo plano. Se dice que ni siquiera las paredes deben oírlas. Mi familia no podía entender mi forma de llegar a la gente; no conocían los principios espirituales básicos.  La madre de Amma se puso enferma cuando Amma tenía nueve años y la sacaron del colegio para que ayudara en las tareas del hogar y cuidara de sus siete hermanos. Mientras recogía las sobras de comida de sus vecinos para alimentar a las vacas de su familia, Amma vio la inmensa pobreza y sufrimiento de los demás. Empezó a llevarles comida y ropa de su propia casa. Su familia, que no era en absoluto rica, la reñía y castigaba. Pero Amma no sólo siguió con su actividad, sinó que también empezó a abrazar a la gente de forma espontánea, para consolarles de sus penas. Respondiendo a su afecto, todos comenzaron a llamarla Amma (Madre). A su vez y de manera natural, ella les llamaba hijos.

Rompiendo convencionalismos

A Amma le afectó mucho el profundo sufrimiento que presenció. Según el hinduismo, el sufrimiento del individuo se debe a su propio karma, el resultado de las acciones realizadas en el pasado. Amma conoce este concepto; pero se niega a aceptarlo como una justificación para la inacción. Lo explica así:  Si el karma (destino)de un hombre es sufrir, ¿no es nuestro dharma (obligación) ayudarle a aliviar su sufrimiento y su dolor?.  Con esta convicción simple pero profunda Amma avanzó con confianza en su vida de servicio y cuidado compasivo de todos los seres. Empezó a mostrar su amor y compasión hacia todos los seres mediante su abrazo o darshan. En la comunidad de Amma no se permitía que una niña de catorce años tocara a otras personas, especialmente a los hombres. Sin embargo, a pesar de la oposición de sus padres, Amma siguió a su corazón, explicando más tarde: No veo si es un hombre o una mujer. No veo a nadie diferente a mi propio ser. Una corriente continua de amor fluye desde mí hacia toda la creación. Esa es mi naturaleza innata. La obligación del médico es tratar a los pacientes. Del mismo modo, mi obligación es consolar a los que sufren.  Amma dice que el amor que se expresa es compasión y que la compasión significa aceptar las necesidades y penas de los demás como propias. Hace más de veinte años los administradores de un orfanato le contaron a Amma que se habían quedado sin fondos. Le dijeron que, lamentablemente, pronto deberían dejar a los niños en la calle. Amma desvió el dinero que se había ahorrado para construir la primera sala de oración de su sede central en India para asumir el cuidado de los huérfanos. Así nació la ONG Embracing the World (Abrazando al Mundo).

Ashram y obra humanitariaAmma - Hugging Guru

En la actualidad el lugar de nacimiento de Amma en Kerala, India, se ha convertido en su principal ashram y sede mundial de Embracing the World. Es el hogar de más de tres mil residentes y miles de personas de todo el mundo lo visitan cada día. Amma tiene más de 50 centros repartidos por el mundo, de manera que su mensaje está disponible en casi todos los idiomas. Consulta aquí los centros internacionales.  Aunque se la suele considerar una de las líderes espirituales más importantes de la India y uno de los referentes del hinduismo, Amma dice que su religión es el amor. Nunca le ha pedido a nadie que cambie de religión, sino que reflexione sobre los principios esenciales de su propia fe y trate de vivir según los mismos. Comenta a menudo: En el mundo actual hay muchos que están dispuestos a morir por su religión, pero nadie está dispuesto a vivir según los principios de su religión. Durante los últimos quince años Amma ha sido invitada con regularidad a hablar en los foros internacionales.

En 1987, Amma unió a sus frecuentes viajes por la India, sus anuales giras mundiales transmitiendo desinteresadamente un mensaje de amor, con gran simplicidad y sabiduría.

En 1993 el Parlamento de las Religiones del Mundo, coincidiendo con su centenario, la nombró presidenta de la fe hinduista. Ofreció un discurso en la Cumbre del Milenio por la Paz Mundial de las Naciones Unidas y en 2002 se le concedió el Premio Gandhi-King a la no violencia.

En 1995 fue invitada a hablar en las celebraciones ecuménicas que tuvieron lugar en Nueva York al conmemorarse el cincuenta aniversario de las Naciones Unidas.

En agosto de 2000 fue invitada por el Secretario de la ONU a participar e intervenir en la Cumbre del Milenio por la Paz mundial

En 2006 Amma, junto al ganador del Premio Nobel de la Paz de 2005, Mohamed El Baradei, recibió el Premio Interconfesional James Parks Morton del Centro Interconfesional de Nueva York por su papel como destacada líder espiritual y humanitaria.

En octubre del 2007, Amma fue galardonada en reconocimiento a sus obras humanitarias en el Festival de cine de los derechos humanos.“Cinéma Vérité” de Paris (video) La actriz Sharon Stone le hizo entrega del premio.23

En la India los ministros de diferentes partidos acuden a ella para consultarle, los científicos le plantean dudas y las estrellas de cine le rinden homenaje.

Cada año más y más personas se sienten atraídas por Amma. A lo largo del año viaja por la India, Europa, Estados Unidos, Canadá y Japón, y visita de manera regular Australia, Sri Lanka, Singapur, Malasia, África y América del Sur. Donde sea que Amma vaya, celebra programas públicos gratuitos que incluyen una charla, cantos devocionales y una meditación guiada. En sus charlas  ofrece palabras de sabiduría y orientación para la realización personal y sobre los asuntos más preocupantes de nuestro tiempo. Concluye cada programa abrazando a todas las personas que han asistido al evento. Este acto excepcional es lo que se ha convertido tanto en un catalizador como en el símbolo de un movimiento que se hace más fuerte cada día.

Eventos internacionales

AMMA PARIS – ETW France – Amma
Amma en París- ETW FRANCE

1993, Chicago: discurso en el Parlamento de las religiones del mundo en su 100 aniversario.

1995, Nueva York: participa en Interfaith Celebrations en el 50 aniversario de la O.N.U.

2000, Nueva York: dirección principal en la Cumbre de la paz del milenio, Asamblea General de la O.N.U.

2002, Ginebra: dirección principal en la Iniciativa global de la paz de las Mujeres Religiosas Líderes espirituales de la O.N.U.

2002, Ginebra: Premio Gandhi King, a la no violencia.

2004, Barcelona, discurso en el Parlamento de las religiones del mundo “Que la paz y la felicidad prevalezcan”4(vídeo).

2006, Nueva York, premio James Parks Morton Interfaith “Comprensión y Colaboración entre Religiones”

2009 Embracing Kenya (español) (vídeo)

“Darshan – El Abrazo”, la película

Película basada en la vida de Amritanandamayi fue presentada oficialmente en el Festival de Cine de Cannes 2005. Jan Kounen, es su director. Manuel De La Roche de Francia, es el productor. Jan Kounen y su equipo comenzaron a rodar la película en el 2003 durante la celebración del Amritavarsham50 , el 50 cumpleaños de Amritanandamayi en Kochi. El equipo viajó también con Amritanandamayi en su gira india e internacional para completar la película. Sobre la película, el director ha comentado “cuando comencé el proyecto y comenzamos a filmar pensé ‘Amma es una buena persona que hace cosas buenas, a cambio yo también puedo hacer algo bueno por ella’. Pero al final, me he dado cuenta de que en realidad yo he sido el que ha recibido el mayor regalo al hacer está película sobre ella”.

“Darshan – El Abrazo”, se estrenó en cines comerciales en España el 2 de febrero de 2007.

Documental sobre Amma- Dharshan – El abrazo

Gira de Amma por USA 2018

Hermosos momentos de Amma en la Gira por USA 2018

Gira de Amma por Europa 2019

Amma en Europa

Fuentes: https://www.amma-spain.org/es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Mata_Amritanandamayi

Imagen: pinterest.com / oprah.com / hinduimswayofline.org/ etw-france.org

San Cosme y San Damián

Destacado

Santoral 26 de septiembre

San Cosme y San Damián, Mártires – CRONICA DEL NOA

Los dos hermanos estudian medicina. Ejercen su profesión con los más necesitados. Su Fe les hace coherentes. Curan la salud material y se dedican a sanar los problemas espirituales

Una de las indicaciones más destacadas del Evangelio es dar gratis lo que se ha recibido gratis. Así lo debieron entender los Santos que conmemoramos en este día: San Cosme y San Damián. Su origen es muy antiguo. Pero en este caso no vamos a la Ciudad Imperial, que es Roma, sino a Egipto, de donde se les considera originarios.

Los dos hermanos estudian medicina. Sacan los estudios con facilidad. Pero chocan con la mentalidad existente, porque sus curaciones son gratis. No cobran nada y, especialmente, ejercen su profesión con los más necesitados. Su Fe les hace coherentes. Viven lo que creen. Curan la salud material y se dedican a sanar los problemas espirituales. Precisamente, sólo piden un favor a quienes les piden ayuda. A cambio quieren que les oigan hablar del Evangelio como Noticia Salvadora.

“Los dos hermanos gemelos Cosme y Damián, médicos de profesión, después que se hicieron cristianos, espantaban las enfermedades por el solo mérito de sus virtudes y la intervención de sus oraciones… Coronados tras diversos martirios, se juntaron en el cielo y hacen a favor de sus compatriotas numerosos milagros. Porque, si algún enfermo acude lleno de fe a orar sobre su tumba, al momento obtiene curación.

Muchos refieren también que estos Santos se aparecen en sueños a los enfermos indicándoles lo que deben hacer, y luego que lo ejecutan, se encuentran curados. Sobre esto yo he oído referir muchas cosas que sería demasiado largo de contar, estimando que con lo dicho es suficiente”.-

A pesar de las referencias del martirologio y el breviario, parece más seguro que ambos hermanos fueron martirizados y están enterrados en Cyro, ciudad de Siria no lejos de Alepo. Teodoreto, que fue obispo de Cyro en el siglo V, hace alusión a la suntuosa basílica que ambos Santos poseían allí.

Desde la primera mitad del siglo V existían dos iglesias en honor suyo en Constantinopla, habiéndoles sido dedicadas otras dos en tiempos de Justiniano. También este emperador les edificó otra en Panfilia.

En Capadocia, en Matalasca, San Sabas († 531) transformó en basílica de San Cosme y San Damián la casa de sus padres. En Jerusalén y en Mesopotamia tuvieron igualmente templos. En Edesa eran patronos de un hospital levantado en 457, y se decía que los dos Santos estaban enterrados en dos iglesias diferentes de esta ciudad monacal.-

En Egipto, el calendario de Oxyrhyrico del 535 anota que San Cosme posee templo propio. La devoción copta a ambos Santos siempre fue muy ferviente.

En San Jorge de Tesalónica aparecen en un mosaico con el calificativo de mártires y médicos. En Bizona, en Escitia, se halla también una iglesia que les levantara el diácono Estéfano.

Pero tal vez el más célebre de los santuarios orientales era el de Egea, en Cilicia, donde nació la leyenda llamada “árabe”, relatada en dos pasiones, y es la que recogen nuestros actuales libros litúrgicos.

Estos Santos, que a lo largo del siglo V y VI habían conquistado el Oriente, penetraron también triunfalmente en Occidente. Ya hemos referido el testimonio de San Gregorio de Tours. Tenemos testimonios de su culto en Cagliari (Cerdeña), promovido por San Fulgencio, fugitivo de los bárbaros. En Ravena hay mosaicos suyos del siglo VI y VII. El oracional visigótico de Verona los incluye en el calendario de santos que festejaba la Iglesia de España.-

Mas donde gozaron de una popularidad excepcional fue en la propia Roma, llegando a tener dedicadas más de diez iglesias. El papa Símaco (498-514) les consagró un oratorio en el Esquilino, que posteriormente se convirtió en abadía. San Félix IV, hacía el año 527, transformó para uso eclesiástico dos célebres edificios antiguos, la basílica de Rómulo y el templum sacrum Urbis, con el archivo civil a ellos anejo, situados en la vía Sacra, en el Foro, dedicándoselo a los dos médicos anárgiros.-

Tan magnífico desarrollo alcanzó su culto, por influjo sobre todo de los bizantinos, que, además de esta fecha del 26 de septiembre, se les asignó por obra del papa Gregorio II la estación coincidente con el jueves de la tercera semana de Cuaresma, cuando ocurre la fecha exacta de la mitad de este tiempo de penitencia, lo que daba lugar a numerosa asistencia de fieles, que acudían a los celestiales médicos para implorar la salud de alma y cuerpo.-

Caso realmente insólito, el texto de la misa cuaresmal se refiere preferentemente a los dichos Santos, que son mencionados en la colecta, secreta y poscomunión, jugándose en los textos litúrgicos con la palabra salus en el introito y ofertorio y estando destinada la lectura evangélica a narrar la curación de la suegra de San Pedro y otras muchas curaciones milagrosas que obró el Señor en Cafarnaúm aquel mismo día, así como la liberación de muchos posesos. Esta escena de compasión era como un reflejo de la que se repetía en Roma, en el santuario de los anárgiros, con los prodigios que realizaban entre los enfermos que se encomendaban a ellos.-

Cabría preguntarse: ¿Por qué hoy estos Santos gloriosos no obran las maravillas de las antiguas edades? Tal vez la contestación podría formularse a través de otra pregunta: ¿Por qué hoy no nos encomendamos a ellos con la misma fe, con esa fe que arranca los milagros?.-

Pero lo que conviene es que no se apague la fe, que la mano del Señor “no se ha contraído”. Y si San Cosme y San Damián continúan siendo patronos de médicos y farmacéuticos, bien podemos seguirles invocando con una oración como ésta, de la antigua liturgia hispana:

“¡Oh Dios, nuestro médico y remediador eterno, que hiciste a Cosme y Damián inquebrantables en su fe, invencibles en su heroísmo, para llevar salud por sus heridas a las dolencias humanas haz que por ellos sea curada nuestra enfermedad, y que por ellos también la curación sea sin recaída”.-

Fuentes:

es.catholic.net/

cope.es/religion/vivir-la-fe/santoral/

Imagen: cronicadelnoa.com.ar

Oraciones al Padre Pío

Destacado

Esta es la oración del Padre Pío para convocar la ...
Padre Pío orando

Oración al Señor por intercesión de San Pío de Pietrelcina

Oh Dios, que a San Pío de Pietrelcina, sacerdote capuchino, le has concedido el insigne privilegio de participar, de modo admirable, de la pasión de tu Hijo: concédeme, por su intercesión, la gracia de… que ardientemente deseo; y otórgame, sobre todo, que yo me conforme a la muerte de Jesús para alcanzar después la gloria de la resurrección.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo, como era en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén (3 veces)

Oración compuesta por San Juan Pablo II

Enséñanos, te rogamos, la humildad de corazón para estar entre los pequeños del Evangelio a quienes el Padre prometió revelar los misterios de Su Reino.

Danos una mirada de fe capaz de reconocer inmediatamente en los pobres y en los que sufren el mismo rostro de Jesús.

Sostennos en la hora del combate y de la prueba y, si caemos, haznos experimentar la alegría del sacramento del perdón.

Transmítenos la tierna devoción hacia María, madre de Jesús y nuestra.

Acompáñanos en la peregrinación terrenal hacia la Patria beata, a donde esperamos llegar también nosotros para contemplar por toda la eternidad la Gloria del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo.

Amén

Curiosidade: o Padre Pio e o número 5

Oración al Padre Pío

Bienaventurado P. Pío, testigo de fe y de amor. Admiramos tu vida como fraile Capuchino, como sacerdote y como testigo fiel de Cristo. El dolor marcó tu vida y te llamamos “Un crucificado sin Cruz”.

El amor te llevó a preocuparte por los enfermos, a atraer a los pecadores, a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del perdón.

Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida, y sigues ahora en el cielo haciendo bien e intercediendo por nosotros.

Queremos contar con tu ayuda. Ruega por nosotros.

Lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Oración por los enfermos

Santo padre Pío, ya que durante tu vida terrena mostraste un gran amor por los enfermos y afligidos, escucha nuestros ruegos e intercede ante el Padre misericordioso por los que sufren. Asiste desde el cielo a todos los enfermos del mundo; sostiene a quienes han perdido toda esperanza de curación; consuela a quienes gritan o lloran por sus tremendos dolores; protege a quienes no pueden atenderse o medicarse por falta de recursos materiales o ignorancia; alienta a quienes no pueden reposar porque deben trabajar; alivia a quienes buscan en la cama una posición menos dolorosa; acompaña a quienes pasan las noches insomnes; visita a quienes ven que la enfermedad frustra sus proyectos; alumbra a quienes pasan una “noche oscura” y desesperan; toca los miembros y músculos que han perdido movilidad; ilumina a quienes ven tambalear su fe y se sienten atacados por dudas que los atormentan; apacigua a quienes se impacientan viendo que no mejoran; calma a quienes se estremecen por dolores y calambres; concede paciencia, humildad y constancia a quienes se rehabilitan; devuelve la paz y la alegría a quienes se llenaron de angustia; disminuye los padecimientos de los más débiles y ancianos; vela junto al lecho de los que perdieron el conocimiento; guía a los moribundos al gozo eterno; conduce a los que más lo necesitan al encuentro con Dios; y bendice abundantemente a quienes los asisten en su dolor, los consuelan en su angustia y los protegen con caridad. Amén

Fuente texto: webcatolicodejavier.org

Fotos; es.churchpop.com

reginafidel.com.br

San Pío de Pietrelcina (Padre Pío)

Destacado

23 de Septiembre

Conoce la vida del Padre Pío con Mater Mundi TV
Padre Pío en oración.

El Padre Pío de Pietrelcina fue un sacerdote franciscano nacido en Pietrelcina, un pequeño pueblo de la provincia de Benevento, Italia, el 25 de mayo de 1887. Nacido en una familia muy devota, el pequeño Francesco Forgione, se convertiría en un místico que no solo podría realizar milagros de todo tipo sino que también recibiría los estigmas de Cristo.

Desde muy temprano mostró inclinación por la vida espiritual y al llegar a la adolescencia quiso consagrar su vida a Dios. Sus padres buscaron la manera de ayudarlo. Como no poseía la educación requerida para entrar a un convento, su padre viajó a Estados Unidos para ganar el dinero necesario para pagar los estudios de su hijo. Así Francesco pudo entrar a hacer su noviciado con los frailes capuchinos en Morcone, y en 1905 tomó los hábitos franciscanos y el nombre de Fra Pio, en honor al Papa Santo Pío V, patrón de Pietrelcina. En 1910 se convirtió en sacerdote.

Su vida estuvo plagada por todo tipo de enfermedades. Sufrió de gastrinteritis, fiebre tifoidea, tuberculosis, bronquitis, hernias, tumores, rhinitis, otitis y pleuritis exudativa, entre otros males. Sus enfermedades comenzaron a la vez que sus visiones y aunque pasó una parte considerable de su vida enfermo, su vida espiritual fue tan prolífica comos sus enfermedades.

https://i1.wp.com/corazones.org/liturgia/z_imagenes/a_santos/padre_pio3.jpg

El Padre Pío murió el de 23 septiembre de 1968 a los 81 años en San Giovanni Rotondo, Foggia, Italia, lugar donde pasó la mayor parte de su vida. Fue beatificado el 2 de mayo de 1999 y canonizado el 16 de junio de 2002 por el Papa Juan Pablo II en Roma.

LA PROPEDEÚTICA

Dios fue preparando a Pío de Pietrelcina. Los acontecimientos vitales extraordinarios de tan gran alcance que él tuvo que protagonizar, siempre llegan acompañados de una propedéutica anterior, como ocurrió con los niños de Fátima con la visión primera del ángel, con Santa Teresa de Jesús con su oración de unión, de quietud y éxtasis iniciales en privado, hasta llegar a sus levitaciones y transverberación; con San Francisco de Asís, quien antes de la impresión de las Llagas vivió dramas y Noches oscuras preparatorias del enorme acontecimiento, el más parecido al reservado para San Pío de Pietrelcina, que les hace más semejantes a Cristo crucificado. En 1910, Pío de Pietrelcina tuvo un éxtasis en el que sintió un dolor agudísimo en las manos y en los pies. En 1912, después de la misa sintió que le herían el corazón con un dardo de fuego, tan vivo y ardiente, que, según escribió a su director espiritual, pensó que se moría. Estos trances eran seguidos de noches oscuras del espíritu, profundas y negras, dolorosísimas. Corresponden al estadio de las Sextas Moradas de Santa Teresa.

El 30 de mayo de 1918, el Padre Pío recibe la herida de amor, que le hace exclamar: “¡Dios mío! ¡Bien mío!, ¿dónde estás? No te encuentro, no te conozco; pero no puedo dejar de buscarte, vida de mi alma, que se está muriendo! ¡Mi Dios y mi Todo! No puedo decirte otra cosa que ésta: ¿Por qué me has abandonado? Fuera de esto, yo ignoro todas las cosas. Hasta ignoro el vivir ya mi propia vida”.

UN PERSONAJE CELESTE

El 5 de agosto de 1918, confesando a sus muchachos, de repente, se sintió dominado por el terror a la vista de un personaje celeste, que se le imprimió en la inteligencia. Tenía en su mano un instrumento como una larga lámina de hierro, con una punta muy afilada rematada en fuego. El personaje lanzó el arnés con gran violencia sobre el alma de Pío, que gritó con un desgarrado lamento, pues se sintió morir. Le dijo al niño que estaba confesando que se retirase porque se encontraba mal. Su relato reproduce al pie de la letra, la transverberación de Santa Teresa de Jesús, como la describe ella en el libro de la Vida: “Me veo sumergido en un mar de fuego; la herida, que sigue abierta, continúa siempre sangrando; ella sola me mataría”. Este martirio duró, sin interrupción, hasta la mañana del día 7. Le resulta imposible decir todo lo que sufrió en este tiempo. Sentía que le arrancaban las vísceras y que eran quemadas a fuego y hierro. Desde aquel día se sintió herido de muerte experimentando en lo profundo de su alma una herida que está siempre abierta y que le hace padecer continuos espasmos.

PIES Y MANOS TRASPASADOS Y MANANDO SANGRE

El 20 de septiembre de 1918, estando en el coro después de misa, entró en un sosiego como de un dulce sueño, envuelto en un silencio total; se apoderó de él una gran paz y abandono en un despojo total. Se vio ante un misterioso personaje de cuyos pies y manos manaba abundante sangre. Su vista le llenó de terror. Se sintió morir y parecía que el corazón se le salía del pecho. Desapareció el personaje y entonces se percató de que sus manos, pies y costado estaban traspasados y manaban sangre a borbotones. El dolor, los espasmos y la confusión que le acompañan, junto al derroche de sangre que mana de sus heridas, le hacen temer morir desangrado.

El Padre Pío dice: “Oraba y el gozo y el contento crecían en mí. Un gran resplandor golpeó mis ojos y se me apareció Cristo llagado. No me dijo nada y desapareció. Cuando volví en mí, me encontré caído en tierra, llagado, sangrando las manos y los pies y el corazón y no tenía fuerzas para levantarme. Arrastrándome como pude logré llegar a mi celda, atravesando el largo corredor. Todos los padres estaban fuera del convento; me acosté y pedí ver de nuevo a Jesús. Cuando entré dentro de mí y me di cuenta, miré despacio mis llagas y prorrumpí en himnos de adoración y acción de gracias”.

LA ESTIGMATIZACIÓN COMO LA DE CRISTO

Su estigmatización tiene el mismo origen y el mismo fin que la de Cristo. El Amor. La salvación del mundo. Que los hombres lleguen al Reino de Dios. El amor al Reino: Esta es una frase fácil de pronunciar, pero difícil de entender tal cual la vive el corazón de un santo. Hoy decimos que todo puede ser amor del Reino y que todo es trabajar por el Reino y movilizamos organismos complicados, material de todas clases en favor de una idea más o menos digna. Pero a estos movimientos casi siempre les sobra nerviosismo y confusión interior. Rara vez hay en el fondo la firmeza sencilla y jugosa de la vivencia del amor. Por eso abortan o se quedan a mitad de camino tantas iniciativas emprendidas por amor del Reino, que hacen mucho ruido pero pocas transformaciones. Todo se queda en efectos humanos, resultados averiados, por la razón de que el fondo de las almas sólo lo toca Dios.

A IMAGEN DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

En agosto de 1224, Francisco se retiró con tres compañeros para ayunar cuarenta días. Durante el retiro los sufrimientos de Cristo se convirtieron en el tema de sus meditaciones. Mientras oraba tuvo la visión del serafín, y aparecieron en su cuerpo las señales visibles de las cinco llagas del Crucificado. Un día se le apareció un ángel y le dijo: “Vengo a confortarte y avisarte para que te prepares con humildad y paciencia a recibir lo que Dios quiere hacer de ti”. “Estoy preparado para lo que él quiera”, respondió. Por la mañana del 14 de septiembre, fiesta de la Santa Cruz, antes de amanecer, estaba orando de cara a Oriente, y pedía al Señor “experimentar el dolor que sentiste a la hora de tu Pasión y, en la medida de lo posible, aquel amor sin medida que ardía en tu pecho, cuando te ofreciste para sufrir tanto por nosotros, pecadores”; y también, “que la fuerza dulce y ardiente de tu amor arranque de mi mente todas las cosas, para yo muera por amor a ti, ya que tú te has dignado morir por amor a mi“. De repente, vio bajar del cielo un Serafín con seis alas. Tenía figura de hombre crucificado.

Francisco quedó absorto, sin entender nada, envuelto en la mirada bondadosa de aquel ser, que le hacía sentirse alegre y triste a la vez. Y mientras se preguntaba la razón de aquel misterio, se le fueron formando en las manos y pies los signos de los clavos, tal como los había visto en el crucificado. No eran llagas o estigmas, sino clavos, formados por la carne hinchada por ambos lados y ennegrecida. En el costado se abrió una llaga sangrante, que le manchaba la túnica y los calzones. Explicaba fray León que el fenómeno fue más palpable y real de lo que muchos creen, y que estuvo acompañado de otros signos extraordinarios corroborados por testigos, que creyeron ver el monte en llamas, iluminando el contorno como si ya hubiese salido el sol. Algunos pastores de la comarca se asustaron, y unos arrieros que dormían se levantaron y aparejaron sus mulas para proseguir su viaje, creyendo que era de día.

El Hermano León nos ha dejado con la bendición autógrafa del santo, que se conserva en Asís, una narración simple y clara del milagro. Describe el costado derecho del santo como mostrando una herida abierta por una lanza, mientras que sus manos y pies estaban atravesados por clavos negros de carne, cuyas puntas estaban dobladas hacia atrás. Después de recibir los estigmas Francisco sufrió dolores cada vez mayores en todo su cuerpo frágil, ya de por sí debilitado por la continua mortificación. La diferencia de época, inicios del siglo XIII, creyente, religioso y sacralizado, le ahorrará a Francisco lo que el positivismo racionalista del siglo XX atormentó a Pío de Pietrelcina.

https://i.pinimg.com/736x/5e/de/99/5ede99d3101341e59f8ce99a6e46edef.jpg



EL AMOR AL REINO COMO FIN

Cuando un Santo realiza una obra grande, siempre le mueve el amor al Reino. Unas veces por su elección y características de su personalidad, otras veces por pura y extraordinaria disposición divina. En uno y en otro caso el santo se sitúa allí donde sabe que pasan las almas de los hombres. Las almas y el ambiente van metidos en su carne y son los que desencadenan la acción. Cuando se trae en la carne propia un destino salvador de si mismo y de los que le rodean, la acción no puede estar pendiente de un suceso extraño que surja de improviso, pero el gran apostolado, la acción poderosa sobre las almas, sólo se ejerce desde el amor, amor que es olvido de sí, amor que es caridad de filigrana, amor que es valoración de los demás, amor que es gratitud, generosidad, donación y no búsqueda de medros ni sociales ni populares ni eclesiales, amor que no es trepa, que no es buscador de sus alabanzas y negación de las estimulaciones a los hermanos.

Dicen que para que no sucumban a las tentaciones de vanidad y es mentira, porque si hay caridad de verdad hay que saber que son más numerosas las tentaciones de desaliento que necesitan estímulo y reconocimiento, que las de vanidad. Y se sumergen en el silencio. Silencio porque la palabra que alaba nos parece que si la damos a los demás, nos la restamos a nosotros. Llega el ostracismo. Lo que no se alaba no existe, y la indiferencia, si no la malquerencia y la rivalidad, intentan eso infantilmente, que el mérito no exista. Y el apostolado, en este caso, es sólo apariencia, no realidad. Y por ese camino se acaba en el desierto.

SALVAR ALMAS

Salvar almas por el amor y con el sacrificio es muy lento costoso, angustioso y doloroso. Hay que preparar el instrumento, pulirlo, purificarlo, sanarlo, santificarlo. Sólo el instrumento identificado con el Agente de la salvación por la gracia que es Dios, puede hacer las grandes obras de Dios. De no ser así, sólo se consiguen chapuzas. Hacer milagros para atraer a la gente, u organizar actos folklóricos para que nos sigan, sería tentar a Dios. Jesús, frente a esta seducción, que tanto atraía a sus contemporáneos e incluso a sus discípulos, acepta el plan del Padre: el mesianismo doliente, profetizado por Isaías, con los medios humildes y pobres propios del Reino de Dios. Es la tentación del exhibicionismo, tan frecuente en los que están empeñados en algún apostolado. Manifestarse. Dispuestos a gestos brillantes y espectaculares, a dejarse llevar en olor de popularidad; rehuirán todo lo que sea trabajo oscuro, anónimo, abnegado, silencioso. Dispuestos a llevar la bandera, pero remisos a cargar con la cruz.

NO A LOS ÉXITOS FÁCILES

El evangelio no es la promesa de éxitos fáciles. ¿Sal o azúcar? ¿Hay que eliminar la cruz para hacer un cristianismo más fácil? “Cuando la verdadera doctrina es impopular, no es lícito buscar una fácil popularidad” (Juan Pablo II. Cruzando el umbral de la esperanza). Es la tentación que sufrirá ya en la cruz: “Baja para que creamos en ti”. “Todo esto te daré”… Si te ven sentado en un trono de oro, te seguirán los hombres mejor que si te ven en la cruz… Es la tentación de la idolatría; y la del mesianismo triunfalista, humano y terreno. Si en las otras tentaciones no ha conseguido Satanás que Cristo rebaje su mesianismo al simple materialismo de un reformador social, o al brillo de un milagrero, intenta ahora que se limite al puro poder humano. Que se contente con el mundo y se olvide de las almas: Da mihi coetera, animas tolle”. Los reinos de la tierra están fundados en la fuerza y se mantienen con la mentira. ¿Cuántas veces se ha creído que el poder, el dinero, el dinero, eran caminos apostólicos?

PAGAR EL PRECIO

Pero no vamos a ser tan ingenuos de pensar que las multitudes que llenaban la plaza de San Pedro hasta el Tíber eran movidas por la veneración de las llagas del Padre Pío. Son los innumerables milagros suyos, los favores que las almas han recibido y reciben. Después de multiplicar los panes el pueblo de Israel quiso aclamar Rey a Jesús. Pero son menos lo que le siguen desinteresadamente y se detienen a pensar que tantos milagros y misericordia y frutos de su apostolado han sido comprados con sangre humana, lágrimas de un hombre, sufrimientos indecibles de una persona doliente durante su larga vida Me parece que son pocos los cristianos dispuestos a pagar el precio de la extensión del reino de Dios, aunque no sea tan alto como el que pagó San Pío de Pietrelcina y, más aún, el Maestro, el Crucificado del Calvario.

Quizá se busca el Reino, pero también el éxito y el triunfo. ¿Somos capaces de posponer nuestro medro personal al éxito del Reino? Nos hemos creado un cristianismo fácil y acomodaticio, y esto ya viene de lejos. Cuando Lutero comienza en el siglo XVI la Reforma, lo primero que suprime es el sacrificio de la Misa. Cristo nos ha redimido y ha pagado por todos en la Cruz. La Redención ha sido hecha para siempre, pero eso ya ha pasado. A continuación abolirá el celibato sacerdotal, comenzando él a dar ejemplo sacando a Catalina Bora del Convento para casarse con ella. Sembrada la semilla las cosechas se multiplicarán, sobre todo las más halagadoras del hombre terreno. Pagar el precio del pecado cuando hay un eclipse de pecado resulta una acción innecesaria y escasamente rentable en los enteros de la vida actual.

SUPLO EN MI CARNE

Nunca debemos olvidar que San Pablo nos enseña cómo supera él con alegría sus tribulaciones: “Suplo en mi carne lo que le falta a la pasión de Cristo”. ¿Es que no fue completa? –Superabundante. – Pero en la cabeza, y ahora es a nosotros, los miembros de esa cabeza a quienes nos corresponde ayudarle a corredimir las almas del pecado con nuestros propios padecimientos por su amor y el de los hombres, que nos vendrán dados o que con generosidad habremos de proporcionarnos nosotros de acuerdo con nuestro diligencia amorosa.

Los dolores del Padre Pío, no son sólo fisiológicos e incómodos. Sus llagas no estaban allí de adorno. Su sufrimiento misterioso, es una participación del de Cristo agonizante. Es un miembro eminente de la Iglesia que compadece con el Redentor y que con El redime. Su eficacia en el Cuerpo Místico de Jesús es enorme. Visiblemente contemplamos el día de su canonización la extensión, si no la intensidad de su dimensión. Ejemplar lección para este mundo nuestro de eficacia y de ejecución, que sólo cuenta lo que aparece y lo que se ve y lo que se cuenta. El Padre Pío de Pietrelcina, “el pobre fraile que reza”, completa en su cuerpo lo que le falta a la Pasión de Cristo, porque lleva en su carne las llagas de su Señor Jesús, que se actualiza cada día en la celebración de la Eucaristía.

EL CALVARIO Y LA MISA

Por eso, Benedicto XVI, en el Año dedicado a la Eucaristía, nos invita a meditar en el profundo e indisoluble lazo que une la celebración eucarística con el misterio de la Cruz. Cada misa actualiza el sacrificio redentor de Cristo. Al Gólgota y a la hora de la muerte en la cruz, según la encíclica «Ecclesia de Eucharistia» «vuelve espiritualmente todo presbítero que celebra la Santa Misa, junto con la comunidad cristiana que participa en ella» (4). La Eucaristía es el memorial de todo el misterio pascual: pasión, muerte, descenso a los infiernos, resurrección y ascensión al cielo, y la Cruz es la manifestación impactante del acto de amor infinito con el que el Hijo de Dios ha salvado al hombre y al mundo del pecado y de la muerte. Después de la consagración, la asamblea de los fieles, consciente de estar ante la presencia real de Cristo crucificado y resucitado, aclama: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ¡ven Señor Jesús!».

Con los ojos de la fe la comunidad reconoce a Jesús vivo con los signos de su pasión y, junto a Tomás, llena de maravilla, puede repetir: «Señor mío y Dios mío» (Jn 20, 28). La Eucaristía es misterio de muerte y de gloria como la Cruz, que no es un incidente en el camino, sino el pasaje por el que Cristo entró en su gloria y reconcilió a la humanidad entera, derrotando toda enemistad. Por este motivo, la liturgia nos invita a implorar con esperanza confiada: ¡Quédate con nosotros, Señor, que por tu santa cruz has redimido al mundo! “La mayor caridad es arrancar almas atraídas por Satanás y ganarlas para Cristo”…

Un exorcista cuenta cómo el Padre Pío se hace presente en ...
Padre PÍO oficiando Misa



LAS MISAS MISTERIOSAS DEL PADRE PÍO

Nadie mejor que María nos puede enseñar a comprender y a vivir con fe y amor la santa Misa, uniéndonos al sacrificio redentor de Cristo. Cuando recibimos la comunión, como María y unidos a ella, nos abrazamos al madero que Jesús con su amor ha transformado en instrumento de salvación y pronunciamos nuestro «amén», nuestro «sí» al Amor crucificado y resucitado. Siempre eran impresionantes las misas del Padre Pío. Duraban hasta tres o cuatro horas y la Jerarquía hubo de intervenir para ponerle tasa que él con gracejo respondió que en el Calvario no había relojes. Sus lágrimas y sollozos eran constantes, como lo fueron los del cura de Ars y antes los de San Ignacio de Loyola. Hoy cualquier neurólogo o psiquiatra diagnosticaría depresión, neurastenia o psicopatía. Pero como María estuvo en el Calvario ante su Hijo crucificado y agonizante, está también llorosa con la Iglesia y como Madre de la Iglesia, en nuestras celebraciones eucarísticas («Ecclesia de Eucharistia», 57).

CALVARIO EXTERNO

A pesar de que el doctor Fiesta publica el libro: “Entre los misterios de la ciencia y las luces de la fe”, el carácter sobrenatural de los estigmas de Padre Pío”… El Papa Benedicto XV y el Santo Oficio envían a San Giovanni Rotondo, observadores de confianza. El 20 de marzo de 1920, llega por orden de Papa, el arzobispo de Simla, Anselmo Eduardo Kenealy, desconfiado de las manifestaciones místicas. Al término de la visita, escribe: “He venido, he visto y he sido vencido”. En San Giovanni Rotondo tenemos un verdadero santo, privilegiado por Dios con las cinco llagas de la pasión y con otros regalos que leemos en la vida de los grandes santos. No hay la mínima afectación en el comportamiento o en la conversación del Padre Pío. Es observante y laborioso, recibe grandes regalos del Dios. Sabe sufrir, y también sabe sonreír.

LA GRAN PRUEBA

Sobre el estigmatizado se acumulan las nubes de la gran “Prueba”. Satanás se prepara a desencadenar un violento ataque sobre el débil, enfermo, doliente Padre Pío. El 18 de abril de 1920 llega a San Giovanni Rotondo el padre Agustín Gemelli, fraile franciscano, médico, psicólogo, científico de fama mundial, que ha fundado en Milán, la universidad del Sagrado Corazón. Se encuentra con el padre Pío y recibe una favorable impresión y escribe: “Cada día constatamos que el árbol franciscano da nuevos frutos y esto es el consuelo más grande para quien se alimenta y vive de este maravilloso árbol”. Pero su actitud cambia cuando no le dejan ver y examinar como médico, los estigmas del padre Pío sin un permiso del Papa. Decepcionado e irritado, vierte afirmaciones imprudentes en una publicación sobre los estigmas de San Francisco, sobre el fraile estigmatizado de Pietrelcina y manifiesta juicios discutibles sobre él, azuzando, durante años disputas, polémicas, juicios superficiales, incredulidad y escepticismo sobre sus estigmas, sus fenómenos de bilocación, el perfume de violeta, de rosas y otras flores que le acompaña. Con las intervenciones del padre Gemelli, la actitud de las autoridades eclesiásticas empieza a cambiar hacia el padre Pío. En enero 1922, muere el Papa y le sucede Achille Ratti, Pío XI, milanés, amigo del Padre Gemelli. Fue tal la prueba que el padre Pío confiesa: “Estoy extremadamente amargado y si Jesús no viene pronto en mi ayuda veo que tendré que sucumbir bajo la prueba”

SUSPENDIDO A DIVINIS

Desde el 31 de mayo de 1923 hasta el 16 de julio de 1933 el Padre Pío permanece, con intermitencias, suspendido a divinis por el “Santo Oficio”, a pesar de que Pío XI, ante la extrañeza de su bilocación ante él, pues mientras hablaba con algunos cardenales y prelados sobre la decisión de “suspenderle a divinis”, entró de repente, en el estudio del Papa, un fraile capuchino. Todos se miran y el mismo Papa se pregunta quien le ha dejado entrar. El fraile se acerca al Pontífice, se arrodilla, le besa el pie y le dice: “Santidad, por el bien de la Iglesia, no permita esto”. Se levanta, va hacia la puerta y sale. El Papa ordena a su secretario preguntar a todas las personas para descubrir porque aquel fraile ha entrado sin haber sido detenido. Pero ni los conserjes, ni los guardias, ni los secretarios han visto ningún fraile.

El Papa encarga al cardenal Silj, amigo y admirador de padre Pío, que pregunte al superior del convento de San Giovanni Rotondo, si tal día y la misma y a tal hora el padre Pío ha salido del convento. El Padre Pío no ha dejado el convento ni un instante. Al oírlo el Papa dice: “Aquí está el dedo de Dios”. A pesar de ello, el 23 mayo de 1931 el Santo Oficio dicta: “Al Padre Pío de Pietrelcina le son retiradas todas las facultades ministeriales menos la de celebrar la Misa, pero sólo dentro del convento, sin participación de fieles”. Dócil, acepta con paciencia y resignación, consciente que en los Superiores se manifiesta la voluntad de Dios. Satanás se ha aprovechado de las estructuras eclesiásticas para tratar de derribar a este sacerdote. Era demasiado peligroso para el demonio el ministerio sacerdotal de este gigante de la historia de la Iglesia, en quien se repite el caso del Cura de Ars. Hay un duelo feroz entre Satanás y este humilde ministro de Dios, que ha reconciliado, durante más de sesenta años, a millares de pecadores con Dios Misericordioso. El Padre Pío se dedica a la oración y el estudio. Celebra la Misa que duras dos horas…y hasta cuatro. En el Calvario, dice, no había relojes. Se dedica al estudio. Lee la Divina Comedia, la Historia de la Iglesia de Rohrbracher, otros textos clásicos de espiritualidad y los Padres de la Iglesia.

Se manifiesta: sereno y tranquilo. Come poco y no cena nunca, por la mañana no desayuna ni toma el café. Los estigmas le causan pérdida continua de sangre, un vaso pierde cada día. Le resulta doloroso caminar por los estigmas de los pies. Le ven en el coro rezar, y que a menudo se seca las lágrimas. La figura dulce y tierna de su hija espiritual predilecta, Cleonice Morcaldi, que renunció al matrimonio dirigida por el Padre Pío a la santidad, es su consuelo Durante el período del castigo del Padre Pío, una de las pocas personas que pudo verlo cada día era Pedro el ciego, a quien Cleonice le entregó una carta para el Padre, confirmándole que ella y sus otras hijas espirituales están serenas y llevan con paz la cruz de su separación. Cleonice Morcaldi describe la desolación en que viven por la separación del Padre Pío: Le destituyeron del cargo de Director de la Tercera Orden franciscana. Trasladaron el colegio de los frailes a otro convento. Allí sólo quedó el Padre Superior y otro fraile. Las hijas espirituales de San Giovanni Rotondo ya no subieron al convento. Y la dulce víctima quedó sola, como Jesús en el desierto, en el huerto, en el Calvario.

MEDIO MILLÓN ASISTEN A LA CANONIZACIÓN

Para Juan Pablo II canonizar al padre Pío fue una satisfacción personal, pues siendo joven sacerdote en 1947, visitó al capuchino y se confesó con él; le visitó otras dos veces en San Giovanni Rotondo, siendo cardenal de Cracovia en 1974 y siendo Papa, el 23 de mayo de 1987. Desde Cracovia le había escrito dos cartas, pidiéndole oraciones para que Wanda Poltawska, conocida suya y madre de familia, fuera curada de cáncer; y agradeciéndole la “gracia recibida”. El domingo 16 de junio de 2002, el Sumo Pontífice pronunció, con emoción y dificultad, la fórmula de la canonización: «Declaramos y definimos que el Beato Pío de Pietrelcina es Santo y le inscribimos en el catálogo de los santos». Su fiesta será celebrada en toda la Iglesia universal el 23 de septiembre, fecha de su fallecimiento o “nacimiento para el cielo.

Pero no vamos a ser tan ingenuos de pensar que las multitudes que llenaban la plaza de San Pedro hasta el Tíber lo hacían movidas por la veneración de las llagas del Padre Pío. Eran los innumerables milagros suyos, los favores que las almas habían recibido y reciben. Insisto; ¿cala el pensamiento de que tantos milagros y misericordia y frutos de su apostolado han sido comprados con sangre humana, lágrimas de un hombre, sufrimientos indecibles de una persona doliente durante su larga vida? ¿Estamos los cristianos dispuestos a pagar el precio de la extensión del reino de Dios, aunque no sea tan alto como el que pagó San Pío de Pietrelcina y, más aún, el Maestro, el Crucificado del Calvario? ¿O, por el contrario, buscamos el Reino, pero también nuestro éxito y nuestro triunfo? ¿Somos capaces de posponer nuestro medro personal al éxito del Reino? De todas formas, su apoteosis fue un plebiscito de cariño al que tanto debían y de cuyo dolor sigue viviendo la Iglesia que tiene una Cabeza coronada de espinas y el Corazón roto y sus miembros dolientes tratando de hacerse cada vez más conscientes por el estudio y la formación de su deber de suplir en su carne lo que le falta a la Pasión de Cristo.

Vida de San Pío de Pietrelcina – “Padre Pio”
Dones sobrenaturales y Milagros deL

Fuentes: Catholic.net, Autor:: Jesús Martí Ballester |

aboutespanol.com

Vídeos: Oratorio Mariano – Rama de Jovenes

LaFeCatólico

Imágenes: mattermundi.tv

corazones.org

enlacecatolico.info

Sofía Ximénez X., María de la Purificación de San José Ximénez y María Josefa del Río Messa

Destacado

Beatas y Mártires

Santoral 23 de septiembre

Mártires Valencianas

Martirologio Romano: En el pueblo de Benicalap, en Valencia, España, beatas mártires Sofía Ximénez Ximénez, madre de familia, María de la Purificación de San José Ximénez y María Josefa del Río Messa, vírgenes del Instituto de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, que atravesando la dura prueba del martirio alcanzaron la gloria que no conoce fin. ( 1936)

Breves Biografías


Sofía Ximénez Ximénez

Sofía nació en Valencia, en el seno de una familia militar. Al morir su madre siendo ella muy pequeña, su padre se volvió a casar otra vez, pero su madrastra no quería que las hijas del primer matrimonio de su marido vivieran con ella y por ello tuvo que irse a vivir con una tía suya. El tutor que cuidaba su patrimonio cometió fraude y ella y sus hermanas vieron sus bienes muy mermados. En 1905, se casó con Carlos del Río, viudo de la madrina de Sofía, que tenía tres hijos pequeños, Sofía los cuidó con gran cariño y ella tuvo cuatro hijos. Vivió con su marido en Barcelona, León y Segovia y finalmente en Toledo, donde en 1927 murió su esposo. En Toledo colaboró con la parroquia y fue presidenta de la Asociación de la Virgen Milagrosa.

Como no le quedaba más que un hijo de cinco años, Luis, discapacitado por parálisis infantil, volvió a Valencia. En Valencia cuidó de la madre de la primera esposa de su marido hasta que falleció, y llevó la misma vida de piedad. Pertenecía a la Acción Católica.

Al iniciarse la guerra civil, acogió en su casa a las religiosas expulsadas de sus conventos e intentar sacar de la cárcel y de las checas a diferentes personas, a quienes ayudó en todo lo que pudo. Una criada que tenía en casa, la denunció como católica y fue arrestada con su hijo enfermo y por ello fue martirizada junto con su hermana María de la Purificación Ximénez, carmelita de la Caridad, y otra religiosa de esta Congregación: María Josefa del Río, en Paterna, que era su hijastra. Fue fusilada junto a su hijo en el Picadero de Paterna. Mientras se acercaban al martirio fueron rezando y dando gracias a Dios por concederles la gracia de dar la vida por su amor.

María de la Purificación de San José Ximénez

Nació en Valencia el 3 de febrero de 1871.

Ingresó en el noviciado de Vic. Después de la profesión pasó por varias casas de la provincia hasta que el 11 de septiembre de 1900 la encontramos entre las 5 HH. fundadoras del Colegio-Asilo de La Unión (Murcia) donde permaneció hasta el año 1906 en que es destinada a Vic para encargarse de las novicias. EL año 1911 pasa a Gandía como superiora y en 1917 a Tarragona hasta el año 1936 año en que las HH. tuvieron que abandonar el colegio y refugiarse en casas de familiares y conocidos. Así lo hizo ella refugiándose en Valencia en casa de su hermana Sofía y de allí la sacaron junto con su hermana y su sobrina la Hna. Mª Josefa del Río también carmelita. y Luis su sobrino. El día 23 de septiembre aparecieron sus cuerpos en el cruce de Campanar – Benicalap

Se hacía toda para todas sin distinciones de ninguna clase.

María Josefa del Río Messa

Nació en Tarragona el 30 de abril de 1895. A los 6 años queda huérfana de madre y su padre se casó con Sofía Ximénez Ximénez, hermana de Sor Purificación de San José y vincu­lada a ella no solo por los lazos de la sangre sino por haber compartido la entrega de la vida. Siguiendo los traslados de su padre, se educó en los colegios de las carmelitas de Barcelona y León.

Ingresó en el noviciado de Vic el 23 de mayo de 1917 a los 22 años . Después de la pro­fesión es destinada a Tarrasa y a los pocos meses a Barcelona al colegio de Gracia hasta 1936, fecha en que las HH. tuvieron que abandonar la casa y refugiarse donde encontraban cobijo. Ella marchó a casa de su segunda madre Sofía, y allí salió hacia el martirio junto con todos los de la casa. Era el 23 de septiembre de 1936

En su vida hay una intuición constante: el martirio. La experiencia de su amor a Dios estaba hecha de fidelidad, entrega y confianza total en Dios – Padre.

Hoy también se festeja a:

Santo Vicente Ballester Far, Beato Sacerdote y Mártir

Adamnano de Iona, Santo Presbítero y Abad

Padre Pío de Pietrelcina (Francisco Forgione) Santo

Francisco de Paula Victor, Beato Sacerdote

Cristóbal, Antonio y Juan, Santos Mártires

Zacarías e Isabel, Santos Padres de Juan el Bautista

Elena Duglioli Dall’Olio, Beata Viuda

Bernardina María Jablonska, Beata Cofundadora

Emilia Tavernier Gamelin, Beata Viuda y Fundadora

Sosso (Sosio) de Misena, Santo Diacono y Mártir

Lino, SantoII Papa y Mártir

Tecla de Iconio, Santa Virgen y Mártir

Fuentes:

hagiopedia.blogspot.com // ACIprensa //Catholic.net

San Mauricio Mártir, 22 de septiembre

Destacado

San Mauricio y la Legión Tebana.

San Mauricio y la Legión Tebana. Monasterio de El Escorial, Madrid


San Mauricio (llamado también Maurice, Moritz o Mauritius). Era el comandante de la Legión Tebana y murió martirizado a principios del siglo III.


La Legión Tebana, integrada sólo por cristianos procedentes de Egipto, recibió órdenes de partir hacia Galia para auxiliar al emperador Maximiano. Aunque combatieron valientemente, rehusaron obedecer la orden imperial de perseguir a los cristianos, por lo que fueron diezmados. Al negarse por segunda vez, todos los integrantes de la Legión Tebana fueron ejecutados. El lugar en que supuestamente tuvieron lugar estos hechos, conocido como Agaunum, es ahora la sede de la abadía de Saint Maurice, en el cantón suizo de Valais.

Esta es la versión más antigua de la historia del martirio de la Legión Tebana, de acuerdo con la carta que Eucherius, arzobispo de Lyon (c. 434 – 450) dirigió al también obispo Salvius. En otras versiones varía la causa del martirio, y los legionarios son ejecutados por negarse a hacer sacrificios a los dioses romanos.

Este y otros santos son celebrados durante el 22 de septiembre:

Santa Basila de Roma

San Emeramo de Ratisbona

Santa Emérita de Roma

San Florencio

San Ignacio de Sandone

Santa Iraides vírgen y mártir

San Lautón de Coutances

Santa Salaberga

Santino obispo

San Silvano de Levroux

Fuentes: Catholic.net, airedesantafe.com.ar

San Francisco de Asís

Destacado

San Francisco
San Francisco de Asín, patrón de los animales

Giovanni di Pietro di Bernadone nació en Asís, Umbria (que hoy es parte de Italia) cerca del año 1181. Fue hijo de una familia pudiente. Durante su juventud no fue particularmente devoto, pero en 1202 se unió a la milicia y fue tomado como prisionero de guerra. Ya había tomado el nombre “Franchesco”, o “Francisco”. Durante ese año, el joven pasó mucho tiempo en contemplación, intentando descubrir el propósito de Dios para su vida.

Francisco se convenció de que Dios quería que él ayudara a los pobres. Así comenzó a regalar sus posesiones, lo que enfureció a su padre. Terminó devolviéndole a su padre todo, incluyendo su ropa. El obispo, al ver su convicción, lo acogió en su manto.

Francisco se dedicó a reconstruir iglesias luego de oír el crucifijo de la la capilla de San Damián decirle: “Francisco, vete y repara mi iglesia, que se está cayendo en ruinas.”

Más adelante escuchó las palabras de Jesucristo: “No lleven monedero, ni bolsón, ni sandalias, ni se detengan a visitar a conocidos…” y cambió reconstruir iglesias por la vida austera y la prédica del Evangelio, que pronto lo dio a conocer a pesar de las burlas por su aspecto harapiento.

Con el tiempo, el Papa le dio permiso para fundar una orden religiosa, que luego se convirtió en dos, cuando se le unió Clara de Asís para formar una orden de mujeres.

Francisco murió en 1226. Dos años más tarde, el Papa Gregorio IX lo canonizó.

Milagros de san Francisco de Asís

Los milagros que se le atribuyen a este santo son muchos y fantásticos:

  • La sanación del leproso: San Francisco lavó la piel de un hombre con lepra. También rezó para que el demonio que lo atormentaba se alejara y dejara libre su alma. Entonces la piel del leproso comenzó a sanar, y su alma también. Cuando el hombre se dio cuenta de que estaba sano, se arrepintió de sus pecados y comenzó a llorar. El hombre se curó completamente, en cuerpo y alma y se reconcilió con Dios.
  • La transformación de los ladrones: Tres ladrones robaron comida y bebida del monasterio de San Francisco. Entonces San Francisco comenzó a rezar por ellos y envió a uno de los monjes a disculparse por haberlos tratado mal. Los ladrones se conmovieron tanto que se unieron a la orden franciscana y pasaron el resto de sus vidas sirviendo a los demás.
  • Milagros con aves: San Francisco amó tanto a los animales que los veía como criaturas de Dios, iguales a las personas. Se le vio predicando a las aves, que lo escuchaban durante sus sermones. Las aves no se iban hasta que él les daba la bendición.
  • El encuentro con el lobo feroz: En las cercanías de un pueblo donde vivía San Francisco, apareció un lobo que estaba aterrorizando a las personas y matando a los animales. San Francisco decidió ir a encontrar al lobo de frente y hablar con él.Ante un grupo de personas, el lobo se puso en posición de ataque, pero Francisco se puso a rezar y hacer la señal de la cruz. Entonces se le acercó al lobo y le ordenó en nombre de Jesucristo que no le hiciera daño a él ni a nadie.El lobo se calmó y empezó a acercársele a San Francisco. Así San Francisco le pidió al lobo que no hiciera daño y le ofreció que la gente del pueblo lo alimentaría a cambio de su compromiso de no atacar a los animales y a la gente. El lobo milagrosamente le dio la mano al santo para sellar el pacto.

Aunque las historias de este santo muchas veces parecen cuentos para niños pues fueron escritos hace ya tantos siglos en Las pequeñas flores de san Francisco de Asís (publicado en 1390, por Ugolino di Monte Santa Maria), sus milagros se siguen manifestando en el mundo de hoy a través de la fe y con la ayuda de su hermosa Oración de san Francisco de Asís. Hoy en día se le reconoce como el santo patrón de los animales junto con el ángel Ariel.

Extracto de la película de Hermano Sol, Hermana Luna dirigida por Franco Zeffirelli(1972)

Santa Teresa de Jesús Jornet

Destacado

El santoral del 26 de agosto

Santa Teresa de Jesús Jornet, Patrona de la ancianidad

Existen muchos Santos cuya trayectoria no estaba muy delimitada en un principio. Incluso parece como si fuesen en un camino y en un carisma concreto y luego se manifestaron otros distintos. Hoy celebramos a Santa Teresa de Jesús Jornet que tardó en descubrir el Plan de Dios en su vida. Nace en Aytona, Provincia de Lérida en 1843, dentro de una familia profundamente cristiana.

Pronto estudiará magisterio dedicándose a la enseñanza en Argensola (Barcelona). Cuando el P. Francisco Palau, tío abuelo suyo, le invita a ayudarle en una posible fundación que va a llevar a cabo, ella, opta por la vida contemplativa, entrando en las Clarisas de Briviesca (Burgos), mientras su hermana ingresa en las Hijas de la Caridad.

El santoral de hoy, miércoles 26 de agosto

La situación social y política, le impiden emitir los votos, por lo que se hace Terciaria Franciscana. Posteriormente se acerca al proyecto del sacerdote Saturnino López Novoa, que piensa en una institución femenina dedicada al cuidado de los enfermos, idea que se inicia con otro grupo de presbíteros en Huesca y Barbastro. Especialmente se destinaba a ancianos y personas mayores. Teresa, descubriendo que ahí es donde Dios le llama, arrastra a su hermana y otras mujeres, hasta llegar a 12, para secundar este carisma. Son las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.

Ella misma será Superiora por espacio de 22 años. A lo largo de este tiempo, centraliza la Fundación en Valencia. Por eso, la Virgen de los Desamparados, Patrona de la capital valenciana, le da el nombre. Muere en Liria, en 1897, dejando casas abiertas fuera de nuestras fronteras. Alemania, Sudamérica o África dan buen ejemplo de ello. San Pablo VI le canoniza en 1974 y le declara Patrona de la ancianidad.